Hoy os traemos, de la mano de la Editorial Destino, al flamante ganador del Premio Nadal 2013, Sergio Vila-Sanjuán con su novela ganadora Estaba en el aire.
Os dejamos con él:
Hola, antes de
comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar
con mi blog, y felicitarte por ser el flamante ganador del Premio Nadal de
Novela 2013, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti.
De niño. Era un lector
compulsivo y me gustaba mucho redactar historias cortas inspiradas en los
tebeos que devoraba. Además venía de una familia dedicada al oficio: mi abuelo,
mi padre y mi tío eran escritores y periodistas; supongo que eso también influyó.
¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo
hiciste?
Cuando tenía once o doce
años el padre Armando Vega (SSCC), que era mi profesor de gramática y
literatura, me dio permiso para saltarme los deberes normales de su clase a
cambio de escribir un texto un poco más largo y estructurado. Le hice una
novelita corta de tema kafkiano, sobre un niño que se con vertía en un bicho
asqueroso y lo que le ocurría a partir de ese momento.
¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu
faceta como escritor?
Sí, bastante, desde los
veinte años me he dedicado al periodismo cultural, lo que me ha dado la
oportunidad de tratar a grandes escritores y conocer por dentro la vida
literaria y el mundo editorial, a los que he dedicado algunos libros.
¿Cómo te formaste como escritor?
Con dieciocho años tuve la
suerte de ser admitido en el taller literario que había montado en Sitges el
escritor chileno José Donoso. El era ya muy conocido tras haber publicado El
obsceno pájaro de la noche y se le consideraba una de las figuras de referencia
del “boom” hispanoamericano. El taller lo impartía gratuitamente, un poco para
seguir la experiencia que ya había vivido como profesor en el famoso Writer´s
Workshop de la Universidad de Iowa, donde coincidió con Kurt Vonnegut y otros
importantes autores estadounidenses. Con Donoso aprendí la importancia del
detalle concreto, a no repetir adjetivos y a evitar las situaciones
inverosímiles.
¿Cómo te organizas para escribir?
Para mí cada libro es un proyecto diferente,
que requiere sistemas de trabajo diferentes. Mis libros de no ficción, como Pasando
página o Código best seller, han exigido
sobre todo un trabajo de documentación muy prolongado, visitas a las
hemerotecas, decenas de entrevistas personales, etcétera.
Para mis dos novelas, Una heredera de
Barcelona y Estaba en el aire, he seguido un mismo sistema. Trabajo entre dos y
tres horas, cada mañana, religiosamente, en una biblioteca de un colegio
profesional cercano a mi casa, donde gozo de total tranquilidad.
Y después, sobre las once, me voy a trabajar
al diario (La Vanguardia), donde paso el resto del día, y me olvido del libro
hasta la mañana siguiente.
Los fines de semana y las vacaciones de
Semana Santa y verano las aprovecho para repasar lo escrito y reescribir lo que
sea necesario.
¿Eres un escritor de las que escriben a mano o te
decantas por las nuevas tecnologías?
Escribo en un ordenador
pequeñito, reescribo a mano y utilizo las nuevas tecnologías sobre todo para la
tarea de documentación. Sin las hemerotecas digitales que me han permitido
acceder rápidamente a muchos textos y noticias de los años 20, no hubiera
podido escribir Una heredera de Barcelona.
En las dos novelas que he
publicado trataba historias que me rondaban por la cabeza desde mi
adolescencia. Una vez decidí novelarlas lo primero que hice fue redactar un
guión muy estricto, que en general luego he seguido casi al pie de la letra.
¿Qué tipo de literatura te gusta leer?
Por lo que respecta a
clásicos, cada año procuro releer al menos algún centenar de páginas de Las mil
y una noches, alguna novela artúrica, alguna obra de Shakespeare, alguna aventura de Tintín y algún volumen de las Obras
Completas de Josep Pla.
Me gusta mucho la tradición estadounidense
de realismo romántico, sofisticado y muy fino psicológicamente, de Henry James,
Edith Wharton, F. Scott Fitzgerald y Louis Auchincloss.
Para mí fue importantísima la lectura
adolescente de Mario Vargas Llosa y Jorge Luis Borges. Me ha influído mucho
también la amistad y la lectura de Terenci Moix y Baltasar Porcel.
Soy un gran lector de novela policíaca y,
cuando fui comisario del Año del Libro y la Lectura 2005, impulsé la creación
de la Semana de Novela Negra de Barcelona.
¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?
Papel. En lo posible, con letra grande y bonita, y bien encuadernados. La
prestancia física del libro como objeto es un factor de mucho peso para mí.
¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Justo he acabado Un jardín
abandonado por los pájaros, libro memorialístico de Marcos Ordoñez. Muy recomendable.
¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos
podrías hablar un poco de ellas?
Me gusta, sobre todo,
pasear: por la ciudad y también por la montaña. No soy escalador pero sí un
buen senderista. Me gusta mucho la pintura y he organizado, como comisario,
algunas exposiciones de arte figurativo.
Hablemos ahora sobre tu novela, Estaba en el aire:
¿De dónde surgió la idea de escribir esta
novela?¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas
explicando en tu novela?
A principios de los años
60 mi padre trabajaba como coordinador publicitario de un programa de radio
llamado Rinomicina le busca, que seguía la pista a personas desaparecidas. De esa
experiencia surgieron muchas historias tremendas, de padres e hijos que se
reencontraban después de muchos años de separación, que me quedaron en la
memoria. Ese ha sido el punto de partida, aunque he novelado mucho tanto los
personajes como las tramas.
¿Qué fue lo más complicado de la escritura de
Estaba en el aire?
Encontrar el punto exacto
entre memoria familiar, melodrama de costumbres, novela de intriga y crónica de
época.
¿Te llevó mucho tiempo escribir Estaba en el
aire?
Pensarla, cuatro décadas.
Documentarme, un par de años. Redactarla, unos nueve meses.
Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías
de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Creo que muestra un
panorama del mundo de la publicidad y la radio, y del arranque de la sociedad
de consumo en España, que ha sido poco tocado hasta ahora. Cuenta con un
personaje femenino muy potente, que aún siendo una privilegiada por nacimiento
tiene que afrontar la discriminación que sometía a la mujer las leyes de la
época. La novela también propone una visión desde dentro de la alta sociedad
barcelonesa de la época. Y he intentado que fuera amena.
Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de
esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.
Un saludo cordial para los
seguidores de lectoradetot y muy buenas lecturas para este 2013.
Una entrevista muy interesante. Mañana publico (también aquí con vosotras) la reseña de su Premio Nadal: Estaba en el aire.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho esta entrevista, muy de actualidad. Esperaré reseñas del libro, aunque yo creo que me animaré con el
ResponderEliminarbesos
Me ha gustado conocer un poquito a Vila-Sanjuán del que muy prontito, o eso espero, voy a poder leer su novela. Un beso.
ResponderEliminarTengo ganas de leer la novela.
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