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lunes, 2 de septiembre de 2013

¿QUIERES FORMAR PARTE DE NUESTRO EQUIPO DE REDACTORES?


¡Hola a todos!

Hace unos meses que creamos el Equipo de Redactores de Momentos de Silencio Compartidos, en el que participan conocidos blogueros de la blogosfera. Ellos escriben reseñas de las novelas que las editoriales que colaboran con nosotros les proporcionan a través de nosotros.

Aprovechando que empezamos nuevo curso y que tenemos un montón de ideas para llevar a cabo queremos ampliar el Equipo de Redactores que colaboran con nosotros.

Así que si eres un gran lector y te gusta escribir reseñas esta puede ser tu oportunidad de colaborar con nosotros.
No es estrictamente necesario que tengas blog, aunque si no lo tienes te agradeceríamos que dieras a conocer tus reseñas a través de las redes sociales.
No buscamos sólo a lectores de novelas adultas de todos los géneros, sino también de juvenil, cómic, etc.
Si eres un vlogger, es decir, si tienes un canal en youtube donde hablas sobre literatura, también tienes hueco en nuestro equipo.

Si te animas a formar parte escribe un correo a lectoradetot@gmail.com siguiendo las siguientes instrucciones:
* En el asunto del mensaje: EQUIPO DE REDACTORES
* En el cuerpo del mensaje ha de figurar:
- Tu nombre completo y tu nick.
- Tu blog si es que lo tienes.
- Tu perfil de facebook y twitter.
- Si dispones de alguna reseña escrita haznosla llegar o añade el enlace de la misma.

El plazo para apuntaros a la convocatoria comienza hoy 2 de septiembre y finaliza el próximo día 15 de septiembre a las 23:59 horas. 

Durante el mes de septiembre nos pondremos en contacto con vosotros.

¡Animáos a participar!

martes, 5 de marzo de 2013

KATHERINE WEBB, UNA CANCIÓN CASI OLVIDADA




Ficha técnica
Autor: Katherine Webb
Editorial: Lumen
Páginas: 560
ISBN: 9788426421159

Argumento
Zach Gilchrist es un cuarentón que observa de forma impasible como su vida se va desmoronando sin poder ejercer ningún control sobre ella. Es propietario de una galería de arte que está al borde de la quiebra y su ex mujer pretende llevarse a su única hija a vivir a otro continente.
Tan sólo le queda una pasión frustrada por la pintura y sus amados cuadros del pintor Charles Aubrey. Un artista por el que tiene obsesión y del cual sospecha ser descendiente desde que su abuela lo conociera en 1939.
Con el fin de recabar información para escribir un libro sobre su figura se traslada al pueblo de Blacknowle situado en la costa de Dorset. El lugar donde el pintor pasó sus últimos veranos junto a su familia antes de morir en la guerra y donde pintó algunos de sus mejores lienzos.
En el pueblo cierto mutismo recae sobre la figura del pintor Aubrey y muy pocos están dispuestos a ofrecer la información de la que disponen. Tan sólo Dimity, un anciana que lo conoció cuando sólo era una niña y que frecuentemente aparece en sus cuadros, parece estar en disposición de arrojar luz sobre los últimos años del artista.  Aunque para acceder a sus recuerdos deberá ganarse antes su confianza pues la anciana no es demasiado sociable con la gente del pueblo.
Sin darse cuenta Zach se hará participe de un relato estremecedor donde nada es lo que parece y donde hay secretos que quizás sea mejor que nunca vean la luz.



