miércoles, 29 de marzo de 2017

martes, 28 de marzo de 2017

SORTEO DE UN EJEMPLAR DE 'LA VIEJA TIERRA' DE DÖRTE HANSEN Y EDICIONES MAEVA ( @MaevaEdiciones )


¡Hola a todos!


Ayer mismo publiqué la entrevista de Dörte Hansen y hoy os traigo el sorteo de su novela La vieja tierra, gracias a la colaboración de Ediciones Maeva.
Si quieres participar en el sorteo, sólo has de dejar un comentario en esta entrada y rellenar el cuestionario de Rafflecopter que encontrarás abajo.
Este sorteo estará activo desde hoy hasta el próximo 17 de abril de 2017 y el fallo del sorteo lo publicaré el 24 de abril como máximo.
¿Te animas a participar?

¡Suerte a todos!



a Rafflecopter giveaway

ENTREVISTA A DÖRTE HANSEN, AUTORA DE LA VIEJA TIERRA ( @MaevaEdiciones )

¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que hace unos días realicé a Dörte Hansen, una autora alemana que acaba de publicar La vieja tierra con la Editorial Maeva.
Os invito a que leáis su entrevista, estoy seguro de que os gustará mucho.


Hola, Dörte, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti, por si alguien no te conoce aún. ¿Quién es Dörte Hansen?
Dörte Hansen viene del norte de Alemania y siempre ha vivido en esta parte del país. He sido periodista durante muchos años. Durante toda mi vida he trabajado con idiomas. Estudié lingüística, estudié varios idiomas en profundidad y entonces trabajé como periodista durante muchos años. Y en algún momento, al cumplir los cincuenta, me atreví a escribir algo de ficción. Pensé: “si no lo hago ahora, no lo haré nunca”. Porque durante mucho tiempo no me atrevía.

Hablemos sobre tu última novela, La vieja tierra: ¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?
Creo que la idea me vino de que yo misma me traslade de vivir de Hamburgo a Altes Land. Y que cuando lo hice no me acababa de sentir en casa y me preocupaba mucho la idea de responder a la pregunta de: ¿de dónde eres, de dónde perteneces? La idea para la novela me vino como una contra idea, un contra movimiento, una reacción de la oleada de libros sobre la vida en el campo escritos por gente de ciudad que se había trasladado al campo y escribían libros sobre su vida allí sin saber muy bien sobre que escribían. Y propagaban una idea muy romántica sobre la vida en el campo y de la gente que vivía allí como si fueran personajes graciosos, pero a los que no tenían que tomar muy enserio. Y yo me pregunté: ¿cómo es realmente esta gente que vive en el campo? ¿Y qué piensan de esta gente de la ciudad que de repente se va a vivir al campo a jugar a ser campesinos?

¿Cómo te organizaste para escribirla? ¿La planificaste mucho o te dejaste llevar por la inspiración?
En parte el libro se escribió solo. Eso suena como si fuera algo muy fácil, pero de verdad que no lo es. Pero resultó ser muy diferente a como yo había pensado. La historia de Vera, la historia de los refugiados, no la planeé para nada, se fue desarrollando sola. Hay personajes que acabaron siendo mucho más importantes de lo que yo pensaba y otros se volvieron más pequeños. En algunos momentos tuve que dejar que los personajes me contaran lo que querían hacer y dejarlos hacer y así es como intente escribir la novela. 

