¡Hola a todos!
Otra semana más estamos de nuevo aquí para compartir con todos vosotros la entrevista que antes de fiestas hicimos a Santiago Morata. Como veréis, Santiago hace referencia a las Navidades a lo largo de la entrevista, no es que se haya vuelto loco, nada más alejado de la realidad, el fallo ha sido nuestro, hemos tenido algún lío de programación de las entrevistas... Esperamos que nos sepáis perdonar y que disfrutéis tanto como nosotras con esta entrevista y con el genial, Santiago Morata.
Os dejamos con la entrevista:
Hola
Santiago, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu
amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco
sobre ti. ¿Quién es Santiago Morata?
Una
persona corriente con una tremenda ansiedad creativa. Me encanta hacer cosas
nuevas: pinto, escribo, hago fotografía, y me enorgullezco de que nadie me ha
enseñado nada. Jamás hice un curso de pintura ni de escritura. Me gusta mucho
viajar y conocer nuevas culturas, y en este momento presento con total humildad
mi nueva novela La Hija de Ra.
¿Cuándo
te diste cuenta que querías ser escritor?
El
gusanillo lo tenía hace tiempo, pero como cuando me meto en algo, lo hago sin
medida, estaba en la pintura por entero, hasta que me lesioné la espalda y pasé
unos meses sin pintar, lo que me decidió a probar suerte escribiendo sin
pretensiones, sólo para ocupar mi mente y esas horas que tenía libres… Y hasta
ahora.
¿Qué
fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
Como
buen aragonés, soy tozudo y bruto (en el sentido positivo), así que mi primer
texto fue mi primera novela histórica sobre el s XI de 765 páginas. Ya sé que
suena un poco bestia, pero yo soy así. Me llevó mucho tiempo escribirlo y lo
publiqué en el 2006. antes no había escrito nada más largo de un soneto cuando
quería impresionar a una chica de crío.
¿Tiene
tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?
En
absoluto. Trabajo en comercio exterior de una empresa de dietética. Es muy
ameno, pero no tiene nada que ver. Sí que me permite viajar y conocer nuevas
gentes y culturas, lo cual siempre agradezco.
¿Cómo
te formaste como escritor?
No me
formé. Sí que tengo una buena base, pues yo siempre he sido un lector
compulsivo. Eso es vital para escribir, desde una carta o un mensaje de móvil
hasta una novela de 700 páginas. Leía todas las novelas que caían en mis manos
desde bien crío. Y lo que es muy importante, me implico en el estudio histórico
casi hasta la obsesión.
¿Tienes
alguna manía al ponerte a escribir?
Ya
me gustaría, pero no. Trabajando y con el tiempo limitado, si tengo unas horas
contadas al día, hay que aprovecharlas. No valen manías ni rituales ni
condicionantes. Sólo disciplina. Da igual que te duela la cabeza. Hay que
aprovechar ese tiempo. Como decía Picasso, si viene la inspiración, que me
pille trabajando.
¿Prefieres
algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
Lo mismo. No puedo escoger, y aprovecho y agradezco
cada momento que tengo como si fuera el último, del mismo modo que saboreo cada
momento que dedico a mi mujer o a mi familia, o me esfuerzo al máximo el poco
tiempo que voy al gimnasio. No se puede vivir a medias.
¿Cómo
te organizas para escribir?
Hay
que organizar más bien la investigación histórica, porque la cantidad de datos
es brutal y los libros me comen en casa. Eso es más complicado porque los
libros y el material ocupan espacio físico. Más tarde, cuando empiezas a
escribir, gracias a Dios todo el orden cabe en un portátil. Hay un croquis
establecido con líneas de argumento, personajes, etc, al que se añaden cientos,
miles de notas organizadas, y en base a eso y a la investigación histórica, se
va forjando la novela, aunque en un momento dado, puede cambiar del todo la
orientación y empezar de nuevo. Es un orden dinámico, no estático ni rígido
(teniendo en cuenta que escribo sobre la base del rigor histórico y muchas
líneas me las marca la propia historia).