Mi experiencia con la novela
Después de leer El legado (cuya reseña aún tengo pendiente de publicar), la opera prima de esta autora británica y con la que ha cosechado un éxito considerable, no quería dejar de leer esta novela. Aunque hubo algunos aspectos en la anterior que no acabaron de convencerme (sobre todo su final) disfruté muchísimo con su lectura y me apetecía seguir descubriendo a esta autora.
Una canción casi olvidada es una novela llena de misterio y suspense  que hará las delicias de los lectores aficionados al género. Una historia que engancha de principio a fin y cuyas páginas vuelan entre las manos. Ya sabéis los habituales del blog que me encantan las sagas familiares.
La trama se desarrolla a través de dos líneas argumentales. Por un lado tenemos la parte que se ubica en la actualidad y a través de la cual acompañaremos a su protagonista, Zach Gilchrist, por los acantilados de Blacknowle buscando información sobre el famoso pintor Charles Aubrey para elaborar un libro que aporte una nueva visión sobre sus últimos años de vida. Casi por casualidad se entera de la existencia de Dimity, antigua musa del pintor, una anciana retraída que puede aportarle una nueva faceta del pintor. Simplemente tiene que encontrar la manera de que la mujer confíe en él.
La otra línea argumental se remonta a finales de los años treinta cuando Dimity tenía tan sólo catorce años y se vio fascinada por la familia de un pintor que la acogió de forma muy cariñosa. Su madre fue una curandera que ejercía la prostitución y la gente del pueblo evitaba relacionarse con ellas por lo que la muchacha pasaba la mayor parte del tiempo en la más absoluta soledad. Pero lo que comienza como una historia maravillosa termina por convertirse en un infierno para cada uno de los protagonistas.
En cuanto a los personajes no he podido evitar sorprenderme con la aparición de un personaje principal masculino. Habitualmente en este tipo de historias son las figuras femeninas las que acaparan todo el protagonismo relegando a un segundo plano las figuras masculinas que suelen quedar medianamente dibujadas.
Cada uno de los personajes que aparecen en la novela están conformados con cierta profundidad, incluso algunos de ellos son bastante complejos. Salvo Dimity, a la que conoceremos como adolescente y anciana, cada trama cuenta con sus propios protagonistas. Son figuras sólidas capaces de mostrarnos tanto su lado más amable como sus aspectos más oscuros. Los personajes no actúan de forma arbitraria sino que cada uno de sus hechos está debidamente justificado. Entendemos perfectamente sus sentimientos y además son capaces de generarnos distintas sensaciones.
Uno de los personajes que más atractivo me ha parecido y resulta imprescindible en el desarrollo ha sido Dimity y a quien conoceremos con mayor amplitud. Una niña insignificante casi invisible a los ojos de los vecinos del pueblo pero cuya vida es casi un infierno. Maltratada por su madre y humillada por otros chicos ha aprendido a desaparecer cuando debe hacerlo y a no quejarse. Sabe que la mejor manera de actuar es pasar desapercibida a los ojos de los demás aunque está deseosa de ser amada y complacer. En la última etapa de su vida se ha convertido en una mujer apática y solitaria, los recuerdos le atormentan y los fantasmas del pasado le persiguen. A lo largo de la novela comprenderemos fácilmente como se produce esta evolución, todas esas vivencias que ha asumido y la han transformado.
Cuando la familia Aubrey aparece en su vida encuentra una oportunidad de sentirse querida y valorada, de por primera vez en su vida sentirse parte de algo. Charles, Celeste, Delphine y Elódie serán ese padre, madre o hermanas que nunca conoció.
También destacable el protagonista de la historia, Zach, un hombre descorazonado que se ve a sí mismo como un perdedor. Busca algo pero no tiene la certeza de qué es. Sueña con pintar pero no encuentra la inspiración. Estos dos personajes son en cierto modo antagonistas. Zach un hombre abierto, sencillo y transparente mientras Dimity es una mujer extraña, cerrada e inquietante.
Mucha importancia tienen en la novela la creación de ambientes y escenarios. La costa de Dorset es un lugar que cuenta con un paisaje evocador. Un entorno rural donde la vista se puede perder entre las praderas, los acantilados y el mar. Un lugar apacible que se vuelve turbio por momentos, donde sus habitantes guardan secretos y los forasteros no son bienvenidos. Un paraje que en ocasiones se oscurece por las brumas y la lluvia. Además viajaremos a Marruecos, un lugar colorido y exótico que contrasta con el panorama gris de las costas inglesas.
El estilo narrativo de Katherine Webb es muy cuidado y a la  vez sencillo con una prosa envolvente incluso elegante a la par que agradable. Hace un buen uso de descripciones de ambientes y personajes y combina a la perfección narración con dialogo de forma que imprime agilidad en la lectura. La narración se lleva a cabo a través de un narrador omnisciente en tercera persona con constante uso del flashback para moverse entre las dos épocas en que se desarrolla la historia. Esta transición ocurre de forma muy sutil y casi sin que nos demos cuenta pero sin confundirnos.
La historia comienza de forma algo lenta, deteniéndose en multitud de detalles y haciéndonos esperar hasta entrar en materia pero las últimas páginas, en las que se van descubriendo todos los secretos, son totalmente adictivas. No hay forma de dejar apartada la historia en la que hay constantes descubrimientos impactantes, diversos giros y muchas sorpresas. Se trata de un final vibrante que pone una buena guinda a la historia.
Temía llegar al final porque en El legado la resolución me pareció tan rocambolesca y rebuscada que en cierto modo me dejo insatisfecha y algo decepcionada pero en esta ocasión la autora ha sabido encontrar un final coherente, ingenioso y atractivo aunque no exento de ciertas situaciones de nuevo un tanto forzadas.
Conclusión
Una canción casi olvidada es una novela de secretos inconfesables, amores enfermizos, pasiones, celos, mentiras… narrada con mucho gusto, con una gran dosis de intriga y un final apasionante e imprevisible.
Imprescindible para aquellos lectores que disfruten con las sagas familiares.
** Reseña publicada por albanta para Adivina quien lee