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?
Sí y no. Hay muchas cosas que suceden tal y como se cuenta en la novela. Yo me fui del campo para vivir en Hamburgo y de repente me encontré en este mundo de madres y niños en el que me sentía muy extraña. Y luego regresé a vivir al campo. Pero por supuesto que yo no soy la Anne de la novela. Mis personajes han heredado muchos rasgos míos, pero también muchos que no tienen nada que ver conmigo. Es una mezcla de autobiografía y ficción. Cosa que creo que es cierto de todas las novelas.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de La vieja tierra?
Lo más difícil y de lo único que realmente estoy muy orgullosa es de terminar el libro, que no lo dejé. Porque al principio todos los días me enfrentaba a un muro de dudas de mi propio trabajo. Me sentaba en mi despacho todas las mañanas y una voz me decía: “déjalo, es todo una mierda, no puedes hacer nada. Esto no va a llegar a ningún sitio”. Y que a pesar de eso consiguiera acabar el libro hace que me sienta muy orgullosa y es lo que fue más difícil.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?
Para nada. Antes nunca había escrito una novela y no tenía ni idea de cómo se hacía. No sentía para nada profesional. Fue todo un proceso de ensayo y error. Como volar a oscuras.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Es difícil decirlo. El proceso de escritura solo me llevó dos o tres años, pero me da la sensación de que llevo toda la vida trabajando en esta novela.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿Por qué el lector debería elegirla?
Es muy difícil decir algo así de un libro que una ha escrito. Pues quizá debo decir que he escrito un libro que a mí me hubiera gustado leer y los libros que hablan de cosas serias, pero que no se toman a sí mismos muy enserio, sino que consiguen tener una cierta ligereza… Es decir que yo he escrito un libro que me hubiera gustado leer, un libro serio pero con un poco de humor.
Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.
Tengo muchas ganas de descubrir que opinan los lectores españoles de mi libro. Si encuentran algo que puedan relacionar con sus propias vidas. Si les resulta familiar esta discusión entre la vida en la ciudad y la vida en el campo. Esta especie de centrificación del campo también lo relacionen con su propia vida y si funcionará. Si esta novela, a pesar de que sucede en un sitio y en una cultura muy diferente, conseguirá mostrarles algo o conmoverles de alguna manera o resultar familiar a los lectores.


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Muchas gracias, y mucha suerte con La vieja tierra y con el resto de tus proyectos.

lunes, 27 de marzo de 2017

ÉRASE UNA VEZ... (90)

¡Hola a todos!

Otro lunes más estoy aquí para explicaros qué voy a leer esta semana. En esta ocasión voy a tener dos novelas entre manos, algo que últimamente evito hacer, porque tengo poco tiempo para leer y si encima llevo dos historias en la cabeza... la cosa se complica bastante!!!

Bien, no me enrrollo... Esta semana la empiezo con una lectura que empecé la semana pasada junto con Mª Ángeles de http://bookeandoconmangeles.blogspot.com.es/, y como tiene más de 600 páginas aún sigo con ella. Por ahora me está encantando y estoy segura que continuaré así hasta que la acabe. La novelita en cuestión es la última novela de Juanjo Braulio: Sucios y Malvados


La otra novela que empiezo a leer hoy mismo es la nueva novela de Carmen Conde: La escritora, una novela que unas cuantas blogueras vamos a leer de forma conjunta, así que si alguien se anima, estaremos comentándola por twitter y, en breve, podréis leer nuestras reseñas.

Y vosotros, ¿qué leeréis esta semana?

viernes, 24 de marzo de 2017

jueves, 23 de marzo de 2017

INMA LÓPEZ SILVA, LOS DÍAS IGUALES DE CUANDO FUIMOS MALAS



Ficha técnica:

Autora: Inma López Silva
Título: Los días iguales de cuando fuimos malas
Editorial: Lumen
ISBN: 9788426403421
Precio: 20,90 €


Biografía de la autora ofrecida por la Editorial:

Inma López Silva nació en Santiago en 1978. Es escritora y crítica teatral. Se dio a conocer en 1996 con la novela Neve en abril, y pronto obtuvo el reconocimiento del público y la crítica a través de los premios más importantes de la literatura gallega: en 2002 el Premio Xerais de Novela por Concubinas, y en 2008 el Premio Blanco Amor, entre otros, por Memoria de ciudades sin luz.