¿Eres
un escritor de los que escriben a mano o te decantas por las nuevas
tecnologías?
Me gusta escribir a
mano, aunque luego es horrible tener cientos de páginas que pasar a ordenador.
Odio transcribir y menos mal que mi mujer me echa una mano, pero poco a poco
intento pasar a escribir en ordenador, aunque me cueste. Sí uso mucho el
ordenador para cuadrar todo el flujo de información histórica y ordenar mis
ideas.
Antes
de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la
inspiración? Es una mezcla de ambas.
Claro que planifico mucho, y estudio más, pero eso no quita que a tras tres de
la mañana de un día tenga una idea estupenda que me obligue a cambiar el guión
establecido. De hecho, me encanta que eso ocurra. Me frustraría mucho perder
esa frescura, esa capacidad de tener nuevas ideas y varios guiones distintos.
¿Cómo
es un día en la vida de un escritor como tú?
Supongo
que como cualquier otro escritor. Trabajo mi jornada laboral hasta las tres de
la tarde, como y afronto mi segunda jornada, cuadrando el tiempo como encaje de
bolillos para escribir, relajarme, hacer algo de deporte y dedicar algo de
tiempo a mi familia. Menos mal que mi mujer me lleva esa agenda.
¿Eres
aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas horas?
Tristemente
no, o al menos no leo lo que me gustaría leer. Entre ensayos históricos (en
inglés, francés, tesis doctorales, docenas de libros de historia, etc), y los
libros que debo leer porque colaboro con autores a los que presento, reseño,
etc, no puedo leer esos libros que guardo como oro en paño. Ahora que me voy de
vacaciones una semanita, los voy a devorar.
¿Qué
tipo de literatura te gusta leer?
Si
hablamos de lo que me gustaría leer, cosas que me distraigan, cosas diferentes,
novela negra (Petros Markaris, Philipp Kerr, Jean Christophe Grangé, Giorgio
Faletti) de viajes (Shantaram), etc
¿Eres
lector de libros de papel o también lees ebooks?
Los
e-books los leo cuando voy de viaje porque no puedo cargar el peso de mi maleta
con libros, aunque no termina de gustarme. Prefiero el tacto del papel, aunque
el libro pese un quintal.
¿Cuál
es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
En
este momento me gusta mucho Philipp Kerr, hace novelas sobre un detective anti-nazi
en la Alemania del s XX, que va pasando en sus novelas por todos los momentos
clave, retratados magistralmente, pero también podría hablar de autores
españoles, como Antonio Garrido, Carlos Aurensanz, José Luis Corral, Olalla
García, Luis Zueco, etc.
¿Recuerdas
algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes
especial cariño?
Sobre
todo recuerdo los de Dumas, los tres mosqueteros, 20 años después, el conde de
Montecristo, el hombre de la máscara de hierro, la reina Margot… eran como
pelis de aventuras, pero con un lenguaje y una forma de hablar que me
encantaban. También recuerdo las mil y una noches como un libro muy especial
por su exotismo. Eran las lecturas que me metía en la cama con una linterna
cuando mis padres me obligaban a dejar de leer y dormirme (podía pasarme horas.
Más de una vez amanecí leyendo)
¿Qué
estás leyendo ahora mismo?
La
caída de los gigantes de Ken Follett. No es una obra de literatura que merezca
un premio por su estilo, pero explica magistralmente y con total sencillez los
complicados hechos que rodearon la primera guerra mundial. Estoy deseando
pillar El invierno del mundo.
¿Si
tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
Una
de toda la vida, La reina Margot de Dumas, una de mis amigos, el Lector de
Cadáveres de Antonio Garrido y como una novela entretenida, humilde, con mucha
historia y ritmo trepidante, una de las mías.
¿Qué
autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?