lunes, 25 de febrero de 2013

MOMENTOS DE SILENCIO COMPARTIDO CUMPLE 3 AÑOS!!!









Señoras, señores, niños y niñas ¡estamos de aniversario!

El 25 de febrero de 2010, nacía Momentos de silencio compartido, no recordamos la hora, pero sí que cada 25 de febrero cumplimos un año más y es un verdadero placer.
En un principio la familia fue monoparental, de la mano de Lectora de tot empezamos a tener los primeros comentarios y las primeras compañías, que poco a poco se han ido convirtiendo en amistades, y de las buenas.
La infancia de nuestro blog duró un par de años hasta que la familia se amplió con Nora Bosco, la 'tieta' (tía en castellano), que siempre estuvo pero que costó convencer de que se uniera a la familia. A partir de ese momento, y siguiendo el símil, nuestro blog Momentos de silencio compartido, se encuentra en plena adolescencia. Efervescente, ansioso por probar cosas nuevas, por conocer y ser conocido, y encantado de poder contar con el apoyo de nuestros seguidores y, como no, de nuestro equipo de redactores, que han engrosado la familia, aportando vitalidad y más de una risa.
Hemos recibido numerosos apoyos de editoriales, autores, blogueros, … a todos os agradecemos el esfuerzo y la ilusión demostrada.
Y como ya sabéis que nos van las fiestas y los sorteos, hemos organizado uno muy especial. Con la gran ayuda prestada por  los autores de la Generación Kindle hemos organizado un enorme sorteo internacional. No tenemos palabras suficientes (y eso sí que es preocupante) para agradecer a los autores de la Generación kindle el  enorme apoyo, la colaboración, la rápida respuesta y el entusiasmo que habéis demostrado ante nuestra propuesta. Solo podemos decir que aquí nos tendréis para lo que necesitéis.

A todos vosotros:¡¡¡ Mil gracias!!!