También pertenecen a su obra narrativa las dos colecciones de relatos Rosas, corvos e cancións y Tinta, la novela cómica No quiero ser Doris Day, así como New York, New York, un texto sobre su vida en Manhattan, y Maternosofía, un ensayo escrito al hilo de su primera maternidad. Los días iguales de cuando fuimos malas, publicada en gallego hace pocos meses, es su novela más reciente y ya ha cosechado el reconocimiento de la crítica y el público de su tierra. Con este espléndido trabajo, la autora se incorpora al catálogo de Lumen.

Inma López Silva es también columnista, traductora de las obras dramáticas de Albert Camus y Jean Genet y autora de una extensa producción ensayística centrada en el teatro.


Sinopsis ofrecida por la Editorial:

Ahí están, charlando en el patio o desfilando en el comedor a la espera de que una compañera les llene un plato de sopa triste. Parecen iguales, presas sin más, pero basta con mirar despacio y afinar el oído para descubrir mundos distintos: Margot, cansada de vender su cuerpo por las calles de la ciudad, se toma un descanso entre rejas. Valentina ha llegado de Colombia con un niño en brazos y muchas preguntas en la mochila. Sor Mercedes cumple su condena con fervor religioso y sin remordimientos. Laura quiso ser bailarina, pero otro destino se impuso, y a menudo contempla la vida entera como si fuera una condena.

Junto a ellas está la escritora, una mujer discreta que emborrona papeles e intenta olvidar locuras pasadas. ¿Qué habrá en estos folios? Nadie sabe, nadie pregunta, pero las historias se cruzan y las páginas ahí están para descubrir qué hay detrás de estos días iguales que se vuelven únicos, espléndidos, en las manos de Inma López Silva.


Mi opinión:

Esta es la primera novela que leo de Inma López Silva, una autora de la que (aún no sé por qué) nunca había oído hablar. La primera vez que vi esta novela supe que la quería leer, sabía que detrás de un título tan largo y sugerente como el que tiene se escondía una historia que me iba a emocionar y a calar hondo. Y aunque siempre digo que no me gusta ponerme expectativas demasiado altas cuando empiezo a leer una novela, con ésta sólo puedo decir que la lectura ha acabado superando a las expectativas.

Los días iguales de cuando fuimos malas es una novela coral o casi coral. En sus páginas encontramos capítulos narrados por un grupo de mujeres, que todas tienen en común su estancia en una cárcel de Galicia, tierra natal de la autora. 
Todas las narradoras de esta novela tienen una historia detrás, todas ellas tristes y todas en busca de la felicidad, porque si algo me ha quedado claro es que todas, de una u otra forma, tienen un anhelo que es conseguir la felicidad, o, aunque sea, una vida mejor, aunque sea tal vez de una forma poco adecuada.

Como lectores asistimos a todas las historias como meros espectadores, en ningún momento la narración da pie a que podamos juzgar. Todas y cada una de las tramas y subtramas que se presentan a lo largo de la narración se explican de manera directa, sin tapujos, lo cual las dota de gran realismo y crudeza.

Algo que me ha hecho disfrutar mucho de Los días iguales de cuando fuimos malas es la belleza con la que ha sido escrita esta novela. Nunca subrayo libros para no estropearlos (sí... soy de esas...), pero he de confesar que con esta novela me he quedado con muchas ganas de hacerlo. 
Para acabar sólo me queda añadir que en varias ocasiones, mientras leía alguna de las historias que se encierran en esta novela, tuve que parar y respirar, después de notar cómo se me erizaba el vello. Sin duda, la escritura de Inma López Silva me ha llegado muy dentro.