Todos
los de novela histórica. No podría darte un referente claro. Lo que sí puedo
decirte es que cuando trabajo en un estudio histórico, nunca leo novelas
históricas sobre el periodo, para impedir que una idea que no es mía quede
plasmada en mi libro, aunque fuera subliminalmente.
¿Hay
algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna
vivencia, tus raíces…?
Supongo que
cada libro que he leído, desde Mortadelo y Filemón hasta los más barrocos
literariamente. Mis vivencias a lo mejor no tienen en una novela histórica
tanta influencia como por ejemplo en mi única novela de ficción (que espero se
publique pronto), pero supongo que algo de ti siempre se filtra.
¿Tienes
más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?
La
pintura me encantaba, pero la dejé aparcada por la escritura, pues ésta me fue
todo lo bien que no me fue con la pintura, aunque siento nostalgia de los
olores de las pinturas, la trementina, etc., pus cuando lo dejé es cuando
empezaba a encontrar un cierto estilo.
Mi
afición principal es viajar. Cuando encuentro un momento y si la coyuntura
económica lo permite, intento visitar culturas diferentes, lo que siempre enriquece en todas las facetas. No hay un
solo país que me haya defraudado.
¿Crees
que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Si
lo piensas, las obras que contiene el formato papel o ebook son las mismas, y
lo que cambia es sólo la manera de leerlo; es una cuestión de comodidad para el
lector y el nuevo formato es estupendo por razones de portabilidad, pero no hay
control sobre ventas ni piratería, que sí es un problema, no el formato en sí, así
que el principal afectado es el autor, de por sí abandonado a su suerte, en un
nuevo escenario de piratería, falta de control absoluto, valoración del trabajo
realizado, etc. Si lo piensas, es extraño que en una boda no puedas poner
Paquito el Chocolatero sin que te cobren, y en la escritura haya un descontrol
y un abandono tales que a nadie le importa si se copia, se piratea, etc.
Hablemos
ahora sobre La hija de Ra:
¿De
dónde surgió la idea de escribir esta novela?
Surgió
de manera atípica, puesto que fueron los egiptólogos que llevaron la excavación
de las tumbas y templos de los protagonistas (Francisco Martín Valentín y
Teresa Bedman), los que me propusieron prestarme todo el material histórico
para escribir una novela sobre esta maravillosa mujer. Para un escritor de
histórica, es un dulce innegable.
¿Cómo
te organizaste para escribirla?
Fue
un placer librarme del año a año y medio de investigación histórica, aunque
amplié la información recibida en otras fuentes. Disfruté cada segundo. Te
contaré una anécdota. Cuando llevé el libro ya escrito a corroborar la historia
a los mismos egiptólogos (como hago siempre), Teresa Bedman me dijo:
Enhorabuena, pero no a ti, sino a tu mujer, porque para describir un amor así,
hay que sentirlo.
¿Tiene
alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en
tu novela?
No
es que tenga una historia real detrás, es que podríamos decir que es una
historia real novelada. Es absolutamente rigurosa y verídica. Para que te hagas
una idea, no hay un solo personaje ficticio, todos son reales, así como sus
hechos. Está basada en el trabajo de los profesionales que más saben de los
personajes.
¿Qué
fue lo más complicado de la escritura de la novela?
Cuadrar
las diferentes visiones diferentes de la historia. Me explico: si hoy en día
lees una misma noticia de un periódico de izquierdas y otro de derechas, no
parece la misma, pues imagínatelo en el año 1500 a.C. a veces es complicado
escoger entre una corriente u otra, y cuadrar una cronología con otra, o unos
hechos históricos con otros. Eso requiere un análisis muy complejo. También es muy difícil algo
que me obligo a incluir en mis novelas: no sólo la historia más evidente, la de
los libros de texto, sino cómo vivían, qué comían, qué vestían, etc, la vida
cotidiana del momento; eso es algo muy difícil de recrear.
¿Tenías
claro desde el principio cómo escribirías la novela?
