¡Hola a todos!
Hoy lunes empezamos la semana conociendo un poco más a Carmen Conde, autora de la novela La escritora, publicada por Ediciones B. Deseo que os guste tanto la entrevista como a mí hacerla. Os dejo con ella:
Hola, Carmen,
antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por
colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es
Carmen Conde?
Para empezar, quiero agradecerte la oportunidad que me brindas de salir
en tu blog. Soy una maestra de primaria con muchos años de oficio a mis
espaldas, casada y madre de un chico de diecinueve años. Nací y vivo en
Barcelona, pero mis padres son gallegos y creo que eso le imprime un sello personal
a mi carácter. Soy maestra vocacional y sigo disfrutando muchísimo de mi
trabajo, a pesar de los recortes y de las múltiples reformas educativas. Eso
sí, cuando salgo de la escuela me conecto con mi otra pasión: la lectura y la
escritura.
¿Cuándo
supiste que querías ser escritora?
Siempre he escrito, desde la infancia, pero hace unos doce años me
presenté a un concurso de relatos y quedé finalista. Y ya no he parado de
escribir.
¿Qué fue lo
primero que escribiste? ¿A qué edad lo
hiciste?
Lo recuerdo perfectamente. Tenía once años y era lectora empedernida de
Enid Blyton. Escribí a mano una novela que se llamaba Misterio en el bosque de los cipreses. Después la pasé a máquina
con mi Lettera 35, le hice ilustraciones con tinta china, la cosí y le puse
tapas. Escribí más novelas y mejoré la técnica. Luego llegó la adolescencia y
entonces me dio por escribir novela romántica. Ya no la pasaba a máquina porque
era top secret. Escribía a
hurtadillas, muerta de vergüenza. Me sonrojo solo de recordarlo. Qué pasión...
¿Tiene tu
vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?
No, en absoluto. Es más, cuando en mi escuela los niños descubrieron que
yo era escritora de novela negra, lo primero que les dije fue: “que no podían
leerme”. Sin embargo, mi faceta como lectora apasionada sí que les afecta. Cuando
mis alumnos –son de sexto de primaria- reseñan libros en El racó de la ressenya, todo son ojitos brillantes y risitas. ¡Me
pongo más histriónica que Mercedes Milá!
¿Cómo te
formaste como escritora?
Leyendo, leyendo y leyendo, y escribiendo, escribiendo y escribiendo. Y
puestos a mencionar algún manual de escritura creativa, me quedo con Para ser novelista de John Gardner y Los mecanismos de la ficción de James
Wood.
¿Tienes
alguna manía al ponerte a escribir?
No, pero un café con leche y unas onzas de chocolate negro no van mal.
¿Prefieres
algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
No puedo elegir ni el momento ni el lugar. Prefiero el ordenador fijo,
pero mi hijo tiene preferencia, así que acabo con el portátil en el comedor. Y,
por supuesto, después de venir de trabajar de maestra y muchas veces vigilando
la cena. (La de lentejas que se han quemado).
Antes de
iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?
Me dejo llevar por la inspiración. Necesito una protagonista femenina, un
ambiente y un punto de partida. Yo digo que soy una escritora de brújula con la
brújula estropeada.
¿Eres una
escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?
Tengo mis libretas Moleskine divinas (soy fan del pack de dos colores y
con las páginas en blanco) y hago sinopsis y esquemas. Sin embargo, cuando
enciendo el ordenador me encuentro con que mis personajes hacen lo que les da
la gana. Y algunos de ellos ni siquiera me confiesan si son culpables. Así que escribir
en la libreta es inútil. La hora de la verdad llega con el ordenador.
¿Cómo es un
día en la vida de una escritora como tú?
Mi día a día es de maestra y no siempre puedo arañarle tiempo a la
escritura.
¿Eres
aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?
Soy muy aficionada. Es más, me considero más lectora que escritora. Por
desgracia, no puedo dedicarle todo el tiempo que querría, pero siempre acabo el
día con un libro, ni que sean diez minutos.
¿Qué tipo de
literatura te gusta leer?
Normalmente, novela
negra. Pero leo cualquier libro que me despierte interés. No obstante, hay
géneros que no me atraen como la ciencia-ficción.
¿Eres
lectora de libros de papel o también lees ebooks?
Papel, siempre. Como escritora no tengo manías, pero como lectora me
encanta oler los libros nuevos.
¿Cuál es tu
autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?
No tengo autores preferidos, sino personajes preferidos. Tengo todos los
libros protagonizados por Hércules Poirot de Agatha Christie de la Editorial
Molino, Selecciones de Biblioteca Oro (una auténtica reliquia). En cambio, odio
a la señorita Marple. Tengo todo Sherlock Holmes de Conan Doyle... Bueno, sí, os
recomendaré Edgar Allan Poe, el único autor que he conseguido que se lea mi
hijo... Los cuentos de El gato negro, El
pozo y el péndulo y muchos otros son geniales.
¿Recuerdas
algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes
especial cariño?
Aventura en el valle, de Enid Blyton. Fue el primer
libro que me regalaron, un lejano dieciséis de julio de mil novecientos... Era
el día de mi santo, Carmen, y fue el principio de un gran amor. Todavía lo
conservo.
¿Qué estás
leyendo ahora?
Empecé El laberinto de los
espíritus de Zafón pero se ha colado També
això passarà de Milena Busquets. Y aún se colarán otros.
¿Si tuvieras
que recomendar una novela cuál sería?
