martes, 17 de septiembre de 2013

SUE TOWNSEND, LA MUJER QUE VIVIÓ UN AÑO EN LA CAMA






FICHA TÉCNICA

Título: La mujer que vivió un año en la cama
Autor: Sue Townsend
Editorial: Espasa
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 419
PVP: 19.90 €

SUE TOWNSEND

El hecho de que a mi no me suene de nada, no es significativo, aunque Sue Townsend (Leincester 1946) es una de las más afamadas autoras inglesas, que lleva toda su vida dedicada a escribir novelas y obras de teatro.
De hecho es la autora de El diario secreto de Adrian Mole, que escrito hace treinta años es un clásico de la literatura juvenil inglesa, que según reza en la solapa, ha hecho reír y pensar a toda Inglaterra. No en vano ha escrito siete volúmenes de dichos diarios.
También según la solapa, es una de las mejores escritoras de Gran Bretaña.

ARGUMENTO

Todos tenemos un tope. Eva llega al mismo el día en que sus dos superdotados mellizos parten a la universidad. Decide entonces meterse en la cama. Una decisión que podría ser normal, que todos en un momento dado podemos tomar.
La diferencia es que Eva decide meterse en la cama y no salir de ella en un año. Que corran los demás con todos los trabajos de la casa y con la responsabilidad de cuidarla, que demasiados años ha dedicado ella al cuidado y la crianza de esos hijos y de un marido que además lleva años engañándola con una compañera de trabajo.



LA MUJER QUE VIVIÓ UN AÑO EN LA CAMA

Humor y la figura de una persona en la cama, me llevaron inevitablemente a pensar en otra obra: Eloisa está debajo del almendro del español Enrique Jardiel Poncela. En ella, uno de los personajes principales lleva años metido en la cama desde que sufrió un desengaño amoroso. Una cama desde la que no se priva de nada, ni siquiera de realizar viajes en tren, que para ello se encarga su mayordomo de recrear el viaje en tren, con su uniforme, su campanilla y el recitado de las estaciones y las paradas que va haciendo el tren en su recorrido.
Si bien Eloisa está debajo del almendro es una pieza teatral y La mujer que vivió un año en la cama es una novela, bien podría convertirse en una obra de teatro (tampoco es tan extraña esa sensación porque la autora es autora de varias obras de teatro), porque la acción transcurre casi en su totalidad en la habitación de Eva, en torno a su cama.
Frente al abigarrado escenario que nos presenta Jardiel Poncela, recargado de muebles que hacen necesario recorrer un camino determinado para llegar a la cama, Townsend nos propone una escena con un decorado minimalista, pues Eva decide deshacerse de todos sus muebles hasa quedarse con las paredes desnudas y su cama.



Con todo, esa es la menor diferencia entre ambas obras, pues la diferencia fundamental está entre el humor inglés y el español. Reí hasta que lloré (Daily Mail) nos dice en la portada. Una novela perfecta para los tiempos que vivimos: hace reír, hacen pensar nos cuenta en la contraportada.


O los comentarios de la solapa:
Una obra maestra escrita por un gran talento de la comedia y, si no es el mejor libro que se ha publicado este año, me como mi estantería (Daily Mirror)

Brillante.Sue Tonwsend es genial y divertidísima y no hay que pasarla por alto (OK!)

Una delicia. Verdaderamente divertida...(Guardian)

Pues después de semejantes comentarios que ponen altísimo el listón: Ni una sonrisa ha salido de mis labios, hasta el punto de hacerme preguntar si el susodicho comentarista ¿se habrá comido la estantería?


Para que os hagáis una idea, el único párrafo medianamente divertido es el siguiente:
Ruby (la madre de Eva) le contestó que era una estúpida y que los libros estaban sobrevalorados y eran antihigiénicos: Nunca se sabe quién ha estado tocando esas páginas (Página 51)

Es probable que esa falta de conexión con el humo de la novela, se deba también a que está llena de referencias locales, de comparaciones con programas de la televisión inglesa de los que nunca he oído hablar, con lo que la gracia se pierde por el camino.



Pero hay más cosas. ¿Cómo puede gustarme una novela en la que he sido incapaz de conectar con ninguno de los personajes? Ni con esos hijos superdotados que más parecen unos frikis que otra cosa, ni con ese padre astrónomo que es otro “cerebrito” que no tiene reparos en engañar a su mujer diciendo que no le molesten en sus estudios cuando está en el cobertizo cuando en realidad lo que allí hace es ponerle los cuernos a su mujer. Estrangularía además a Poppy, otro de los personajes que aparecen en la novela, un parásito (parásita más bien), mentirosa compulsiva que se pega a los hermanos y a todo el que se ponga en su camino para sacarles el dinero.
Pero sobre todo, tampoco soporto a Eva, la protagonista. Porque lo que en principio podía tener su gracia, o por lo menos su gran crítica, como en la escena en la que le dice a su marido que ya puede encargarse él de preparar la Navidad y le narra la preparación que ella tuvo el año anterior (por más que fuera muy estresante era una situación totalmente estúpida), ese “pasar” de sus obligaciones y hacerle ver a la fuerza a su marido todo lo que ella ha tenido que hacer por él y por sus hijos, pierde toda su fuerza cuando veo que en realidad Eva es tan egoísta como su familia y lo único que quiere es ponerlos a prueba y hacerse cuidad por ellos.



Y de este modo la novela va decayendo página tras página hasta un final que no contribuye precisamente a levantar la nota de esta novela.



IMPRESIÓN PERSONAL

Todos los años hay una novela que se lleva el premio a la decepción del año y La mujer que vivió un año en la cama tiene todas las papeletas para ser la vencedora de este año.
No es que esté mal escrita ni mucho menos, pero una novela que pretende ser divertida y no consigue arrancarme ni una sonrisa cuando esperaba todo lo contrario, por más que en la banda que rodeaba a la novela dijera que es la novela que ha conquistado a crítica y público, con 300.000 ejemplares vendidos en seis meses en Inglaterra, solo puede considerarse una decepción.

Si no me ha hecho reír, si no he conectado con ninguno de sus personajes, si la crítica social que pretende se diluye en una situación que no termina de cuajar, no puedo hacer otra cosa que no recomendarla. Con una excepción: para los enamorados del humor inglés.


VALORACIÓN: 4/10

Gracias a Editorial Espasa que me ha facilitado un ejemplar para su lectura y reseña.


Reseña realizada por Pedro de El Búho entre libros http://elbuhoentrelibros.blogspot.com.es/ para Momentos de silencio compartidos

3 comentarios:

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