sábado, 26 de abril de 2014

KATHERINE GOVIER, LA HIJA DEL DIBUJANTE



Ficha técnica:

Colección: ALGAIDA LITERARIA 

Páginas: 672 

Precio: 18,00 € 

ISBN: 978-84-9877-974-5

Código: 296289 

Formato: Papel 

Temática: FICCIÓN HISTÓRICA

*Sinopsis y ficha técnica extraídas de la página web de la editorial (Algaida).



Sinopsis:

Ei, la tercera hija del famoso pintor Hokusai, vive en el Japón del siglo XIX durante el último shogunato del clan Tokugawa: un país aislado de toda influencia extranjera y donde rige la moral tradicional y una férrea censura, que mantiene al pueblo ignorante y supersticioso. Ei acompañará a su padre desde pequeña y crecerá rodeada de artistas, prostitutas, mercaderes, adivinos, cuentacuentos y artesanos que pululan por Yoshiwara, el distrito del placer de Edo ¿la actual Tokio¿, en una época difícil para quienes tratan de burlar una justicia que los castiga por inmoralidad de forma arbitraria. Con esta obra, Katherine Govier saca a la luz un personaje injustamente olvidado por la Historia: una novela exótica y emocionante, pero también un relato de amor, admiración y competitividad entre un padre y una hija.






Reseña:
De esta novela se ha llenado la red de reseñas en muy poco tiempo. Quizás, por eso, he ido retrasando la publicación de la mía. Quienes me seguís os habréis dado cuenta de lo extensos que suelen ser los comentarios sobre mis lecturas (¡no puedo evitarlo!) pues me encanta ahondar en el argumento, el estilo, el trasfondo, la caracterización de los personajes, etc. Sin embargo, esta crítica será distinta. ¿Por qué? Porque esta novela es diferente. De hecho, si me pidieran que la describiese con una sola palabra creo que usaría esa misma: "diferente". (En realidad, puede que agregara "extensa": ¡más de 600 páginas!)



Es diferente, en primer lugar, porque es una autora occidental (canadiense) quien relata desde el punto de vista oriental el choque social y cultural que de manera personal experimenta la protagonista cuando sale de Edo, Tokyo, y difunde la obra de su padre, Hokusai. Lo más frecuente es que la narración de este tipo de contrastes sea realizada por occidentales desde el punto de vista de los mismos. Sin embargo, y a pesar de la dificultad, K. Govier lleva a cabo la empresa de manera encomiable.


Respecto a la autora, ésta en España no es aún muy conocida aún pues La hija del dibujante se alza como su primera obra traducida al castellano.



En segundo lugar, es diferente, porque no dispone de una trama central que conduzca al lector a lo largo del hilo narrativo. La novela se divide en seis partes - seis etapas de la vida de Ei- a través de las cuales se navega por todos sus aspectos destacables: desde su infancia hasta sus relaciones familiares, su situación económico-social, sus anhelos, sus objetivos, sus amistades, sus parejas, su juventud, su carrera artística, etc. Tal compendio de escenas - a veces muy separadas en el tiempo unas de otras - configuran más un reportaje que una novela tal y como hoy en día tendemos a comprender el concepto.



Este característico tratamiento de la historia provoca que el lector no "se enganche". Si lo que esperas es acción, suspense o intriga...deja de leer esta reseña. Esta, definitivamente, no es tu novela.



La carencia de un argumento adictivo se compensa con la rica recreación que la autora construye del Japón feudal del siglo XIX. La vida de Ei da comienzo en Edo (Tokio), exactamente en el marginal y alternativo barrio de Yoshiwara donde el dictatorial shogunato del clan Tokugawa (siglo XVII- siglo XIX) ha getificado a artistas, prostitutas y demás gentes del "mal vivir".Govier utiliza un léxico japonés variado para describir la ambientación. Para quienes no conocemos en profundidad la cultura japonesa se torna complicado seguir la lectura y, por ello, hay un glosario al final del libro que ayuda a solventar dudas. La autora describe detalladamente desde la distribución de las estancia, los alimentos y los paisajes hasta los matices políticos y culturales que dan forma a la historia. A mí en particular ha sido de todo esto la parte política la que más me ha interesado: las prohibiciones, la moral, las leyes y sus trampas, etc. 



