¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir la entrevista que hace unos días hice a la gran Paloma Sánchez - Garnica. Es todo un honor para mí tenerla en mi blog. Espero que disfrutéis con la entrevista tanto como yo haciéndola. Os dejo con ella:
Hola, Paloma, antes de comenzar con la entrevista,
además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que
nos hablaras un poco sobre ti, por si alguien aún no sabes quién eres.
Una mujer imperfecta que ambiciona ser feliz e
intentar hacer feliz a todo el que se deje.
¿Cuándo supiste que querías ser escritora?
Yo no me había planteado nunca
escribir, y mucho menos ser escritora, pero siempre tuve una inquietud que no
supe identificar hasta el verano del 2003, cuando por primera vez pensé en
escribir una novela, seguramente porque necesitaba un periodo de preparación
personal y una experiencia necesaria para afrontar este oficio con unas mínimas
garantías tanto personales (la edad es un grado) y profesionales (mejor
preparación, más lecturas, y más capacidad para conseguir una narrativa más
cuidada)
¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo
hiciste?
Soy una escritora tardía, hasta los
43 años no me había planteado escribir, ni mucho menos dedicar mi tiempo y mi
vida a este oficio.
Lo primero que escribí
fue El gran arcano. Lo empecé el 9 de enero de 2004, y lo terminé en unos diez
meses.
¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu
faceta como escritora?
Mi vida profesional fue muy breve, ejercí de
abogada tan sólo cuatro años. Y no creo que tuviera relación directa con mi
faceta de escritora salvo que me encantaba redactar las demandas.
¿Cómo te formaste como escritora?
Todo lo que vives, toda
las experiencias de esa vida, toda lectura, todo lo que ves, oyes, recuerdas e
incluso lo que olvidas te forma para escribir, porque lo que escribo es
producto de toda esa experiencia vital, de todo lo que tengo en mis recuerdos y
en mi conciencia, de mis circunstancias personales, de mis lecturas, sobre todo
de esto, de las lecturas. Un escritor es la consecuencia de sus lecturas. Es
como lo que dicen de la comida: somos lo que comemos; pues en la lectura ocurre
lo mismo: somos lo que leemos...
¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?
Para escribir necesito mi
espacio: mi mesa, mi ordenador, tranquilidad, aislamiento y silencio, o en su
caso música de fondo, clásica normalmente, y tiempo por delante...
Mis rituales son una
estricta rutina, la disciplina (hay que ponerse a escribir, es la única forma
de que te llegue la inspiración, con los dedos puestos sobre el teclado), una
botella de agua, libros a mi alrededor... Y saber que dispongo de horas de
aislamiento para escuchar la voz de los personajes.
Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te
dejas llevar por la inspiración?
Me dejo llevar siempre
por la inspiración (que no es otra cosa que trabajo y disciplina). No planifico
nada porque de nada me serviría.
¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te
decantas por las nuevas tecnologías?
Tomo notas a mano, pero
escribo en ordenador. Es más cómodo y más rápido para releer, para pensar,
cambiar, recambiar, poner, quitar...
¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?
Cuando escribo todo se
convierte en una grata y necesaria rutina. Me levanto a las siete, desayuno muy
bien, hago cuarenta minutos de natación y a las nueve y media me siento a
escribir. Comida y siesta obligada, y después a seguir escribiendo hasta que
las neuronas me dan de sí. Hay días que escribo durante horas; pero el día que
los personajes permanecen callados, no les presiono, me pongo a leer hasta que
ellos deciden hablar de nuevo. Así es mí día a día, todos los días de la
semana, con muy pocos cambios.
¿Eres aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas
a lo largo del día?
No sé qué clase de
escritor puede llegar a ser alguien que no es, como mínimo, aficionado a la
lectura... La lectura es la base de la escritura y por tanto de alguien que
pretende escribir.
Soy lectora empedernida
desde que tengo uso de razón. Llevo siempre un libro por si acaso. Leo siempre
que puedo; cuando no escribo dedico a la lectura todas las horas del día (suelo
leer varios libros a la vez). Cuando escribo sólo leo por la noche, antes de
dormir, o cuando me falla la escritura. La lectura siempre se convierte en mi
salvación.
¿Qué tipo de literatura te gusta leer?
Narrativa realista,
historias de personas, novelas que me cuenten la Intrahistoria de la actualidad
o del pasado; novelas que me hagan reaccionar, que me provoquen, que me sirvan
para enfrentarme a mi propia realidad.
¿Eres lectora de libros de papel o también lees
ebooks?
Soy fiel a los libros de
papel, no concibo una lectura sin que ese libro pase a formar parte de mi
biblioteca, y eso, con los ebooks resulta imposible.
¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar
una obra de él?
Tengo varios, pero la
forma de narrar de Antonio Muñoz Molina me resulta fascinante. Yo empezaría con
El jinete polaco, y seguiría con todos los demás.
¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial
cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?
Sí, Las aventuras de
Pinocho, de Collodi. Me lo trajeron los Reyes cuando tenía unos siete u ocho
años. Era un libro casi más grande que yo, todavía lo conservo. Con la historia
de Pinocho comprendí el sentido de la gratitud y la ingratitud, del perdón, de las
consecuencias de la mentira, de la bondad, la ternura...
