martes, 30 de mayo de 2017

ENTREVISTA A SONIA GALDÓS AUTORA DE ‘LA PLUMA DORADA’ ( @AvaCampbel @Ediciones_B)



¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir la entrevista que hace unos días realicé a Sonia Galdós, la autora de la maravillosa novela 'La pluma dorada', publicada hace muy poco por Ediciones B.
Espero que os guste su entrevista:

Hola, Sonia, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Sonia Galdós?

Pues una mujer que adora a su familia, a sus amigos, la literatura, que trabaja en Recursos Humanos pero ejerce como escritora siempre que puede, aficionada al futbol y al baloncesto, y enamorada de la historia.

¿Cuándo supiste que querías ser escritora?

Nunca he tomado esa decisión de manera consciente. En realidad, todo lo que he hecho en los últimos años ha sido “paso a paso” ¿Soy capaz de plantear la estructura de una novela? Lo hago. ¿Soy capaz de escribirla? Lo hago. ¿Soy capaz de presentarla a editoriales? Así llegué a Ediciones B, gracias a ellos estoy aquí.

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Creo que he escrito siempre, y no soy capaz de recordar desde cuándo. Cuentos y relatos, sobre todo. Luego, cuando comencé en la universidad, dejé de escribir. La vida no me daba para tanto. O tenía otros intereses.

La primera novela larga la escribí hace cinco años, en un momento vital de esos de crisis. Había dejado un trabajo que no me gustaba, un trabajo que un “vampiro emocional” y me dije: ahora o nunca. En un par de años, había publicado.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?

No. No, al menos, lo que entendemos como directa, porque trabajo en Recursos Humanos. Pero es un trabajo basado en el contacto diario con multitud de personas, que me permite reflexionar sobre qué diferente es lo que sentimos, pensamos, lo que queremos de la vida, cómo reaccionamos ante ella… Y esa reflexión y curiosidad es el alimento de cualquier escritor.

¿Cómo te formaste como escritora?

Básicamente, leyendo desde que tengo uso de razón. Sí que he hecho algunos cursos sobre estructura, escritura creativa… Pero la primera escuela de escritura, la indispensable, es leer. Y leer. Y leer.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Creo que no. Releer al menos la página anterior al completo antes de comenzar, pero eso no creo que sea una manía. Aunque cuando estoy “deshaciendo nudos” de la trama o tratando de avanzar en alguna parte compleja, necesito hacerlo con un bolígrafo de gel. Azul, no verde. Eso sí puede considerarse una manía, supongo. Y si escribo fuera de mi despacho, necesito un café solo y amargo antes de comenzar. Bueno, tal vez tenga varias…

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Prefiero las primeras horas de la mañana, con un café, la casa en silencio, y comenzando a amanecer. Aunque pocas veces puedo permitirme ese lujo.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

Procuro planificar, porque sé que luego los personajes me llevarán por donde quieran. Y la planificación es mi ancla para volver a la senda de la cordura, cuando eso sucede.

¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Planifico y escribo en ordenador. Pero cuando me encuentro algún nudo o atasco, como he dicho, necesito un cuaderno y un boli de gel azul para salir de él. Escribo a mano pros, contras, alternativas, pasajes de la vida de los personajes que hasta el momento no había necesitado saber… Avanzo a ordenador, pero desbrozo a mano.

¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?

De lunes a viernes, me levanto a las 5:30; ducha, desayuno con periódico y viaje al trabajo. Salgo hacia las 16 h., y me divido entre compras, entrenamientos de los hijos, pilates y compromisos varios. Procuro reservar un rato a la tarde para escribir antes de cenar. El fin de semana todo depende de compromisos familiares, pero normalmente puedo dedicar unas cinco horas al día a escribir.

¿Eres aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Soy una colgada de la lectura, lo he sido siempre. Casi todos los días leo algo, normalmente antes de ir a dormir. El problema suele ser apagar la luz y no robarle demasiado tiempo al sueño. A menudo, fracaso estrepitosamente. 


¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Narrativa de todo tipo, y suelo alternar entre clásicos y actual, aunque leo mucho más de esta última. En cuanto a géneros, un poco de todo. Prefiero la novela histórica a la novela negra, por ejemplo, pero leo de ambas. 

¿Eres lectora de libros de papel o también lees ebooks?

Más ebook, porque así puedo llevar el lector en el bolso y aprovechar cualquier rato que encuentre, pero hay libros en papel cuya edición me llama tanto que no puedo resistirme. 

