¡Hola a todos!
Una semana más os traigo una entrevista que hace unos días hice a Álvaro Arbina, autor de 'La mujer del reloj', una novela que se publicó hace unos meses y que ha tenido muy buenas críticas.
Os dejo su sinopsis para que sepáis de qué trata:
Un thriller histórico ambientado en la guerra de Independencia contra Napoléon.
El nuevo autor best seller de la novela histórica española se llama Álvaro Arbina y tiene veinticuatro años.
La mujer del reloj, una novela de carácter histórico, a caballo entre el thriller y el género policíaco, transcurre a lo largo de los cinco años que duró la guerra de la Independencia (1808-1813).
Describe la aventura que vivirá Julián de Aldecoa Giesler, un joven de dieciséis años que emprende un largo viaje por el país en guerra tras el rastro de su padre, quien, asesinado en extrañas circunstancias, no puede contarle el codiciado secreto que desde hace años protege su familia. Tales circunstancias atraerán al frío y calculador general francés Louis Le Duc, un hombre que esconde un terrible pasado lleno de odio y venganza. Empujado por su locura personal, perseguirá sin descanso al joven Julián. Este tratará de luchar contra las fuerzas que le amenazan en un intento por reemprender el camino hacia sus verdaderos sueños, los sueños de su padre.
Y ahora os dejo con la entrevista:
Hola Álvaro, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte
tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco
sobre ti. ¿Quién es Álvaro Arbina?
Soy
un joven de 26 años con la incertidumbre de un recién salido al mundo de los
adultos, el laboral, el de la emancipación. Se acabo la universidad e intento
abrir puertas sin mirar demasiado lejos. Ahora estoy centrado en la literatura,
aprovechando esta oportunidad que se me ha brindado. Me gusta la sencillez,
escribir, leer, ir al cine, salir a correr por el monte, dedicar mi tiempo a
los seres queridos. Intento no desviarme de eso, a la larga es lo de verdad
tiene importancia.
¿Cuándo supiste que querías ser escritor?
Comencé a escribir por la
pasión que sentía al leer. Me gustaba. Admiraba a esos escritores y escritoras
que hacían magia con las letras. Ken Follet, Arturo Pérez Reverte, Tolkin, J.K
Rowling… Con ellos me sumergía en nuevos mundos, conocía nuevos personajes. Y
pronto sentí la necesidad de emular lo que ellos hacían, de hacer sentir a
otros lo que ellos me hacían sentir a mí.
¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?
La mujer del reloj es mi primera novela y mi primera incursión en la literatura. La
idea de la esta historia, aquella que se puede definir en tres líneas, surgió
en mi adolescencia y fue abandonada al iniciar mis estudios de arquitectura.
Fue un parón de cuatro años, sin el que, probablemente, esta novela no habría
llegado a ver la luz. Al menos hoy, a mi edad. La recuperé en un verano, tras
una inocente conversación en la terraza de una cafetería, en la que se
rememoraba aquellos personajes olvidados en un cajón. Sin que yo lo supiera,
aquel día se prendió una chispa, despertaron viejas pasiones y la historia
enseguida me atrapó. Entonces comenzó mi aventura de escribir un libro, que
finalmente duró casi dos años.
¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?
Arquitectura y escritura son
más hermanas de lo que parece. Ambas requieren un gran trabajo de creación, de
construcción. Tras una fachada bella, tras un espacio sobrio y elegante,
siempre hay una estructura que los sostiene, una red de instalaciones que hacen
que el agua llegue al grifo. En una novela, ya no solo para que conmueva, si no
para que no chirríe a ojos del lector, requiere de una maquinaría invisible.
Detrás de una página hay otra, más engorrosa y llena de tachones, que la
sostiene y la hace bella y visible para el ojo atento del lector.
¿Cómo te formaste como escritor?