Sí.
Al estudiar el material histórico, decido qué armas tengo para escribir la
novela y cómo las voy a usar, y decido el narrador, la estructura, etc.
¿Cómo
fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Es
lo que más me gusta. Piensa que has pasado año y medio estudiando y por fin,
con todos los conocimientos en la cabeza o exhaustivamente ordenados, con un
análisis y un complicado guión, empiezas a dejar que sea tu duende el que
gobierne, y la escritura fluya. Es increíble lo que se disfruta en ese momento.
Lo recomiendo a los lectores.
¿Te
llevó mucho tiempo escribir La hija de Ra?
Algo
menos de un año.
¿Y
todo el trabajo de documentación que tiene esta novela?
Eso
casi puedo decir que me lo ahorré en este caso, pero como ya he dicho, mis
otras novelas, para que te hagas una idea, me han llevado en investigación de
un año a dos años. Yo tengo un compromiso con la historia, no sólo por ese
trabajo, sino porque al final de mis libros, en los epílogos, siempre cuento
cuáles son las licencias novelescas que me tomo en cada caso (imprescindibles;
el que diga que no las incluye, miente) para que el lector no se lleve una idea
equivocada de la historia y sepa lo que es real y lo que no.
Para
los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector
debería elegirla?
Porque
es la historia viva y real de una gran mujer, una pionera en el poder, una
mujer de estado, vehemente, carismática, bella…
Porque
es la historia de un amor tan profundo, intenso y conmovedor como jamás hayáis
encontrado, dejando en nada historias famosas como la de Cleopatra.
Porque
contiene historia viva, y sin embargo sigue siendo una novela que engancha, de
ritmo rapidísimo.
Porque
tiene anécdotas de la historia que os van a llamar la atención.
Porque
hay aspectos sexuales en ella que os van a encantar.
Porque
todos sus personajes y acciones son reales
Actualmente,
todos sabemos, que el panorama editorial es especialmente complicado, pero
conseguiste que Ediciones Pàmies publicara La hija de Ra, ¿qué pasos seguiste para conseguirlo?
Ya
publiqué con Pàmies El Constructor de Pirámides y la experiencia fue muy
satisfactoria para ambos, así que repetimos. Con los problemas que hay en la
coyuntura económica actual me siento un afortunado.
¿La
primera versión de esta novela que entregaste a la Editorial acabó siendo muy diferente
de la que se publicó finalmente?
No,
en absoluto. Los cambios son mínimos y a nivel de correcciones de estilo, orto-tipográfico,
etc, pero no en esencia.
Respecto
a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?
Menos
apuntarme a un bombardeo, todo lo que está en mi mano. Hay que dar al lector la
oportunidad de conocerla y enfrentarla a obras que tienen una publicidad detrás
brutal y los consumidores compran (compramos) porque no les queda otro remedio,
cuando hay alternativas no publicitadas de la misma (o mejor) calidad. Siempre
me esfuerzo por que mis presentaciones resulten atractivas y amenas. Como
ejemplo, en mi última presentación en Barcelona, en la sala me dijeron que no
se podía hacer la proyección audiovisual, así que imprimí en din a3 todas las
pantallas y las pasé de manera manual, enseñándolas a los presentes y
comentándolas. Fue muy divertido.
Además
de La hija de Ra, tienes
otras novelas publicadas ¿Nos puedes hablar un poco de ellas?
Mi
primera novela, Milenio de pasión, habla de la España cristiana del s XI, de la
reconquista, del santo grial, de las relaciones con los reinos de taifas moros,
de los desmanes de la iglesia católica, de los monjes guerreros, del ambiente
de la corte real, de la forja del reino de Aragón,… habla de muchas cosas.
