Hola,
Rosa, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad
por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti, por
si alguien aún no te conoce.
Cuando
en la escuela descubrí que los textos que escribía causaban un efecto sobre mis
compañeros, que les gustaban; cuando vi que uno de mis relatos, una historia
tristísima que escribí con diez años, consiguió emocionar al chico más “duro”
de la clase, que, para más señas, era el que me gustaba. Creo que ahí timé
conciencia del poder de la narración.
¿Tiene
tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?
Desde
hace unos años, en 2008 me dedico por completo a la escritura. Pero tanto mi
profesión anterior como mis estudios tenían que ver con la lengua. Estudié
filología hispánica y durante muchos años fui profesora en la universidad.
¿Cómo
te formaste como escritora?
Escribiendo
y leyendo. Bueno, mejor al revés, leyendo y escribiendo.
¿Tienes
alguna manía al ponerte a escribir?
Tengo
hábitos que tal vez vistos desde fuera puedan parecer manías. Pero son
secretos.
¿Prefieres
algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
Me
gusta más escribir por la mañana, mi mente funciona mejor.
Antes
de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la
inspiración?
Planifico.
Sobre todo con las novelas negras, porque tienes que saber a dónde va la
historia para poder mantener al lector en vilo. Con las otras me dejo llevar
más por la historia.
¿Eres
una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas
tecnologías?
Escribo a mano y con lápiz. Me encanta
el sonido del grafito rascando sobre el papel. Es mi música. Así trabajo por
las mañanas. Por la tarde, suelo pasar lo que he escrito al ordenador. En esa
fase, lo corrijo y descarto todo aquello que no me convenza.
¿Cómo
es un día en la vida de una escritora como tú?
No
tiene nada de especial. Me levanto temprano y voy a un café para empezar la
jornada de escritura. Eso me obliga a salir de casa (nada de trabajar en bata y
rulos). Mientras me dirijo al café, me preparo mentalmente para lo que voy a
escribir. Pasó allí una o dos horas y vuelvo a mi escritorio donde sigo
trabajando. En las pausas, leo. Por la tarde paso el texto que haya podido
escribir por la mañana al ordenador.
¿Eres
aficionada a la lectura? ¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?
Si
no fuera aficionada a la lectura no podría ser escritora. No se puede escribir
sin leer.
¿Qué
tipo de literatura te gusta leer?
Leo
de todo. Sin orden. Me dejo llevar por impulsos. Por eso tengo muchos libros
pendientes en mi biblioteca, porque nunca sé cuál va a ser el próximo y me
gusta la idea de recorrer los estantes y decir “este”.
¿Eres
lectora de libros de papel o también lees ebooks?
Ambos
formatos. El libro electrónico más en los viajes, porque me evita tener que
cargar tanto peso. Por eso, algunos libros los tengo repetidos en los dos
formatos.
¿Cuál
es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
No
tengo autor favorito. Me gustan muchos autores.
¿Recuerdas
algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial
cariño?
La venganza de Emilio Salgari. Lo recuerdo con mucho cariño. Conservo todavía el ejemplar de Editorial Molino, que heredé de mi padre. Recuerdo haber leído una y otra vez la historia del Corsario Negro. Me emocionaban sus aventuras, su anhelo de vengar la muerte de sus dos hermanos, los escenarios exóticos, la historia de amor imposible, porque, por supuesto, se enamora de la hija de su archienemigo. Ese libro me hizo lectora apasionada y voraz.
¿Qué
estás leyendo ahora?
Algunos
de los libros que compré cuando estuve en la Feria del Libro de Madrid: Una
novela de Sabino Méndez, Literatura
universal, y un libro de relatos de Manuel Moyano, titulado El abismo verde. También estoy releyendo
algunos relatos de Edgar Allan Poe, gracias a la bellísima edición ilustrada
por María Espejo que ha editado Reino de Cordelia
¿Si
tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
No
sabría cuál elegir. Hay muchas.
¿Qué
autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?
La
lista es tan larga que no sabría ni por dónde empezar. Los escritores somos
como esponjas. Todo lo que leemos se incorpora de un modo u otro en nuestra
escritura.
