domingo, 27 de octubre de 2013

Sara Gran, Claire DeWitt y la ciudad de los muertos






Título: Claire DeWitt y la ciudad de los muertos

Autor: Sara Gran

Editorial: Destino

Colección: Áncora y Delfín

Género: thriller y misterio, detectives

Páginas: 392

Publicación: octubre de 2013

ISBN: 978-84-233-4725-4

Precio: 18 euros 


Claire DeWitt supo que sería detective cuando, siendo una niña, encontró en la mansión desvencijada de Brooklyn donde vivían sus padres el libro que lo cambiaría todo: Détection, de Silette. Desde entonces ha recorrido el país resolviendo crímenes y misterios, se considera a si misma la mejor detective del mundo y probablemente lo sea. Cuando recibe el encargo de un cliente de Nueva Orleans decide volver a la ciudad en dónde perdió lo más valioso que tenía, a su mentora Constance. Leon ha heredado una pequeña fortuna con la muerte de su tío Vic y cree que le debe el saber cómo murió, por eso ha contratado a Claire. Vic Willing era ayudante del fiscal del distrito, un tipo aparentemente decente comparado con el resto de su oficina, y todos dan por hecho que murió ahogado durante las inundaciones del Katrina. Pero Claire DeWitt nunca da nada por supuesto y está dispuesta a encontrar la verdad le pese a quién le pese, y aunque la verdad sea un fardo putrefacto y peligroso enterrado en el pasado.

A principios de 2013, Nueva Orleans ostentaba el penoso título de ser una de las diez ciudades más peligrosas del mundo, en concreto entre las diez primeras del ranking mundial. En la actualidad tiene una media de 193 asesinatos por año, una tasa de 62,1 asesinatos por cada 100.000 habitantes (*). En su día a día, mueren más personas que soldados americanos en Irak, por ejemplo. Y, sorprendentemente, sus autoridades tienen las tasas más bajas en resolución de crímenes y encarcelación de los culpables. En este escenario, en esta Nueva Orleans todavía sucia y llena de escombros del Katrina, en donde el sonido de los tiroteos es habitual en sus calles y parques, es donde Sara Gran da vida a su Claire DeWitt, detective de métodos muy poco ortodoxos en su profesión.

Claire DeWitt y la ciudad de los muertos es una buena novela negra de planteamiento casi clásico, al estilo del mejor Raymond Chandler, con la peculiaridad de un escenario extremadamente violento y una protagonista atípica capaz de investigar a caballo entre el mundo onírico y fantasmal de los muertos y las calles de una Nueva Orleans peligrosa pero todavía amada. Sara Gran alterna, con buen ritmo y estupendo sentido de la oportunidad, las incursiones al pasado en la vida de su detective con la investigación que está llevando a cabo en el presente y los extraños sueños y alucinaciones inducidas por el consumo de drogas que van dejando pistas a Claire. Y son precisamente esos métodos de deducción -que desconciertan a lector menos precavido- el punto débil de una buena trama detectivesca. Sin embargo, a medida que la autora presenta a Claire, su pasado y sus circunstancias, esos métodos empiezan a encajar perfectamente con el paisaje, los habitantes y la historia de Nueva Orleans y su detective.

"Lo que pasa con esta ciudad -dijo él- es que sabe cómo contar buenas historias, de verdad que sí, pero si lo que estás buscando es un final feliz es mejor que lo busques en cualquier otro sitio." 

Aunque es Claire el personaje que más brilla, por su estupenda construcción y su coherente interpretación, a lo largo de la historia la autora obsequia al lector con multitud de estupendos secundarios. En este sentido, destacan dos niños de las calles de Nueva Orleans, Andray y Terrell, ambos armados desde los 12 años, sin esperanza, sin futuro, sin padres ni hogar, tratados por la autora con una delicada ternura que contrasta con su desesperada naturaleza. También la ciudad es más protagonista que escenario, llena de cicatrices, de suciedad, de ruinas, de pobreza y desesperanza. Gran describe una ciudad vencida, con unos habitantes profundamente marcados por el desastre de las inundaciones (en toda la novela jamás se escribe la palabra Katrina, siempre se refieren al desastre como la tormenta) y muchos chicos con estrés postraumático. Padres que fueron evacuados a otras ciudades y dejaron atrás a sus hijos, decenas de muertos, supervivientes con preguntas terribles (¿por qué no les rescataron las autoridades? ¿por qué permanecieron días sobre sus tejados sin agua ni comida?) y héroes anónimos que se dedicaron a cuidar de los suyos en medio del infierno que se desató cuando los diques cedieron. Y pese a todo, 300.000 habitantes incapaces de dejar atrás su ciudad, la ciudad sin finales felices.

Sin duda, Claire DeWitt y la ciudad de los muertos es una peculiar novela policíaca que se beneficia de la buena prosa de su autora (estilo sobrio, ritmo sostenido y diálogos estupendos), de la excelente ambientación de una Nueva Orleans post Katrina y de una protagonista excéntrica y pesimista, una detective dura, solitaria y sombría que no se hace ilusiones sobre lo que puede esperar de su medio de vida. 

Lector, dice la crítica especializada que esta novela es "como si David Lynch dirigiera una novela de Raymond Chandler" (CNN) y me parece acertado. Pero también es un nostálgico retrato, con crítica social incluida, de una ciudad que se ahoga en la desesperanza, como Claire.

Gracias a Ediciones Destino por el envío del ejemplar.

(*) según los datos publicados por The Atlantic Cities extraídos del informe La violencia armada en las ciudades de Estados Unidos en comparación con los peores países del mundo, publicado por la Universidad de Toronto.

Mónica-serendipia

2 comentarios:

  1. Pues la portada no presagia lo que contiene el interior y pinta genial

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  2. Es cierto, la portada no es demasiado significativa. Lo recomiendo especialmente por la mirada profunda a los problemas sociales y económicos de Nueva Orleans, su cultura y la peculiar protagonista. Bss.

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