La
segunda, La Sombra del Faraón, habla de los faraones herejes de la dinastía
XVIII, Akhenatón, Tutankhamón y Nefertiti. La que me dio más éxito (se vendió
con gran éxito en número y crítica en España y latinoamérica, y actualmente
está siendo traducida al ruso)
La
siguiente, El constructor de Pirámides habla de las grandes construcciones de
la dinastía IV, Snefru y Keops, y relata cómo y por qué se construyeron las
pirámides, los embalsamamientos, el paso a la divinidad y otros misterios, y
ésta, La Hija de Ra, desvela la vida de la faraón Hatshepsut y su amante Sen-en
Mut, también de la XVIII dinastía.
De
todas tus novelas, ¿cuál recomendarías a un lector que no haya leído nunca nada
de ti?¿por qué recomiendas una y no algunas de las otras?
Esto
es como preguntarle a un niño si quiere más a papá o a mamá. ¿Qué te voy a
responder yo? Creo que todas aportan algo. La Sombra del faraón es más original porque habla de un periodo muy poco
representativo del antiguo Egipto, en Milenio de Pasión se nota mi pasión por
mi tierra y habla de una historia no muy tratada, en El Constructor de
pirámides arriesgo en un formato
río, una manera original de narrar que ha encantado, y La Hija de Ra es una historia de amor como jamás me imaginé
escribir.
Y
ahora hablemos del futuro:
¿Tienes
alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada?
Sí.
Acabo de terminar una novela sobre el S. XVI en España, la historia de un
bandolero, un espía doble de Felipe II. Un personaje absolutamente real, que,
al ser un perdedor, su historia fue tapada, pero es tan importante que sale en
el Quijote. Va a dar mucho que hablar y estoy muy ilusionado con ella. El cuerpo me pedía reinventarme
y pasar a otro periodo, aunque el estudio histórico ha sido duro, durísimo.
¿Estás
trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Debo
empezar a escribir una novela río sobre Felipe II, aunque estoy un poco agotado
tras el último estudio y estoy tomándome un mes sabático mientras hago la
promoción de La Hija de Ra.
¿Qué
consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean
publicadas?
Que
tengan paciencia, que es un muy mal momento, pero que la calidad siempre acaba
publicada, que no se arriesguen en formatos que luego van a coartar una posible
publicación en papel, como la auto publicación, y que tengan fe, que si un
escritorcillo como yo está a punto de publicar su quinta novela, y vender en
Rusia y Latinoamérica, vosotros podéis hacerlo también. Soy de los que piensan
que hay pastel para todos, que no hay competencia, sino más cultura al alcance
del lector, y que hay que apoyarse entre escritores.
Para
acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes
líneas son todas tuyas.
Gracias.
La Navidad es una época de regalos donde suele primar el materialismo y el
consumismo, donde hacemos caso de publicidades que nos meten por los ojos tras
costosas campañas, cuando hay opciones.
Comprad
y regalad libros, tanto a los mayores como a los niños. Os propongo un reto. Id
a una de esas librerías de antes, de las de libreros expertos, no a unos
grandes almacenes donde no tienen ni idea; hablad con el librero y describidle
el carácter de aquel a quien vayáis a regalar, y que os sugiera un libro
especial; ellos son expertos y casi siempre aciertan. Y ese libro especial es
algo mágico para un niño. Os lo aseguro. No compréis videojuegos que limitan su
capacidad intelectual, queman sus retinas y contribuyen al aislamiento y la
inseguridad, no compréis juguetes que a la hora van a aburrir y el niño va a
estar jugando con la caja, comprad libros de aventuras que abran la mente de
los niños, y novelas históricas que estimulen la imaginación de los adultos,
aportándoles historia de manera entretenida, contribuyendo a ensanchar su
cultura, favorecer su aprendizaje y su ortografía (pensad en el lenguaje de los
móviles) y, con toda humildad, regalad mis novelas, que os van a entretener, a
enganchar y aportar algunas cosas, y me pongo a vuestra completa disposición
para comentarlas, aceptar vuestras críticas y dedicároslas.
Un
fuerte abrazo y mis mejores deseos para la navidad y el nuevo año