martes, 15 de enero de 2013

ENTREVISTA A ALEJANDRO PALOMAS











¡Hola a todos!
Una semana más estamos aquí para compartir con vosotros la entrevista que en esta ocasión hemos realizado a Alejandro Palomas. Si queréis saber un poco más sobre este autor, quedaos por aquí y seguid leyendo...

Esperamos que disfrutéis de la entrevista:



Hola Alejandro, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti.



¿Quién es Alejandro Palomas?

Un escritor al que le encanta emocionar, o mejor, un “emocionador” literario. Supongo que soy, aparte de eso, un hombre al que le cuesta no vivir intensamente lo que imagina, a veces muy defensivo contra molinos imaginarios, a veces muy vulnerable. Quien me conoce bien dice que soy “un hombre con un perro a bordo”. Yo prefiero definirme como un funambulista que ha aprendido a sobrevivir en un mundo que no siempre comprende.



¿Cuándo te diste cuenta que querías ser escritor?
Desde muy pequeño. Recuerdo que a los seis años, cuando mis compañeros de clase querían ser bomberos y policías, yo ya decía que quería ser escritor. Quería contar, inventar vidas que no estuvieran, escapando de la mía. Para mí ser escritor era tener un futuro en el que podría crear una realidad a mi medida. Yo no quería salvar vidas ajenas. Supongo que me bastaba con imaginar que podía salvar la mía.

¿Qué fue lo primero que escribiste?

Lo primero que escribí –o que recuerdo- fue un cuento sobre un reloj que quería convertirse en corazón para palpitar siempre al mismo ritmo sin que nadie tuviera que darle cuerda.


¿A qué edad lo hiciste?

Tenía ocho años. Lo leí en voz alta en clase. Un par de semanas más tarde, mis padres me llevaron a un psicólogo.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?

 Absolutamente. Mi vida profesional y mi vida personal son una e indivisible. Soy lo que escribo. Invento poco. Magnifico la realidad que me rodea y la decoro, pero normalmente lo que escribo ha sido antes vivido de algún modo. Por eso vivo tanto mis novelas cuando las escribo, porque son parte del Alejandro más real.

¿Cómo te formaste como escritor?

No me formé. O quizá sí: leyendo, leyendo mucho. Buscando, releyendo, descubriendo… descartando lecturas en las que no me reconocía, leyendo en lo posible en las lenguas originales, saboreando el ritmo del lenguaje, los tonos, la música. Estudié literatura inglesa, pero antes había estudiado tres años de filología árabe y eso me dio una visión sobre el lenguaje que de otro modo no habría podido tener: la escritura de derecha a izquierda, el mirar desde el final, el escribir desde el descuento… todo eso me abrió a un ritmo y un tratamiento del tiempo literario que antes no tenía. Y luego la poesía, claro: sobre todo las mujeres anglo (Plath, Sexton, Moore, Dickinson…).

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

El silencio. Y el zumo de mandarina o de pomelo. Puedo tomar litros mientras escribo. También el té, pero verde. Aparte de eso, solo saber que nadie va a interrumpirme, tener esa certeza para poder soltarme y ser ese yo que sólo muestro en la página.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

La noche. Me gusta la noche. Esa sensación de que el mundo duerme y tú estás solo, con el perro a los pies, creando cosas de la nada como el mago con su chistera. Esa quietud. Y la luz de las lámparas. Me gusta escribir con esa luz y viendo moverse las llamas de las velas.

¿Cómo te organizas para escribir?

Difícil saberlo. No tengo un proceso creativo ordenado. Siento que tengo sentarme a escribir de pronto, un día, en un momento. Y entonces tengo que dejarlo todo y sentarme delante de la pantalla porque hay algo de mí que pide salir, que quiere una voz. Y yo tengo que estar ahí para dársela. No es más que eso.

¿Eres un escritor de los que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Tecleo. Siempre. De hecho, tecleo tanto durante el día que cuando tengo que anotar algo a mano dudo. He desaprendido el tacto del bolígrafo y o lo aprieto demasiado o lo trato como si fuera un arma arrojadiza que no sé dominar.

¿Cómo es un día en la vida de un escritor como tú?

Depende de lo que tenga por delante (me refiero a si tengo encargos como traducciones, prólogos, etc., o si simplemente tengo labor creativa esperándome). Mi día lo marca siempre Rulfo (mi perro). Él es mi norte. Sé que tiene que pasear tres o cuatro veces al día y sé los intervalos de los que dispongo entre paseo y paseo. Lo demás varía –o puede hacerlo-. Rulfo, nunca. Los paseos me ayudan a ordenar ideas y a descargar la atención en algo tan simple como lanzar una pelota o jugar con él. Por lo demás, son jornadas largas porque mi oficina soy yo mismo, y al ser tan autoexigente termino trabajando muchas horas.



¿Eres aficionado a la lectura?

Lo soy, sí, aunque ha habido épocas de mi vida en que lo he sido mucho más. He leído vorazmente todo lo que caía en mis manos, voraz y también indiscriminadamente. Ahora, desde hace unos años, el ritmo ha variado. Leo más despacio, busco más voces que historias, e intento investigar nuevos autores que antes ni siquiera entraban en mi cuadro de posibles.