Todo.
Tal vez cabría destacar el hecho de que vivo desde hace veintiséis años en
Alemania, como una de las vivencias determinantes.
Hablemos
ahora sobre tu novela, La luna en las
minas:
¿De
dónde surgió la idea de escribir esta novela?
De
la necesidad de hablar de un tema que me interesa y me toca mucho, la
emigración, el ser extranjero. Pero quería darle un carácter diferente. De ahí
el recurso a un elemento fantástico.
¿Cómo
te organizaste para escribirla?
Como
hago siempre. En cuanto supe lo que quería contar y cómo iba a hacerlo, preparé
una estructura del texto para tener un hilo que siguiera los pasos del
personaje. Marqué el presente de la historia en el momento en que decide
marcharse a Alemania y narré el pasado como flashbacks no cronológicos, sino
integrados en el presente por asociaciones, recuerdos… Era trabajo de
filigrana.
¿Tiene
alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en
tu novela?
No hay una historia real detrás. Y,
aunque suene paradójico, hay muchas, las de los emigrantes, cuyas experiencias
han encontrado poco eco en la literatura española.
¿Tenías
claro desde el principio cómo escribirías la novela? ¿Qué fue lo más complicado
de la escritura de La luna en las minas?
Sabía
que iba contar la historia de los emigrantes españoles que se marcharon a
Alemania a trabajar en las minas de una manera documentada, pero que no quería
una novela realista al uso, por eso decidí desde el principio introducir el
elemento del hombre lobo, pero sin hacer uso de los recursos propios de la
novela fantástica o gótica. Es una novela realista en la que es plausible que
el protagonista sea un hombre lobo. Por eso lo más complejo fue crear un mundo
en el que resultara verosímil.
Encontrar
el tono adecuado. La voz narradora capaz de hacer creíble la historia de
Joaquín, de hacer que el lector empatice con este muchacho marcado por una
maldición, que entienda su sufrimiento por no querer seguir el impulso de matar
de la bestia que lleva dentro.
¿Cómo
fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Sinceramente,
no lo recuerdo. Pero en las diversas transformaciones que sufrió el texto, la
frase inicial cambió de ubicación. Ahora esa escena ya no es la primera de la
novela.
¿Te
llevó mucho tiempo escribirla?
Bastante. En realidad varios años.
Porque en una primera versión se trataba de un relato largo. Al terminarlo, no
quedé del todo convencida, algo fallaba, que no me convencía. Descubrí después
que en parte se debía a que había llevado la parte de la historia de la
infancia y la juventud de Joaquín a Galicia, porque lo asociaba a la tradición
del hombre lobo, y eso resultaba artificial. Fue en el momento en que trasladé
la historia a un territorio propio, el Maestrazgo y, más concretamente, el pueblo
de mi abuelo, Vistabella, cuando la historia cobró vida, cuando el lobo empezó
a caminar con paso firme.
Para
los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿Por qué el lector
debería elegirla?
¡Qué
pregunta más difícil! Yo sólo puedo decir que es algo diferente a todo lo que
he escrito hasta el momento y que espero que sea lo mejor.
Y
ahora hablemos del futuro:
¿Estás
trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Estoy
trabajando en un nuevo proyecto, pero nunca hablo de lo que me llevo entre
manos.
¿Qué
consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean
publicadas?
No
me atrevo a dar consejos, pero por propia experiencia sé que se necesita mucha
paciencia, constancia, autocrítica, capacidad de aceptar críticas, resistencia
al desaliento, muchas lecturas y muchas páginas tiradas a la papelera.
Para
acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes
líneas son todas tuyas.
Pues
sólo me queda darte las gracias a ti por la entrevista y a los lectores por
haberla leído.
Muchas
gracias, Rosa, y mucha suerte con La luna
en las minas y tus proyectos futuros.
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Gracias por el aporte, no conocía a la autora.Besos
ResponderEliminarBuena entrevista. Me ha gustado conocer más a fondo a la autora.
ResponderEliminarBesos