Madurando
como creador. Ser arquitecto me ha ayudado a ello. A saber gestionar trabajos
tan largos. Su metodología, el proceso creativo, las emociones, que son muchas
y dispares durante el tiempo que se tarda en gestar una novela. Y Leyendo. Y
releyendo. Pero en una lectura diferente, que no consiste en el puro
entretenimiento, en el simple placer. Una lectura profunda, que trata de
indagar entre líneas, de entender los pilares que sostienen una novela, los
trucos de esa pasión que siempre han generado en mí.
¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir? ¿Prefieres algún lugar o
momento a lo largo del día para escribir?
Las
tendré, seguramente. Aunque de las manía no siempre uno es consciente. Se acaba
acostumbrando a ellas. Me he tenido que amoldar a escribir en multitud de
condiciones. A horas intempestivas de la mañana, a horas más normales, a la
noche, en el piso de estudiantes, en la oficina del algún trabajo por el que he
pasado (no sé si debería contar esto, en mi defensa: era fuera del horario
laboral), en casa.
Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por
la inspiración?
En
el caso de La Mujer del Reloj, la primera fase consistió en un lento proceso de
maduración, donde iban surgiendo las ideas que terminarían por definir la
novela. Pronto me percaté de que mi empresa era más ambiciosa de lo que había
imaginado. Hilar una trama ficticia del calibre que pensaba, con una base
histórica y real de la dimensión que había elegido, suponía un puzzle muy difícil de construir. ¿Cómo
manejar todos esos géneros que surgían en mis ideas? Tuve que exprimir mis
capacidades como autodidacta, aprender de la prueba y error, hasta definir mi
propio proceso de escritura. Prefiero planificarla, pero siempre abierto al
cambio. El equilibrio es importante, no encorsetarse en un argumento
predefinido, y al mismo tiempo tratar de seguir una estructura estudiada.
¿Eres una escritor de las que escriben a mano o te decantas por las
nuevas tecnologías?
Al
principio todo son anotaciones, ideas que surgen, que necesitan ser trasladadas
con inmediatez al papel. En esa etapa empleo libretas de notas y bolis bic, que
tengo desperdigados por toda la casa, por las mochilas y las carteras. Después,
evidentemente, empleó el ordenador. Si lo hacen generaciones mucho mayores que
la mía, como no lo voy a hacer yo, que he crecido a la par que la tecnología
doméstica.
¿Cómo es un día en la vida de una escritor como tú?
Ahora
mismo me dedicó exclusivamente a la escritura. Intento mantener una rutina,
unos horarios, y seguir un plan preconcebido. Pero he escrito en situaciones
muy dispares. Desde levantarme de noche para escribir antes de ir a trabajar,
hasta quedarme hasta la madrugada cuando era universitario, después de no
desprenderme del ordenador en todo el día, estudiando y dibujando planos. Cada
situación tiene sus desventajas y ventajas.
¿Eres aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas hores a lo largo del día?
Llevo
un tiempo siendo impulsivo y desordenado. Tengo varias lecturas iniciadas,
encima de la mesa, y las retomo al azar, o cuando considero que las necesito.
Comenzar a escribir trastorna mucho la lectura, porque hay etapas largas en las
que ésta se ciñe a la documentación, y otras en las que estás más abierto,
buscando variedad y placer, sintiéndote el lector que has sido siempre.
¿Qué tipo de literatura te gusta leer?
De
todo. Aunque hace tiempo que me aburrí de los libros que se pueden leer
mientras ves la televisión. Intento buscar lecturas que expriman las cualidades
innatas de la literatura, las que la diferencian de las demás vías para contar
historias.
¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?
Siempre
que puedo leo libros que huelan a libros. En los que sientas pasar las páginas.
La experiencia es auténtica. No la perdamos, por favor.
¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él? ¿Recuerdas
algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes
especial cariño? ¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado
como escritor?
Es
difícil seleccionar uno. Menciono mucho a Arturo Pérez Reverte, por todo lo que
me ha influenciado su obra. El sol de Breda, de la saga Alatriste. El primero
que leí. Aún me acuerdo dónde. Y lo que me hizo sentir. Eso pasa con los libros
que te marcan para siempre. Pueden venir cientos, miles, después de ese. Pero
ahí sigue.