Un abrazo enorme
Lectora de tot y Nora Bosco






P.D. Mientras soplamos las velas nuestro deseo secreto es mantener la ilusión y la alegría necesaria para continuar en el proyecto hacia la madurez.


martes, 22 de enero de 2013

MARÍA DUEÑAS, MISIÓN OLVIDO









Título: Misión olvido
Editorial: Temas de hoy

Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 512
ISBN: 9788499981789
PVP: 21,90 €











ARGUMENTO
Blanca Perea siente como su mundo se ha hundido de repente. Tras casi veinticinco años de matrimonio, un matrimonio que ella creía consolidado. Después de unos duros inicios en los que ella tuvo que renunciar a una carrera aún no terminada para hacerse cargo de los hijos mientras su marido remataba unas oposiciones, acabando sus estudios robando tiempo de donde no existía, trabajando en lo que fuera para ir manteniendo a la familia, ahora que parecía que todo rodaba bien, con un buen trabajo en la Universidad, con los hijos ya volando del hogar, su marido se va de casa con una joven compañera de trabajo, mucho más joven que él.

Por eso Blanca decide huir, alejarse de su mundo, de todo lo que pueda recordarle a su marido. Por ello estudia los posibles trabajos que pueda tener en el extranjero.. Lituania, Portugal y California son las opciones. Y se decanta por California, no porque sea el mejor trabajo, sino porque es el que está más lejos.
Allí, en la Universidad de Santa Cecilia, su trabajo consistirá en ordenar el legado de Antonio Fontana, un español que vino a California en un intercambio de trabajo justo antes de la guerra civil y nunca regresó a España. Los últimos años de su vida los dedicó a estudiar las misiones que los monjes españoles fueron creando en California. Blanca Perea terminará buscando la pista de la Misión Olvido, una misión de la que no se conoce su existencia pero de la que por lo visto el profesor Fontana estaba convencido de su existencia.
Una labor en la que Blanca no estará sola, sino que contará con la ayuda de Carter, un profesor americano que residió unos años en España a finales de los años cincuenta, dedicado al estudio de la figura y la obra de Ramon J. Sender.




INTRODUCCIÓN

No hay duda de que el libro más esperado para el inicio del nuevo curso tras el verano era Misión Olvido de María Dueñas. No en vano María Dueñas ha conseguido algo muy poco frecuente entre los escritores, algo lejano incluso para muchos de los grandes autores consagrados y queridos (lo que es lo mismo que decir que sus libros son comprados) del panorama literario español: Ha vendido un millón de ejemplares de su primera novela El tiempo entre costuras.

Un éxito que no ha sido solo español, puesto que ha sido traducido y vendido en veintisiete países. Además el éxito lejos de parar seguirá en alza, pues a finales de año Antena3 emitirá la serie televisiva basada en las aventuras de Sira Quiroga, la modistilla que conquistó el corazón de los españoles con Dicha novela.
Un éxito que se ha basado no tanto en una ingente labor de propaganda o de un marketing agresivo, sino en el boca oreja, en la recomendación que los lectores iban haciéndose entre sí. De ahí que el éxito no haya sido flor de un día.
Hasta tal punto es esperada esta segunda novela, que como me decía el vendedor de El Corte Inglés (en realidad esta novela era un cambio de otra que me regalaron con su correspondiente tíquet regalo y que acaba de leer), media tienda estaba ocupada por las “sombras” y por Misión olvido.

Una novela que al igual que toda segunda entrega de una artista (en eso no hay diferencias entre músicos o escritores) es un punto importantísimo en su carrera, especialmente si la primera ha sido un éxito inesperado de alguien desconocido, pues supone la confirmación de que estamos ante un genio, o hace presuponer que el primer éxito fue flor de un día (¿acaso el burro flautista no arrancó también una nota a la flauta)
Por eso mismo, y permitidme que por un momento me adelante a las conclusiones, ha supuesto para mi toda una sorpresa que María Dueñas haya utilizado un registro totalmente diferente al anterior. No solo no es una continuación de la primera novela, sino que la temática es totalmente diferente y los escenarios salvo una pequeña incursión en Madrid, son totalmente distintos.

Felicidades pues a María Dueñas por su valentía.