Para mí, ésta ha sido una lectura muy bella, por las desgarradoras historias que narra y por lo maravillosamente escrita que está. Recomiendo mucho la lectura de Los días iguales de cuando fuimos malas.

miércoles, 22 de marzo de 2017

ENTREVISTA A INMA LÓPEZ SILVA AUTORA DE ‘LOS DÍAS IGUALES DE CUANDO FUIMOS MALAS’ ( @inmalopezsilva @SigueLumen )

¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir la entrevista que hice hace escasos días a Inma López Silva, autora de la genial novela Los días iguales de cuando fuimos malas, una maravillosa novela de la que en breve os hablaré y que ha sido publicada por Lumen.
Os dejo con la entrevista: 

Hola, Inma, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Inma López Silva?
Soy una escritora gallega y crítica teatral, nacida en Santiago de Compostela. Después de haber estado dando tumbos por el mundo entre París y Nueva York, me he instalado definitivamente en Vigo, donde vivo esencialmente feliz mirando diariamente el paisaje más maravilloso del mundo que es el mar con las Islas Cíes al fondo.

¿Cuándo supiste que querías ser escritora?
A los 16 años, cuando me presenté a un concurso literario para conseguir dinero para pagarme mis vacaciones en Alemania de ese verano y lo gané. Fue una decisión puramente interesada...

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
A los ocho años me hice una pequeña celebridad en mi clase con un relato sobre el recorrido de una gota de agua desde su nube hasta el mar. Al menos eso es lo primero que recuerdo. ¡Me pasé un fin de semana escribiéndolo!

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?
Sí. Soy teórica de la literatura, aunque me especialicé en teoría teatral, la materia que enseño en la Escuela Superior de Arte Dramático de Galicia. Además soy columnista en prensa.

¿Cómo te formaste como escritora?
Creo que no puedo diferenciar mi construcción como escritora de mi construcción como lectora. Siempre he sido muy consciente de estar integrando un aprendizaje a través de mis distintas lecturas. Además creo que ha habido un momento importante, un salto técnico, por así decirlo, durante los años de formación teórico-literaria en la universidad, pero después entendí que todo eso era más paralizante que estimulante, y decidí separarme de ella para poder escribir... Como decía Lope de Vega, hay que encerrar a los clásicos y preceptos en un cajón bajo siete llaves, aunque es importante, creo, haberlos conocido. Y ahora estoy en un punto en el que entiendo que mi vida personal (mi maternidad, por ejemplo, mi contacto con personas con vidas duras muy diferentes de la mía) son esenciales. Por tanto, soy una escritora en formación y siempre lo seré.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?
Sí: si puedo, escribo descalza.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
No. ¡La vida ajetreada me obliga a aprovechar cualquier oportunidad!

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?
No la planifico, aunque no sé si lo que más se ajusta a lo que hago es inspiración... En realidad, me paso mucho tiempo dándole vueltas al tema sobre el que quiero escribir, me documento mucho, imagino personajes y anoto cosas, me dejo llevar por cuestiones adyacentes, y escribo fragmentos. En ese proceso, llega un momento en el que necesito dar forma a la historia. No sé si es un impulso, una inspiración, o la necesidad de empezar a poner orden... A partir de ahí, escribo continuamente; lo asumo como un trabajo que hay que terminar. A veces hago todo el proceso de golpe. Otras veces, voy parando, corrigiendo, revisando... Pero ni siquiera en ese momento planifico. No hago esquemas, ni fichas, ni diagramas conceptuales, ni nada de eso que hacen algunos escritores. Yo me dejo llevar por la propia narración. Finalmente, antes de dar una obra por terminada, la doy a leer a un par de personas de mucha confianza que siempre me sugieren cosas que incluyo en mi revisión total, que es un proceso al que también dedico bastante tiempo.

¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?
A pesar de que tengo una de las peores letras que seguramente hayas visto en tu vida, tomo notas a mano en libretas bonitas (soy una fetichista de la papelería) sobre todo tipo de cuestiones, algunas que acaban en novelas, otras que acaban en artículos y otras que son reflexiones más filosóficas, teóricas o críticas para los ensayos. Mis libretas son un cajón de sastre de ideas, reflexiones y conceptos. Pero las novelas y los cuentos los escribo siempre a ordenador.

¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?
No es distinto de cualquier otra mujer trabajadora con dos hijas muy pequeñas (3 años y 20 meses). Voy a mil a todas partes, y a dos mil cuando hay intensidad promocional. Pero me las arreglo. Siempre encuentro ese momento en el que me evado y escribo, por mucho ruido que haya alrededor, por mucho Frozen y Clan TV que se oiga ahí al lado, y por mucho mamá esto mamá lo otro que me bombardee, a veces incluso fisicamente en forma de golpecitos en las piernas. De niña vivía en una casa pequeña y después la distancia a la universidad siempre me ha obligado a estudiar en bibliotecas, así que aprovecho para la literatura la capacidad de concentración que generé por necesidad cuando era estudiante.

¿Eres aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas hores a lo largo del día?
Sí. La literatura es mi vida. Leer forma parte de mi trabajo y es mi gran placer. Si no llevo encima un libro y si no tengo una pila de libros en la mesilla de noche, incluso cuando viajo, no me hallo.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?
Soy lectora de novelas y de ensayos. Me gusta la novela norteamericana contemporánea y no me gusta nada la novela policial (esto sé que es muy impopular...). Por trabajo, evidentemente, leo mucha estética y mucha filosofía, que me gustan, pero lo que más me gusta en la no ficción son las biografías y autobiografías.

¿Eres lectora de libros de papel o también lees ebooks?
Leo fundamentalmente en papel. Como decía Umberto Eco, el libro me parece un invento casi perfecto. Pero no tengo animadversión al ebook, solo que veo mejor en papel. ¡Y me parece utilísimo el ebook para ahorrar espacio!


¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
Es difícil decir uno sólo, más que nada porque la cosa va por épocas, empatías, sensibilidades..., ya sabes. Soy muy de Paul Auster (La trilogía de Nueva York), de Murakami (1Q84), de Alice Munro y Margaret Atwood, por nuestros lares Álvaro Cunqueiro es alguien al que siempre vuelvo, y en poesía Joan Margarit y Olga Novo. Ahora mismo estoy fascinada con la novela de una autora norteamericana llamada Hanya Yanaguihara que ha escrito la que está siendo la mejor novela norteamericana del 2016, Tan poca vida. Pero como estas preguntas suelen referirse a clásicos, he de decirte que mi gran escritor de cabecera es William Shakespeare. Su gran obra, en mi opinión, es Hamlet.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?
He pasado algunas de las mejores horas de mi niñez leyendo La historia interminable, de Michael Ende. Lo asocio al paraíso perdido de la infancia, a esa época en la que el tiempo se detenía y eras libre y feliz. Eso es para mí La histoira interminable.

¿Qué estás leyendo ahora?
Estoy leyendo La teoría King Kong, de Virginie Despentes

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
¿De las mías? Los días iguales de cuando fuimos malas.
¿De otra persona? Tan poca vida, de Hanya Nayaguihara.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?
(Los que citaba en la pregunta sobre el autor favorito.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?
Todo influye. Por supuesto las vivencias y entiendo como vivencias, también, el consumo cultural. Pero yo creo que en mi literatura hay un antes y un después de la maternidad. Yo vivo la maternidad con mucho escepticismo y la tengo muy desmitificada. Parte de mi acción feminista se orienta a desmontar el mito de la mujer-madre para reivindicar la mujer-intelectual independizada y alejada de su identidad biológica. Por eso, la maternidad me ha obligado a reflexionar sobre mi propia identidad como mujer y, sobre todo, me ha proporcionado una serie de vivencias y emociones que, a pesar de la vida loca y de poca calidad a la que obligan las hijas, es de lo más enriquecedor que he vivido. Sé que soy mejor escritora desde que soy madre no por una cuestión sentimental, sino porque la maternidad me ha revuelto por dentro intelectualmente tanto por el hecho en sí como por el contacto maravilloso y contradictorio con las niñas. Eso, creo, es una gran lección feminista para mis hijas.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?
Toco el piano. Era una ilusión que tenía desde pequeña, y hace diez años me compré un piano y me busqué una profesora que me enseñase a tocarlo.