Sin dudarlo, El nombre de la rosa
de Umberto Eco.
¿Qué autores
clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?
Ya sé que debería decir que estoy influenciada por James Joyce, Ezra Pound,
Flaubert o Tolstoi, pero no mentiré. Es más, aunque me sobraron páginas y a
veces se me hizo un poco pesado, yo daría lo que fuera por ser capaz de crear
un personaje como Lisbeth Salander. Así que, por supuesto, Stieg Larsson.
¿Hay algo
que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna
vivencia, tus raíces…?
Cuando tenía la edad de
escuchar a Los Pecos, mi hermano
mayor compró un tocadiscos y todos los vinilos de King Crimson. Eso supongo que me ha marcado (es broma). Ahora haré
un poco de spoiler, pero –salvando todas las distancias y con mucha humildad-, en
La Escritora hay una escena que llamé
“la escena Seven”. Así que, por
supuesto, la música y el cine forman parte de mis vivencias y, por lo tanto, de
mis escritos.
¿Tienes más
aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?
De pequeña me gustaba
dibujar y pintar y aprendí a pintar al óleo. Tuve que dejarlo porque llegó un
momento en mi vida en que no tenía tiempo de ir a la academia. Quizá lo retome
en el futuro.
¿Crees que
Internet y las nuevas tecnologías han cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Han cambiado al lector y
han cambiado al escritor. Para empezar, el lector obtiene información de
primera mano de los bloggers que sigue y cuyos gustos literarios son afines a
los suyos. Y el escritor puede relacionarse con los lectores a través de
internet. Yo voy un poco rezagada pero desde enero ya tengo twitter: @CarmenCondeV
Hablemos
ahora sobre tu novela, La escritora:
¿De dónde
surgió la idea de escribir esta novela?
El punto de partida fue una noticia en prensa. Una de esas noticias que
superan la ficción.
¿Cómo te
organizaste para escribirla?
Escribí un prólogo inspirado en esa noticia. Luego surgió Lucrecia a
partir de descubrir que Francisco González Ledesma, un escritor de novela negra
ya fallecido que había ganado un Planeta con una novela sensacional: Crónica sentimental en rojo, había
escrito novelas del oeste con el seudónimo de Silver Kane. Yo me había hartado
de leer novelitas del oeste, y Silver Kane me parecía que era el mejor, y ¡tan
americano!
¿Tiene
alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de lo que acabas explicando en
tu novela?
Te leeré el titular de la noticia: Detenida
una madre de 22 años por la muerte de 2 recién nacidos. La joven, que dijo no
saber que estaba embarazada, dio a luz sola en su vivienda.
De este titular surgió el prólogo y, a la postre, toda la novela.
¿Qué fue lo
más complicado de la escritura de La
escritora?
Lo más complicado fue que el personaje de Lucrecia no se convirtiese en
una caricatura. Conozco muy bien el síndrome de Tourette, pero me dio miedo no
saberlo transmitir al lector. Sin embargo, me resultaba tan atractivo que
decidí correr ese riesgo.
¿Tenías
claro desde el principio cómo escribirías la novela?
Tenía el prólogo, tenía a Lucrecia y también a Gerard. Y leí un cuento de
Bram Stoker. Pensé: “no te atreverás”. Pero sí, me atreví.
¿Cómo fue
ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?
Hasta que no tengo primera frase o párrafo no empiezo a escribir “en
serio”. Y puedo tardar semanas en conseguirlo. Con La escritora me costó poco comparado con Para morir siempre hay tiempo. Aquí lo tenéis:
El dolor era
insoportable, pero eso no era lo peor.
Lo peor es que
estaba completamente sola.
¿Te llevó
mucho tiempo escribirla?
Un año y medio, aproximadamente. Dispongo de poco tiempo para escribir y
cuando acabo el manuscrito soy muy pesada con las revisiones.
Para los que
no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿Por qué el lector debería
elegirla?
Creo que Lucrecia Vázquez es una protagonista femenina que vale la pena
conocer.
Y ahora
hablemos del futuro:
¿Tienes
alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada?
En verano acabé otra novela negra que originariamente escribí en catalán
y que he reescrito al castellano. Y digo reescrito porque me ha salido cuarenta
páginas más larga. Está en manos de mi agente literaria, Sandra Bruna.
¿Estás
trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Estoy en un tiempo de impás,
recogiendo ideas. Solo te puedo decir una cosa: la protagonista será mujer y,
como siempre, será un personaje complejo.
¿Qué
consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean
publicadas?
Es un momento complicado para publicar, ya que aunque cualquiera puede
subir su obra a Amazon, se pierde en un mar de novelas autoeditadas. Mi consejo
es que intenten conseguir un agente literario. Y, por supuesto, que lean y
escriban sin parar. Y sin cejar en el empeño. Apuntaré una cita de Santiago Roncagliolo,
un escritor que ganó el premio Alfaguara tras recibir decenas de rechazos
editoriales:
“Los escritores que
sobrevivimos no somos los más talentosos sino los más tercos, los que estamos
dispuestos a seguir por muy difíciles que sean los comienzos”.
Para acabar,
si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas
son todas tuyas.
Para mí es un gran honor responder a tus preguntas y me hace muy feliz
pensar que a alguien pueda interesarle ni que sea un poquito lo que explico.
Por eso, a ti y a todos tus seguidores, muchísimas gracias.
Muchas
gracias, Carmen, y mucha suerte con La
escritora y tus proyectos futuros.
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