En línea con todo esto cabe añadir que se aprecian pasajes de gran belleza que muestran cómo las gentes de a pié vivían bajo tales restricciones o cómo se sobreponían a los vaivenes de la vida. 



El contenido de la novela se conforma en líneas generales como una reivindicación de la situación social de la mujer en Japón a finales del siglo XIX a través del complejo personaje de Ei. Además, se nos muestra la consideración que en dicho lugar tenían los artistas y otros colectivos sociales. 



Es en la configuración de los personajes y en el hilado de las relaciones entre ellos donde Govier se lleva la palma pues lo hace de maravilla. Ei es la tercera hija del segundo matrimonio del pinto Hokusai, un hombre muy particular que vive por y para la pintura descuidando tanto a su familia como a su salud o a su bolsillo. 



A pesar de ser una de tantos hijos, la relación entre Ei y Hokusai es especial desde el principio. La complicidad entre ellos traspasa las páginas del libro e impregna toda la historia siendo el hilo conductor de la misma. Ei admira a su padre hasta un punto casi enfermizo y lo acompañará allá donde vaya aunque para ello tenga que renunciar a su propia vida. Una vez que éste fallezca, ella será quien se encargue de buscar el reconocimiento a su pintura que no obtuvo en vida y, también, seguirá firmando con el nombre de él sus propias obras. Ei quiere pintar y lo conseguirá aún siendo mujer aunando así en una misma persona dos dificultades: "mujer, y además, artista". Es esta protagonista, por tanto, una de esas que tanto gustan: profundas, complejas, fuertes, rebeldes...



No está de más señalar que en la obra aparecen muchos otros personajes que van y vienen a lo largo de la vida de Ei pero, naturalmente, son padre e hija, los dos artistas, los principales.

La pintura japonesa para mi, sinceramente, ha sido todo un descubrimiento. No me jacto de saber ni mucho ni poco de arte, sé lo que debería saber una Licenciada en Historia a quien la pintura la agrada bastante. Pero nunca había estudiado la pintura japonesa así como tampoco había leído sobre ella ni la había visto en exposiciones o museos. Creo que es un punto a favor de la Govier que ésta sepa crear el gusanillo de curiosidad justo sobre el arte japonés como para ir a Google y hojearlo, y conocerlo, y, si cabe, apreciarlo. 



La pluma de la autora es sofisticada y elegante y lo que aporta cercanía al relato no es el lenguaje o la expresión sino la primera persona en la que está narrada casi la totalidad de la novela. Como contrapeso negativo, ha de ser admitido que el ritmo es muy pausado y en ocasiones invita a abandonar el libro. El estilo puede llegar a resultar confuso y farragoso pues cuesta ubicar en la historia la importancia de reflexiones, detalles, pensamientos o hechos que aparecen "sin más". Claro, sólo hay que pensar que es toda una vida la que se está relatando para que tal defecto nos resulte "lógico". Pero si a eso sumamos la gran extensión de la obra...la lectura en cierta partes se hace cuesta arriba.



Por último añadir que sobresale la magnífica maquetación de la obra. Desde las fuentes elegidas hasta el diseño interior y exterior del libro destacan por su buena factura. ¡Así da gusto abrir un libro! 



En definitiva, no es La hija del dibujante un libro que se devore sino que más bien se saborea. Yo lo recomiendo para los aficionados a la historia de Japón, a la historia de la pintura o incluso para una lectura temática "de género". También para quienes disfruten con historias largas y reposadas o para aquellos que amen aprender mientras leen. Sin embargo, quienes queráis llenar un rato con una historia trepidante o toparos con una historia llena de emociones no os decantéis por este libro, no es lo que buscáis. 



En conclusión, Algaida ha hecho una buena elección al incorporar esta novela de corte biográfico y oriental a su colección de género histórico.



Si os ha interesado la novela o si no sabéis si probarla ó no podéis pinchar aquí para leer online los primeros capítulos. ¿La conocíais? ¿Os llama la atención? ¿La habéis leído? ¡Contadnos!



Se agradece el ejemplar a la editorial Algaida.

Sara Herrera Maceiras, Ecos de Calíope.



3 comentarios:

  1. Este libro tiene una pinta estupenda, seguro que me animo

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  2. Lo tengo en la estantería esperando. Y espero no hacerla esperar mucho.
    Besotes!!!

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  3. El título me llamaba bastante, pero con cada reseña que voy leyendo me voy enfriando un poco más

    Un saludo.

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