¿Qué estás leyendo ahora?
Ahora estoy leyendo una
obra de nueve libros: Los episodios nacionales contemporáneos, de Ricardo
Fernandez de la Reguera y Susana March. Y lo alterno con Un millón de gotas de
Víctor del Arbol.
¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
Complicado recomendar. Lo
que es bueno para uno puede no serlo para otros. Pero si tienen suficiente
paciencia y tiempo animaría a leer a quién no lo haya hecho las tres novelas de
Tu rostro mañana, de Javier Marías.
¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han
influenciado como escritora?
Todas las lecturas
influyen, malas, buenas, clásicos y contemporáneos. Un escritor se nutre de la
lectura, y un buen escritor sólo se puede nutrir de la buena literatura. Pérez
Galdos, Unamuno, Clarín, Cela, Carmen Laforet, Carmen Martín Gaite, AMMolina,
Javier Marías, Stephan Zweig... Son tantos...
¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir
como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?
La vida ya vivida, mi
experiencia de todo lo vivido.
¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos
podrías hablar un poco de ellas?
La natación me da la
necesaria energía para que mis neuronas se pongan en marcha y me quita todos los
dolores de espalda que la escritura me provoca.
Viajar me proporciona una
visión del mundo distinta, me aleja de lo cotidiano y me enseña mucho. En el
año 2004 hice un viaje por Siria, fue uno de los países de los que he visitado
que más me fascinó... Y ahora... Me da mucha pena, me duelen su gente, tanto
sufrimiento...
¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha
cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Es un problema, porque la
lectura requiere concentración y tiempo, y las nuevas tecnologías se nutren de
eso mismo, de nuestra concentración y de nuestro tiempo. Yo para leer tengo que
alejarme de ordenadores, móviles, ipad, y todo tipo de aparatos. Si no lo hago
no leo ni un párrafo seguido...
Eso sí, las nuevas
tecnologías nos han aportado muchísimas ventajas en nuestra vida, tan sólo hay
que saber dónde está el equilibrio de las cosas.
Hablemos ahora sobre tu última novela, Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido:
¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?
La chispa surgió de una
lectora que me contó su historia. Ella fue una niña del pecado, una bastarda
que tuvo que soportar la doble moral y la injusticia legal.
¿Cómo te organizaste para escribirla?
Escribiendo, cada día.
¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente
de la que acabas explicando en tu novela?
Ya he dicho que sí, pero
sólo fue la chispa, luego la historia no tiene nada que ver con la realidad.
¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido?
Quedarme yo al margen de
la historia, no entrometerme con mis opiniones, con mi criterio; dejar a los
personajes que se expresen ellos, que se definan ellos. En esta novela me costó
porque son problemas actuales, que tengo a mi alrededor, que percibo porque
forman parte de la sociedad en la que vivo.
¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la
novela?
Lo único que tengo claro
cuando escribo es que me tengo que poner a escribir. Nada más.
¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera
frase?
Los comienzos siempre son
muy duros, difíciles, complicados porque hay que encontrar la voz narrativa.
¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Un año y medio.
Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de
ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Esta novela trata de los
conflictos del ser humano, sus carencias, sus miedos, sus inquietudes, y de
cómo los gestiona, cómo los resuelve, si es posible hacerlo, cómo los asimila,
cómo se acomoda a los tiempos que le ha tocado vivir... Cómo se rebela, si es
que lo hace, o cómo se deja llevar, indolente, a un destino no elegido. Todo
eso debería interesar a un lector inquieto por entender el mundo en el que vive
y poder afrontar mejor su propia realidad.
Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para
que el lector la conozca?
Todo lo que me propone la
editorial, presentaciones, clubs de lectura, ferias de libro, mesas redondas,
entrevistas, prensa. Me resulta fascinante el contacto con lectores, es toda un
experiencia. Las redes sociales las domino poco y hago con ellas lo que puedo.
Estoy convencida de que
la mejor forma de conocer a un autor es el boca oreja. Eso puede llegar a ser
arrollador.
Además de esta novela, tienes otras novelas publicadas
como Las tres heridas o La sonata del silencio, tus dos últimas novelas y dos
grandes éxitos ¿Nos puedes hablar un poco de ellas?
Son historias que nos
podrían pasar a cualquiera de nosotros en circunstancias iguales. Es necesario
saber de dónde venimos para entender mejor lo que somos y lo que hemos
conseguido.
De tus novelas, ¿cuál recomendarías a un lector que no
haya leído nunca nada de ti?
No sabría decirte,
depende de cada lector.
Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser
publicada?
Estoy empezando a pensar
en otra, todo está por hacer.
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes
contar algo sobre él?
Es mejor no contar lo que
sólo es un proyecto.
¿Qué consejos darías a los escritores noveles que
desean que sus novelas sean publicadas?
Sobre todo que lean, que
lean mucho. Y que escriban sin más pretensión que disfrutar de la escritura,
sin pensar en publicar, porque publicar no depende del que escribe.
Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de
esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.
Agradecer su lectura, el
tiempo que le dedican a mis historias, y sobre todo agradecer su compañía
literaria, es el mejor reconocimiento que puede tener un autor.
Muchas gracias, Paloma, y
mucha suerte con Mi recuerdo es más
fuerte que tu olvido y con el resto de tus proyectos.