¿Le dedicas muchas horas?

No sabría decirte. Hay días en que leo sin parar y otros en los que me aparto de la lectura para poder mirar lo que me rodea, para poder estar aquí, donde como, duermo y siento. Releo mucho, eso sí.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Toda la que me toque. Me gusta la literatura que llega hasta el fondo, las estocadas. No soy amigo de las tibiezas, ni en lo vital ni tampoco en lo literario. Quiero leer cosas que intenten cambiar algo en lo que miran, cosas valientes. Si no es así lo que tengo entre manos, suele terminar aparcado.

¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?

Solo leo en papel, por la sencilla razón de que no tengo ningún lector (hasta ahora), pero no es por una cuestión de prejuicio, sino de pereza. No me manejo muy bien con la electrónica y temo que el aprendizaje me lleve demasiado tiempo, de modo que intento alargar mi aterrizaje en el ebook lo máximo posible. Sin embargo, algo me dice que está por llegar.

¿Cuál es tu autor favorito?

Jeanette Winterson y Magda Szabo, sin duda.


¿Nos podrías recomendar una obra de él?

 “La pasión” y “La puerta”.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño?

Recuerdo las aventuras de Oscar y su oca Kina, de Carmen Kurtz con ilustraciones de Odile. Para mí era una fiesta cada vez que veía llegar a mí madre o a mi tía a casa con un nuevo ejemplar en la mano. El mundo de Oscar era un plano en el que yo habitaba como quien se va de vacaciones. Con Oscar y con Kina no había miedo, ni amenazas. Todo estaba sereno.
¿Qué estás leyendo ahora mismo? Estoy releyendo “Klaus y Lucas” de Agota Kristof.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

“La pasión” de Jeanette Winterson.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?

La triple W, por supuesto: Wilde, Woolf, Winterson. A partir de ahí, Shakespeare, las Brönte, Austen, Arthur Miller, McEwan, Atwood y sobre todo “Nada” de Carmen Laforet.

¿Tienes más aficiones además de la literatura?

Sí, unas cuantas.


¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

Soy muy deportista. Me gusta mucho jugar a tenis y a pádel, siempre que puedo, y me encanta perderme con Rulfo por la montaña durante horas, limpiando pulmones y mente.


Hablemos ahora sobre El tiempo que nos une:



Comencemos por el título ¿Por qué decidiste ponerle este título?

Porque me pareció el más indicado, el más certero para la historia. El tiempo que une a mis mujeres en la ficción es el tiempo del cariño, que no tiene tiempo. El tiempo que las une es el tiempo que se dan para escucharse, para reencontrarse, para sanarse. Me pareció un título precioso.



¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Surgió sin más, del inconsciente. No preparé nada, no preví nada. Un día oí la voz de Mencía en mi cabeza y tardé cinco minutos en sentarme delante del pc y ponerme a escribir al dictado. Tardé muchas horas en parar. Cuando lo hice, tenía escritas treinta páginas y supe que no podría echarme atrás. Así que me preparé para lo que se anunciaba una larga travesía y para disfrutarla.



¿Tiene alguna historia real detrás?

Sí, los personajes están basados en personas de mi entorno más próximo, y algunas de sus historias son episodios que yo he vivido en primera persona, de ahí que haya estado trabajando con material muy conocido.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de la novela?

Separarme de ella cuando la terminé. Eso ha sido lo más complicado. Y sigue siéndolo aún. Echo mucho de menos la aventura que fue escribirla, el viaje con esas mujeres, la buena compañía, la emoción… echo mucho de menos a Mencía, su humor, sus consejos, su falta de vergüenza y su generosidad. Y a las demás. Mucho.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?
Tenía claro que quería que cada una hablara con su propia voz desde un buen principio. Quería que fueran las protagonistas de sus propias vidas y que nos llegaran así, directas, sin filtros, como en una obra de teatro. Que no hubiera más Lía que la habla, ni otra Bea que la que nos mira directamente desde el papel. Lo demás fue surgiendo a partir de eso, de esa libertad.

¿Te llevó mucho tiempo escribir El tiempo que nos une?

 Me ha llevado –y hablo aquí de la versión final- unos tres años. Lo que en principio iba a ser una novela corta titulada “La isla del aire”, terminó luego convertida en una novela más larga, titulada “Tanta vida”, que siguió alargándose hasta convertirse en “El tiempo que nos une”. Ha sido un proceso largo, de seguimiento, aunque un proceso maravilloso.

¿Y todo el trabajo de documentación que tiene esta novela?

 Ha sido fruto de mi imaginación. La verdad es que ha habido poco que documentar. Muchas de las cosas que ocurren en la novela las he vivido en primera persona, con lo cual sabía muy bien de lo que hablaba, y las localizaciones son muy sencillas y contemporáneas. No diría que ha sido complicado, no.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella?

Destacaría la humanidad que desprende, y sobre todo cómo llega a quien tropieza con ella. Destacaría que toca a fondo y que mueve cosas en quien la lee, y eso para mí no tiene precio.