EL LIBRO

Lo primero que llama la atención de libro es su contraportada, más que por lo que dice, por lo que no cuenta, porque si no sabes de qué trata el libro, vas a seguir sin saberlo. De hecho apenas se cuenta nada en ningún sitio del argumento. Lógico, pues el argumento de la novela es mínimo.




«Misión Olvido cruza fronteras y tiempos para hablarnos de pérdidas, coraje, segundas oportunidades y reconstrucción. Una historia luminosa a caballo entre los años cincuenta y el fin del siglo XX que transita por España y California desplegando intrigas imprevistas, amores entrecruzados y personajes cargados de pasión y humanidad.»
Todo cierto, pero nada dice. Como tampoco lo hace el segundo párrafo de la contraportada, una gran introducción a la novela, eso sí:

«Tres años después de la publicación de El tiempo entre costuras, vuelvo a llamar a las puertas de los lectores con la historia y la voz de una mujer. Una mujer contemporánea cuya estabilidad aparentemente invulnerable ha saltado de pronto por los aires. Se llama Blanca Perea y ha decidido huir.»
Si lo anterior puede ser más o menos discutible, pues a fin de cuentas tampoco es necesario desvelar mucho para que los lectores de María Dueñas se animen con el libro, mucho más discutible me parece la solapa interior, pues no sólo nos ponen un texto muy poco representativo del lenguaje que vamos a encontrar en el libro, sino que puede llevarnos a pensar que estamos ante una novela rosa. Rosa en el peor sentido de la expresión, una de esas novelas que rozan la ñoñería, que bien podría pasar por un culebrón venezolano. Y nada más lejos de la realidad.



Resulta muy interesante comparar esta novela con la anterior, porque al margen de lo bien escrita que está, da la impresión de estar escrita por dos personas totalmente distintas, pues más que puntos en común, lo que he encontrado son diferencias.




SEMEJANZAS

Quizás el único punto en común sea la variedad de géneros que podemos encontrar en la novela. Por un lado tiene su toque de novela histórica, reflejando algunos periodos de nuestra historia reciente como los inmediatamente anteriores a la guerra civil, o parte de la postguerra, concretamente la España de finales de los años cincuenta. Muy interesante por cierto esta última, pues se nos muestra una España a todas luces sorprendente al estar vista desde los ojos de un forastero, de un estadounidense que ha venido a estudiar nuestra literatura. Pero no solo es la historia de España, sino de la presencia española en California a través de las misiones que nuestros monjes fueron creando allí.

Una novela en la que la literatura está muy presente, aunque tal vez no del modo que puedas suponer, pues tiene como protagonista a un exiliado: Ramón J. Sender. Un caso muy curioso, porque en España estaba prohibido por su pensamiento político, pero en el exilio no era querido por sus enfrentamientos con el partido comunista. 
Pero también es una novela de amor. O de amores, pues hay más de una historia de amor. O de desamores, que no deja de ser otra forma de amor. No en vano, la inesperada pérdida del amor es el motor de arranque de esta novela.





DIFERENCIAS

No vamos a encontrarnos con una novela de argumento lineal que avanza en el tiempo, sino de tres historias, en tiempos históricos diferentes aunque próximos en el tiempo que terminan confluyendo, con personajes comunes entre ellas. Unas historias que van alternándose en la narración.


Mientras que una de las características principales de El tiempo entre costuras era que se trataba de una novela de “mujeres”, entendiendo por tal no que se trata de una novela escrita para mujeres sino que los protagonistas fundamentales eran todos mujeres, en este caso, aunque también nos encontremos varias mujeres de fuerte personalidad (no son la protagonista), los personajes masculinos de esta novela tienen tanta fuerza o más que la propia mujer protagonista de la historia. Y eso en sí mismo es un avance, pues hace que la novela sea mucho más completa, que abarque un universo de personalidades mucho mayor. 