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Creo que todo eso nos ha hecho integrar la lectura mucho más en nuestras vidas. No necesariamente la lectura literaria, pero desde luego que, con la conexión permanente, la gente que no lee literatura se pasa la vida leyendo, y creo que eso es algo que podemos aprovechar para captar lectores. Por otra parte, como escritora, entiendo las nuevas tecnologías como una oportunidad para estar mucho más próxima a las personas que me leen, que me construyen como autora y que hacen que la opinión se democratice.

Hablemos ahora sobre tu novela, Los días iguales de cuando fuimos malas:
¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?
Yo quería escribir sobre el mal y la falta de libertad desde un punto de vista femenino, ya que las mujeres somos consideradas peores (desde lo de Adán y Eva, ya sabes...) y eso nos hace menos libres. Estamos siempre bajo sospecha, y esa cuestión, con sus derivaciones de orden ético, era el tema del que quería ocuparme. Dándole vueltas a cómo unificar todos esos asuntos en el hilo conductor de una posible trama, se me ocurrió la ambientación en un módulo de mujeres de una cárcel, un lugar en el que, evidentemente, la falta de libertad es omnipresente y donde todas están predefinidas como “malas” debido a que han sido juzgadas como delincuentes. Una cárcel es, por definición, un depósito de historias, y eso, sumado a la doble discriminación de esas mujeres por ser mujeres y por estar presas, constituyó el germen inicial de la obra.

¿Cómo te organizaste para escribirla?
Primero hice una labor de documentación importante sobre el mundo de las cárceles, con lecturas sobre el tema, entrevistas con personas que habían estado privadas de libertad y funcionarias de prisiones, visitas a cárceles y, finalmente, me puse a escribir basicamente según la fórmula que te contaba más arriba en la pregunta sobre la planificación de una novela.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?
Las historias de las mujeres presas son todas basadas en historias reales que he podido conocer. La única que es totalmente inventada es la funcionaria, Laura, con la que he querido hacer un personaje inquietante el atribuirle cualidades masculinas (dominante) que contrastan con su condición de mujer delicada que iba para bailarina.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Los días iguales de cuando fuimos malas?
Enfrentarme a historias durísimas que me han obligado a replantearme muchas cosas en mi visión del mundo. Pero eso ha sido, también, lo más gratificante.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?
No. De hecho he practicado varios arranques, he cambiado cosas de sitio, tardé un tiempo desde que empecé a escribir en dar con el formato metaliterario que finalmente fue el definitivo, ya que me permitía encajar todas las cosas (tan distintas) que quería contar.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Pues no lo recuerdo, la verdad. Incluso, a día de hoy, no sabría decir cuál fue la primera frase que escribí. Desde luego, no es la que figura en primer lugar en el texto...

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Cinco años.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Porque habla de lo que somos, como personas y como sociedad. En esta novela se plantea nuestra hipocresía ante el mal, de nuestro juicio a personas que a menudo son víctimas de una sociedad en la que participamos todos y en la que también entre todos decidimos dejar en el camino a algunos que, alegremente, calificamos como “malos”, para olvidarnos de ellos, para esconderlos en las cárceles pensando que nosotros, los “buenos”, estamos libres de pecado. Mi novela da la vuelta a la tortilla del bien y el mal y nos enfrenta con nuestros fantasmas.

Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada?
Sí, tengo una ya terminada, una obrita ligera y corta que habla del amor, que está en proceso de revisión. Pero todavía está verde...

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Sí. Ya me ronda la cabeza el siguiente tema: la verdad y la mentira.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?
¡Uf, consejos! Yo sólo me atrevo a dar un consejo libertario: no escribir lo que creas que quieren los demás sino lo que quieres tú. ¿Por qué no va a haber gente por ahí a la que interese lo mismo que a ti?

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.
Con una entrevista tan detallada, ¿que puedo añadir? Gracias a ti, Lectora de Tot, por invitarme a tu casa cibernética...


Muchas gracias, María, y mucha suerte con Los días iguales de cuando fuimos malas y tus proyectos futuros.


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