¿Por qué el lector debería elegirla?

Porque a veces es hermoso leer historias que hacen vibrar en nosotros tonos, cuerdas y matices que normalmente no parecen despiertos. Creo que las voces de estas mujeres son hermosas porque son verdad, porque nos hablan de sus verdades, que en el fondo son muy parecidas a las nuestras.

Actualmente, todos sabemos, que el panorama editorial es especialmente complicado, pero conseguiste que la Editorial Suma publicara El tiempo que nos une, ¿qué pasos seguiste para conseguirlo?

No fui yo quien lo consiguió, sino mi agente. Yo tengo ya una dilata y fluida relación profesional con el editor de SUMA, con lo cual no hubo muchos escollos que salvar.

¿La primera versión de esta novela que entregaste a Suma acabó siendo muy diferente de la que se publicó finalmente?
 No, fue prácticamente la misma.




De todas tus novelas, ¿cuál recomendarías a un lector que no haya leído nunca nada de ti?

Creo que le recomendaría “El tiempo que nos une” o “El alma del mundo”.


¿Por qué recomiendas una y no algunas de las otras?

Porque creo que son las más completas, las que llegan mejor. Para entrar en mi mundo, en mi proceso personal y emocional, son las puertas más amplias, las que dejan entrar más luz. Y eso ayuda.






Y ahora hablemos del futuro:

¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada?
Tengo una novela en la que estoy trabajando ahora, pero no diría que está “esperando en el cajón”. Sí tengo una novela que quiero reeditar con algunos cambios y correcciones, porque fue una de las primeras que publiqué y creo que debería reeditarse previa revisión.



¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

 Sí, como te decía, estoy con una nueva novela.


¿Nos puedes contar algo sobre él?

Poco puedo decir salvo que es un reto para mí porque se aparta un poco de lo que he hecho hasta ahora. Y que es una obra en la que trabajo un poco a tientas, dudando, descubriendo facetas de mí que desconocía y que no siempre me gusta encontrar. Para empezar es una voz sola, un narrador muy especial por edad y por su forma de ver el mundo, que exige de mí una paciencia y un ritmo que en ocasiones no sé si sé darle. En fin, estoy en pleno mar de dudas, como puedes ver, aunque siguiendo adelante con firmeza.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Que no confundan escribir con publicar, porque si caen en eso sufrirán demasiado y demasiado gratuitamente. Escribir es intentar llegar al fondo de lo que uno es, a tus deseos, tus voces escondidas, tus cuevas más ocultas… y publicar es entrar en un mundo que no es tuyo, que no te pertenece ni te pertenecerá nunca, a menos que lo que en realidad pretendas es ser famoso, no ser escritor. Quien quiera ser escritor, que escriba. Quien quiera publicar por encima de todo, que estudie relaciones públicas.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Simplemente que lean enamorándose de lo que leen, y que si el enamoramiento no llega, hay que saber parar a tiempo y seguir adelante, sin remordimientos por haber dejado una historia a medias. Que la magia nos sorprenda leyendo. Siempre.






8 comentarios:

  1. Me ha encantado saber algo más de este autor que me emocionó este año con su libro El tiempo que nos une . Gracias chicas por la entrevista y un saludo a los tres

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  2. Wowww.... Tras leer esta magnífica entrevista y conocer tantito más a Alejandro como persona, no me cabe lugar a dudas para confirmar que tan sólo alguien como él podía escribir la Imprescindible novela "El tiempo que nos une".
    Desde aquí envío una solicitud pública a Alejandro: Nunca dejes de escribir! No nos prives de tus novelas puro sentimiento, pura vida!
    Y mis felicitaciones más sinceras a Lectora de Tot y Nora Bosco por esta magnífica entrevista a Alejandro Palomas!
    Besos y un fuerte abrazo!

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  3. No hacen más que recomendarme El tiempo que nos une, y la verdad es que después de leer esta entrevista tengo mucha más curiosidad que antes en la obra y su creador. Besos

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  4. Qué interesante entrevista, me han encantado sus respuestas. Debo leer El tiempo que nos une lo antes posible. Gracias.

    Besos.

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  5. Muy interesante! Estoy deseando leer El tiempo que nos une.
    Un saludo!

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  6. Magnifica entrevista. Se nota en lo que escribe que hay una "voz" que le impulsa a sentarse a escribir y que no puede obviarla, que nos deja trocitos de él. Cuando terminé El tiempo que nos une decidí que seguiría leyendo a Alejandro, ahora me ha puesto sobre la pista de otro de sus libros El alma del mundo, que terminará cayendo, SEGURO. Un beso y felicidades.

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  7. La entrevista me ha encantado, para mi Nada de Carmen Laforet es uno de mis libro favoritos, hace nada me hice con Klaus y Lucas. apunto los autores que menciona y me parece que emocionar es una de las mayores virtudes de la escritura.
    De Alejandro Palomas tengo su última novela en la estantería, espero leerla en breve, estoy deseando. Besos

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  8. Excelente entrevista, me quedo con muchas ganas de estrenarme con este autor.

    Besos

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