domingo, 13 de octubre de 2013

Andrea Hirata, La tropa del arcoíris






Título: La tropa del arcoíris

Autor: Andrea Hirata

Editorial: Temas de Hoy

Colección: TH Novela

Género: biográfica, memorias infantiles

Páginas: 416

Publicación: febrero de 2013

ISBN: 978-84-9998-243-4

Precio: 17 euros 


Si vivías en Belitung, Indonesia, sólo había tres razones posibles por las que tus padres te podían enviar a la escuela de enseñanza primaria de la Muhammadiyah: porque no se podían permitir pagar ninguna matrícula, porque deseaban una educación islámica para sus hijos o porque no había ninguna otra escuela que les aceptase. Ibu Muslimah Hafsari (Bu Muss), una chica de quince años recién salida de secundaria, y Bapak Harfan Effendy Noor, un experto cultivador de huertos y de niños, eran sus dos únicos y entusiastas profesores, pese a no cobrar un salario por sus enseñanzas y a disponer de un presupuesto cero para las necesidades docentes de la choza de madera que era por aquel entonces la escuela. El único requisito de las autoridades para mantener abierta semejante ruina de escuela era que cada curso tuviese al menos diez alumnos. El primer curso en el que Bu Muss se enamoró de la Muhammadiyah y sus alumnos fue el año de los Laskar Pelangi, la Tropa del Arcoíris, diez niños de familias tan pobres que muchos no tenían ni para botones. Y, sin embargo, diez niños a los que su profesora enseñó a soñar con algo más que un trabajo para la PN, la omnipotente compañía del estaño que explotaba por aquel entonces Belitung.



"Nos convenció de que se puede vivir con felicidad aun en la pobreza siempre que uno dé con alegría -en lugar de recibir- tanto como pueda."



La magia de La tropa del arcoíris radica en las memorias infantiles de un niño pobre de Belitung y sus compañeros de clase en una escuela con tan pocos medios como ellos mismos. Es la historia de diez niños que aprendieron a soñar pese a sus circunstancias, pese a su pobreza y la discriminación de la que eran objeto. Y también la historia de unos profesores únicos, capaces de atravesar selvas y mares para rogarles a sus alumnos que no abandonasen los estudios, que siguiesen yendo a clase pese a que la promesa de un salario les tentase a abandonar la escuela. Lintang tiene que recorrer 40 kilómetros diarios en bicicleta para ir cada día a la escuela, Harun tiene Síndrome de Down, Trapani sufre por su madre, Sahara quiere luchar por los derechos de las mujeres... Los guerreros del arcoíris forman parte de las capas sociales más marginadas de Indonesia y, aún así, Bu Mus va a convencerles de que el cambio está en sus manos.



Tierna, conmovedora, emocionante y divertida, La tropa del arcoíris es una lectura agradable y esperanzadora que se lee con el interés de las vivencias reales. Cuenta Andrea Hirata, su autor, que empezó a escribirla como un acto de gratitud a aquellos maestros que sembraron la diferencia que marcaría su futuro en un momento y en una situación geográfica en la que ir a la escuela era privilegio de unos pocos. Por eso, en su novela, el lector encontrará también una firme crítica social, una denuncia de injusticia y abuso que todavía sigue ciertamente presente (aunque en menor medida) en Belitung. 

“La discriminación educativa puesta en práctica por la PN ahogaba el entusiasmo de la gente por ir al colegio: esa discriminación hizo que los habitantes nativos de Belitung creyesen que solo los hijos del staff de la PN tendrían éxito en la escuela y conseguirían ir a la universidad… y que los únicos maestros con futuro eran los profesores de la PN. Esto empujó a los niños de las aldeas a ir dejando los estudios (…) se convertían en culis de la PN o en pescadores.

-¿Para qué ir a la escuela? –preguntaban los niños de las aldeas en tono acusatorio-. Si, de todas maneras, no vamos a poder continuar.”

El estilo de Andrea Hirata es sencillo y algo vacilante, los episodios a veces resultan un poco deslavazados y otras una colección de anécdotas. Y es que el interés de esta novela no radica precisamente en su calidad literaria sino en la historia que explica. Y, en ese sentido, Hirata es bueno narrando desde el punto de vista de un niño de primaria, con la dosis justa de inocencia, de sinceridad y de sentido del humor (por encima de todo). Y pese a la denuncia social, el recuerdo de la pobreza más extrema y la segregación heredada del colonialismo de holandeses y japoneses, el autor pasa de puntillas sobre la discriminación de género y ni siquiera se aventura a poner ni la punta del dedo gordo del pie en la selva peligrosa de las cuestiones religiosas. Al fin y al cabo, la mirada y el recuerdo de un niño tienen sus limitaciones y el velo de las creencias puede enturbiar hasta la fábula más hermosa.



Lector, emociónate con la historia de diez niños y dos maestros que consiguieron mantener en pie la escuela más pobre y olvidada de Indonesia. 



Muchas gracias a la editorial Temas de Hoy por el envío del ejemplar.



Mónica-serendipia



3 comentarios:

  1. Qué buena pinta tiene este libro! Me lo llevo muy bien apuntado.
    Besotes!!!

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  2. Me quedé con las ganas de leer este libro cuando salió publicado. La editorial dio la oportunidad de poder leer un capítulo y me pareció un libro muy bonito. Será una de mis futuras lecturas seguro. Besos!!

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  3. Me parece que este es un libro que voy a leer seguro. Me atrae taaaaanto el mundo de la educación que no puedo dejar pasarlo.

    Un besazo

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