¿Qué estás leyendo ahora?
Gabriel
García Márquez y Joseph Conrad, entre otros. Hay varias vías abiertas.
¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
La
ladrona de libros. De Markus Zusak.
¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el
cine, alguna vivencia, tus raíces…?
La verdad es que no
puedo precisar con exactitud las influencias de mi escritura. A veces me parece
un lugar donde he depositado elementos que, de alguna manera, me conmovieron en
su momento y se han quedado grabados en mi memoria. Personajes inolvidables,
novelas, películas, cuentos. Al final, escribir es eso. Un lugar donde
depositas cosas que sobreviven dentro de ti.
¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un
poco de ellas?
Me gusta la montaña.
Me gusta correr. Son sencillas. Sólo es eso, correr. Son un equilibrio a lo que
me pasa cuando escribo. En La mujer del reloj todo es mucho más complejo:
personajes, tramas, historias que se enredan y se unen, cabos sueltos que se
atan. Una tormenta. El brainstorming.
¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector
actual? ¿Por qué?
El hábito de consumir
cultura gratis ha sido el mayor cambio. Es difícil retroceder en ese aspecto.
Nos hemos acostumbrado a no pagar por una historia escrita por alguien. Y ese
es el primer paso a dejar de valorar las cosas. Disfruto más de las películas
en el cine, calan más en mí. Tal vez sea por el hecho de ir allí, ganándome el
derecho de verlas con unos euros. Si me las descargo y las veo en el ordenador,
es un proceso insulso que contagia a la propia película.
Hablemos ahora sobre tu novela, La
mujer del reloj:
La novela es fruto de
una gestación lenta, que me ha acompañado desde que, siendo un niño, comenzó mi
pasión por la lectura, esa admiración hacia los que
hacían magia con las páginas. Yo quería emular lo que ellos provocaban en mí,
quería hacer sentir a otros lo que yo a veces sentía leyendo. Y por eso creo
que he escrito la novela que a mí me hubiera gustado leer. Cuando empecé a
fantasear con esta historia aún era un adolescente y las ideas que surgían en
mi cabeza contenían diferentes géneros, novela histórica, thriller, novela de
aventuras. Al final, la novela es un equilibrio entre esas naturalezas.
¿Cómo te organizaste para escribirla?
Haciendo
malabarismos entre arquitectura y escritura. Era un trabajo paralelo, no solo
el de ellas dos, sino el de la propia escritura. Por un lado estaba idear la
historia y los personajes. Y por el otro estaba aprender a hacerlo. El proceso
se va perfeccionando, aunque sufre mutaciones, espero que la mayoría para
mejor.
¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas
explicando en tu novela?
Como
he mencionado, creo que aglutina vivencias, aprendizajes, recuerdos y emociones
que, de alguna manera, terminaron entrando en mí para quedarse. No es una
historia concreta, tal vez sea la mía, y con esto no quiero decir que hable
sobre mi vida. Sino que toda novela se basa en la historia desordenada e
inconexa que lleva el escritor dentro. Él decide lo que emplea en la escritura.
Él juega con lo que tiene. Al fin y al cabo, escribir es eso, cosechar los
sembrado en el pasado. Extraer lo que uno lleva dentro. Inspirarse en lo que
existe para crear algo nuevo.
¿Qué fue lo más complicado de la escritura de La mujer del reloj?
Convivir
con la incertidumbre de
no saber lo que opinaran los lectores. Cuando estas escribiendo, es difícil
contemplar la novela desde una perspectiva distante, y a veces hay que hacer un
ejercicio de abstracción, para acercarte a los ojos con los que el lector
escudriñará tu obra. Una sensación que se acentúa a medida que te acercas al
desenlace de la historia, cuando la muestras por primera vez.
¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?
No.