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

Pues se me hace difícil elegir, porque cada época de mi vida ha tenido el suyo y he sido bastante ecléctica. Desde Julio Verne, Agatha Christie, Sthendal, Benito Pérez Galdós, Jane Austen, hasta Pérez Reverte o Rosa Montero en la actualidad. Pero si tengo que elegir, el libro que tal vez más veces haya leído en mi vida es “Orgullo y Prejuicio” de Austen.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

Los libros de “Los Cinco” o de “Puck” eran el mejor regalo que podía recibir en Reyes, sin alguno de ellos era como si me faltara algo. Pero el libro que me convirtió en “lectora compulsiva” fue “Los tres mosqueteros” de Dumas. Aun recuerdo el viaje con mis padres en el que comencé a leerlo. No hubo una sola parada en que me bajara del coche sin él. ¡No pude soltarlo en días! Creo que fue entonces cuando decidí que, alguna vez, yo también escribiría.

¿Qué estás leyendo ahora?

Ahora, básicamente documentación para mi próxima novela. Pero el fin de semana leí de un tirón “El desorden que dejas” de Carlos Montero, y “La escritora” de Carmen Conde. Y mi próxima lectura será “Nada se opone a la noche” de Delphine de Vigan.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

Eso sí que es difícil, porque cada lector es un mundo. Por cómo me sorprendieron en su momento, por ser algo que no me esperaba, porque marcaron un cambio en los gustos lectores que en ese momento tenía, “La conjura de los necios”, “Crimen y Castigo” y la primera serie de los Episodios Nacionales de Galdós guardan un lugar especial en mi biblioteca. 

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?

Todos los que he mencionado antes y muchos otros en los que posiblemente ni piense. Una vez que lees un libro, es muy difícil que no tenga un impacto en tu manera de ver la literatura, para bien o para mal. Sea porque es lo que quieres hacer, o lo que tratarás de evitar, todos influyen. 

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

Pasa un poco como lo que he comentado antes, el mundo en el que vives, la sociedad y la cultura que te rodean te moldean como escritor. Pero lo hacen de una manera en la que apenas puedes distinguir cuánto influye cada aspecto. Yo me he criado en una sociedad audiovisual, marcada por la televisión y el cine; tal vez por eso, los lectores me dicen que cuando leen mis novelas las “ven” 

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

Más que aficiones, hay muchas cosas que disfruto a tope: pasar una tarde con mi marido, ver a mi familia, animar en los partidos de mis hijos bromeando con las “locas” de las otras madres, ir de cena con mis amigas, las clases de Pilates, la lluvia, el sol, las ocurrencias de mis hijos y mis sobrinos, el Alavés, el Baskonia, el cine de Lubitsch, Cukor o Wilder… ¡Lo que no hay es tiempo para tanto!

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?

Más que al lector, al consumidor de ocio en global. A favor de la lectura, el lector electrónico ha abaratado los libros, el comercio electrónico facilita la compra… pero la oferta de ocio es cada vez más amplia y el período de atención que se dedica a los ítems de información cada vez menor. Y sin embargo, el lector, en lo básico, sigue siendo el mismo: esa persona que se olvida de sí mismo por unas horas para sumergirse en otros mundos, otras culturas u otras vidas.

Hablemos ahora sobre tu novela, La pluma dorada:

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Del amor a mi abuela, y una reflexión: qué difícil es construir cosas, y qué fácil es perder incluso aquellas que damos por sentadas. 

Hace cuatro años, cuando ella falleció, pensé en algo que me decía a menudo: “si yo pudiera volver atrás, ahora no dejaría de trabajar” Lo decía mirando a sus nietas con orgullo mientras estudiaban, y trabajaban, y decidían qué hacer con su vida. Pero en realidad, ni ella ni sus contemporáneas tuvieron muchas oportunidades de hacer cosas diferentes a las que hicieron… salvo en un período de tiempo en que las mujeres y los hombres llegaron a mirarse de igual a igual.

Me impactó comprender que cuando mi abuela era niña las mujeres habían comenzado a conquistar la vida social —ella misma comenzó a trabajar y disfrutar de cierta independencia, antes de casarse—. Pero entonces llegó la guerra, y un régimen que con la victoria —y el aplauso de muchas mujeres—, trató de borrar a aquellas pioneras. Sin embargo, ya nunca lo consiguieron del todo porque el germen estaba sembrado. Recordar aquel tiempo, recordar gracias a Áurea a mujeres como Carmen de Burgos, Clara Campoamor, Victoria Kent o María de Maeztu, es mi pequeño homenaje a las mujeres como mi abuela, que nos legaron la semilla de la igualdad e independencia. Y a los muchos hombres que las comprendieron y apoyaron.