Pero quizás la mayor diferencia estriba en que mientras que El tiempo entre costuras era fundamentalmente una novela de aventuras con un ritmo trepidante, todo lo contrario que Misión Olvido, que es cualquier cosa menos una novela de aventuras y tiene un ritmo muy reposado. Demasiado reposado en algún momento, sobre todo al principio.
Misión olvido es una novela en la que lo más importante son los sentimientos, muy por encima de la acción. Eso es algo que puede gustar al lector, o defraudar a aquellos que están buscando una novela como la anterior en la que predominaba la acción.





IMPRESIÓN PERSONAL

«A veces la vida se nos cae a los pies con el peso y el frío de una bola de plomo. Así lo sentí al abrir la puerta del despacho. Tan próximo, tan cálido, tan mío. Antes.»

Así, de este modo tan contundente empieza la novela. Tremendo ese contraste entre el frío y el vacío que siente la protagonista en contraposición con la calidez (o candidez) con la que vivía su vida hasta ese momento. Una situación que lejos de ser extraordinaria podemos ver con frecuencia a nuestro alrededor, con mujeres u hombres totalmente desestabilizados ante una ruptura matrimonial o sentimental. Personas que toman decisiones que pueden parecernos totalmente irracionales y que tal vez lo sean, pero que están tomadas con un corazón roto. Algo semejante es lo que le ocurre a Blanca, incapaz de asimilar lo que está pasando (¿realmente hay alguien que de buenas a primeras sea capaz de aceptar algo semejante) y que por eso toma una decisión que no parece lógica. Porque huir y escapar no es nunca la solución.
Pero en esa huida encontrará gente que ha sufrido como ella, gente como Rebecca que no tuvo más remedio que separarse de un marido al que adoraba. Gente que ha sabido rehacer sus vidas. Y gente que no ha sido capaz de asimilar la pérdida y vive una vida envenenada con el rencor, buscando culpables donde no los hay, sin aceptar su propia responsabilidad. Gente a la que el destino le ha arrancado de golpe al ser amado y ha vivido una época negra en su vida hasta conseguir salir del hoyo de la depresión.Creo que está muy conseguida la evolución psicológica de Blanca, entre otras cosas porque su situación, su reacción y su evolución me han parecido en todo momento creíbles, reales. La autora nos muestra sentimientos que aunque no hallamos vivido personalmente, conocemos a gente que ha tenido que pasar por esa fase de dolor y destrucción y a la que en la medida de lo posible hemos intentado ayudar para salir fortalecidos y con el menor número de cicatrices posibles del trance.Todos aquellos que disfrutéis con novelas que nos muestran los sentimientos de sus personajes, disfrutaréis con Misión Olvido.



Pero no es una novela perfecta, porque especialmente al principio de la novela, hay numerosas pérdidas de ritmo. El encaje entre la narración del pasado y las desventuras de Blanca en el presente no está del todo conseguido. O tal vez si lo está, pero es tan bonita, tan impactante y tan interesante la historia de Daniel Carter, ese joven estudiante estadounidense que ha venido a España a estudiar, me he sentido tan enganchado a esa descripción de la España de finales de los años 50 y la primera presencia de los americanos en nuestro suelo patrio, que me molestaba cuando se cortaba esa historia para volvernos al presente, en el que por muy bien contada que esté la historia, me importaba mucho menos la situación de Blanca.
Algo que con el paso de las páginas va diluyéndose, porque también terminé enganchado a la peripecia vital de Blanca. Quizás esa sea la diferencia de ritmos, que de las dos historias paralelas que se nos narran, una me enganchó directamente y la otra requirió de un cierto tiempo.