Era mi primera novela, no tenía ni idea de lo que tenía por delante. Era un
iluso de dieciséis años, pero gracias a esa inocencia me embarque en un trabajo
tan descomunal como este. Fui aclarándome con el tiempo, a medida que
profundizaba en la historia que quería contar. Si algo tenía claro, era a dónde
quería llegar. A escribir lo que me gustaba leer.
¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la
novela?
Ese
momento no se recuerda. Al menos en mi caso. Lo que recuerdo es el día en que
terminé el primer borrador. La emoción que sentí al salir de la habitación, y
decirles a mis padres que ya estaba. Que la imprimiría al día siguiente para
que la leyeran.
¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Antes
de la universidad, hubo veranos que tanteé con ella. Pero el verdadero proceso
de escritura de La mujer del Reloj duró dos años. Surgió a los veintiuno y se
demoró hasta los veintitrés.
Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el
lector debería elegirla?
Lo
mejor es que antes de escucharme a mi hablar fuera de la novela, intentando
venderla, preguntaran a otro que la haya leído. La promoción es indispensable
para sobrevivir en este mundo, pero un autor no debería hablar fuera de la
novela. Su territorio está acotado. Es ese. Las páginas entre las tapas donde
va inscrito su nombre. Y dicho esto, me gustaría que, al leer la novela,
sintieran que les genera placer, que les seducen ese mundo y esos personajes.
Una novela pageturner, como dicen los
ingleses. Y me gustaría que, al final, tras la última página, sintieran un
momento de suspense, de silencio. Ese momento en el que crees haber aprendido
algo, que has reflexionado sobre lo que somos y sobre lo que nos rodea.
Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la
conozca?
Intento
aprender de los que llevan años en esto. Algunos son tan buenos escritores como
vendedores. Y ser un buen escritor también consiste en eso. Intento transmitir
mi entusiasmo por la novela, porque lo primero que tienes que hacer es creer en
ella, para que otros lo hagan. Es una cadena de entusiasmos.
Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada? ¿Estás
trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
La mujer del reloj ha ocupado un gran espacio
en mi mente durante mucho tiempo. Son muchos meses en los que convives con los
personajes, en los que una parte de ti vive en ese mundo que se está creando.
Cuando la finalicé sentí que se generaba un vacío, y enseguida comenzaron a
surgir nuevas ideas, nuevos personajes y mundos por descubrir. Sigo escribiendo
y ya estoy embarcado en una nueva novela que saldrá el próximo año.
¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas
sean publicadas?
Que
no desistan. Que sigan enviando manuscritos hasta que reciban una respuesta. Y
sobre todo, que no dejen de creer en lo que tienen, a pesar de las respuestas
que reciban. En mi caso, tardé un año en encontrar editorial. Lo hice por el
formulario que tienen en la web, una vía muy inusual para acoger nuevas plumas.
Y aún así surgió.
Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las
siguientes líneas son todas tuyas.
Les
diría que continúen leyendo, porque las páginas son una puerta al mundo, a lo
que no podemos ver ni tocar. Esa es una de las razones por las que escribo,
hacer sentir a otros lo que yo siento leyendo.
Muchas gracias, Álvaro, y mucha suerte con La mujer del reloj y tus proyectos futuros.
Gracias a ti, y a todos los
que dais visibilidad a las nuevas voces. Vuestra labor es indispensable para la
literatura siga adelante.
Me gustó mucho la novela. Interesante entrevista ;)
ResponderEliminarParece interesante! Me apunto a tu sorteo
ResponderEliminar¡Hola! Me ha gustado tu blog y ya tienes una nueva seguidora ;) Me quedo por aquí y espero que puedas pasarte por mi blog y quedarte.
ResponderEliminarNos leemos. Kisses ^^
Me gustó mucho la no vela, la recomiendo
ResponderEliminarMe gustó mucho la no vela, la recomiendo
ResponderEliminarMe ha encantado la entrevista. Me ha gustado mucho conocer al autor. Y su novela la tengo ahí bien colocada en mi lista de deseos.
ResponderEliminarBesotes!!!