¿Cómo te organizaste para escribirla?

Normalmente, escribiendo un par de horas al día de lunes a viernes, y todo el tiempo que puedo los fines de semana. Lo peor es gestionar la anarquía en la que inevitablemente caigo cuando escribo.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

Ninguna historia concreta, pero sí hay pequeñas partes de la vida de las mujeres que he mencionado antes. Hay memorias y escritos muy interesantes que hablan de esa época: Mª Teresa León, Concha Méndez, Constancia de la Mora, Carmen Baroja, María Lejárraga… Y todas han aportado algo a las vidas de Áurea, Ignacio, Paula, Gabriel o Teresa.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de La pluma dorada?

Darle un tamaño aceptable. Porque a pesar de que tiene más de 600 páginas, habré escrito el triple, y he tenido que renunciar a muchos pasajes de la vida de los personajes para que tuviera ritmo.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

Sí en cuanto al estilo y el tiempo. Pero en cuanto a la trama, pronto los personajes comenzaron a tomar decisiones con las que no contaba. Hay muchas cosas de la novela que no creí que fueran a suceder.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Deseado, porque la escena con la que se abre el libro la tuve clara desde el principio, me resultaba muy visual, muy cinematográfica. Todavía hoy veo claramente a Áurea llegando a la estación casi a la desesperada, pisando un andén lleno de calor y gente, de baúles y maletas de cuero, de vapor de las locomotoras a punto de partir, buscándolo a él…

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

Desde que me planteé la primera idea hasta que la entregué, tres años.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?

Porque es una novela que desarrolla una historia familiar en la Historia de los años veinte en España. Porque es una combinación de intrigas familiares, superación personal y amores imposibles por la que desfilan personajes históricos reales como María de Maeztu, Carmen de Burgos o Clara Campoamor. Porque Áurea, la protagonista, es valiente, decidida y generosa. Porque ella, ellas, son nuestras bisabuelas, las artífices de que hoy día podamos elegir con libertad.

Y ahora hablemos del futuro:

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

Estoy trabajando en una novela que unirá una historia en el presente y otra de inmigración en el pasado. Una novela con mujeres protagonistas que vivieron en los años 40, los 80 y la actualidad.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Si quieren escribir, solo que lo hagan. Si quieren publicar, que sean inteligentes y pidan opinión a personas con criterio que les puedan señalar los puntos débiles de su obra, y que sean humildes para aceptar esas críticas y corregirlos. Cuando eres novel, las oportunidades son muy escasas, y hay que dar el 110% en cada una para aprovecharlas.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas. 

Algo breve y sencillo: que le den a Áurea la oportunidad de que los enamore. Sé que lo va a conseguir.

Muchas gracias, Sonia, y mucha suerte con La pluma dorada y tus proyectos futuros.



10 comentarios:

  1. Muchas gracias por la entrevista. Flipo un poco con la cantidad de cosas que es capaz de hacer esta mujer en su día a día, a ver si en la próxima nos lo explica con detalle que me haga un croquis que yo no llego a nada, jajajaja.
    Besos.

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    1. Bueno, que tiene truco, mi marido se ocupa de muchísimas cosas de la casa, jejeje. Creo que esa es la clave de todo, ¡que acerté con él! Un beso

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  2. Ay, qué entrevista más buena. Me encantaría lee la novela.
    Qué mujer más activa!!! A las 5:30 se levanta y me quejo yo de las 6:15!!! Y va a leer a De Vigan. Me declaró fan incondicional 🙃.
    Besos

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    1. Pero yo me quejo igual o más que tú del madrugón, jeje. Un beso

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  3. Hola Sonia haber si nos vemos por el cole y te felicito. Eres un ejemplo para muchos. Muchas suerte y te dedeo lo mejor.

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    1. Noooo, ejemplo no. Pero muchas gracias por los buenos deseos. Un beso

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  4. Estupenda entrevista!!! Yo también era adicta a LOs cinco, Puck y también Los Hollister o Los Siete Secretos, jejeje Con ellos me enganche a este vicio que tan saludable que es leer :)

    Bs.

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    1. Y qué maravilla era recibir el nuevo ejemplar de cualquiera de ellos, ¿verdad? Un beso

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  5. Enhorabuena Sonia !!! Qué orgullo siento al decir a mis hijos que conozco a una escritora de verdad !
    Besosss...
    Marta

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