Aunque la autora diga que pretendía huir de hacer una novela histórica, todo es cuestión de definición, porque precisamente lo que más me ha gustado es la parte histórica de esta novela, el cómo ha sabido reunir en una misma historia las misiones de los monjes españoles en California y la presencia de los estadounidenses en España con la creación de las primeras bases militares. Unas bases que trajeron no solamente dinero a España, sino que también mostraron que había otro modo de vida. El contraste entre la España de aquella época y su consumismo (con su mismo traje, con su mismos y mínimos enseres) y el consumismo que proponían los americanos, supuso un despegue (no necesariamente para bien) en nuestra mentalidad.
Interesantísima también esa visión de España que nos muestra un joven americano, para el que todo supone una sorpresa. Es cierto, estamos acostumbrados a ser como somos y ni siquiera nos damos cuenta de ellos. Por eso es tan curioso ver cómo nos ven desde fuera, con esas costumbres de nuestros bares, el tapeo, nuestros desayunos, los olores, las calles bulliciosas de gente, las gentes dispuestas a charlar....



Hay detalles que me han llamado la atención, como que la acción del presente se sitúe en el año 1999. Claro, que no es caprichoso, porque no se trata tanto de que ocurra algún acontecimiento en esos años que justifique dicha fecha, sino algo más sencillo: la edad de los protagonistas, porque si lo hubiera retrasado a la actualidad, el profesor Carter se hubiera ido a los setenta años, imposibilitando parte de la trama.


Algo que se nota también en la novela, es el dominio de la situación y los escenarios. Lógico, pues la autora ha trabajado muchos años en la Universidad, por lo que es un ambiente que conoce muy bien. Ha viajado también al extranjero, ha estado en Estados Unidos y la ciudad en la que centra parte de la acción en España, Cartagena, es parte de su hogar y sus vivencias.
Muy hábil además la elección de este punto, pues consigue matar dos pájaros de un tiro, pues no sólo lleva la acción a una ciudad que conoce, sino que le permite introducir la presencia americana en España, por ser Cartagena uno de los puntos en la que se asentaron las bases estadounidenses en España.
Para ello recurre a una gran excusa, el viaje de Carter a dicha ciudad en busca de los orígenes de Mister Witt en el cantón, una de las novelas escritas por Ramón J. Sender.





RESUMIENDO
Una novela que me ha gustado mucho, en la que predominan los sentimientos sobre la acción, algo que puede decepcionar a alguno de los lectores que busquen en esta nueva novela un estilo semejante al de la anterior.
Cinco estrellas a pesar de que mi valoración no sea un diez, porque a pesar de esos fallos de ritmo (es una impresión muy personal), es de esas novelas que al terminarlas te dejan un regusto muy agradable, una sensación de pena por haber terminado la lectura, algo que son muy pocas las novelas que lo consiguen.

Creo no obstante, que por ese predominio de los sentimientos, no tendrá tanto éxito como la anterior, pero a mí me ha servido para apuntarla en mi reducida lista de autores a seguir.


Reseña realizada por Pedro para El Búho entre libros






NUEVA INICIATIVA: EQUIPO DE REDACTORES







Uno de los principales objetivos de nuestro blog, Momentos de silencio compartido, es la difusión de la lectura. Y en este sentido, intentamos día a día poner nuestro granito de arena en tan ambiciosa tarea, con nuestras reseñas, retos, sorteos y demás actividades que se nos ocurren y que creemos son divertidas e interesantes.

Por este motivo y para poder dar difusión a todas aquellas novedades literarias y las que ya no lo son tanto, hemos buscado la ayuda de otros colaboradores bloggeros.

En esta iniciativa participan otros blogger@s que irán compartiendo en este blog y en los suyos propios sus reseñas sobre los libros que irán leyendo. De esta forma podremos dar una imagen más global del panorama literario actual, a la vez que podréis conocer a otros bloggeros uno a uno.

Queremos aprovechar también esta entrada para agradecer la colaboración de todos ellos en esta iniciativa, así como la ilusión y ganas que han demostrado desde el primer momento en el que les hicimos la propuesta, en el que nosotras creíamos que podía ser una idea un tanto descabellada.

También queremos aprovechar para agradecer la colaboración de la Editoriales con este blog, sin las que todo esto sería mucho más complicado de llevar a cabo.


Lectora de tot y Nora Bosco
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