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martes, 12 de febrero de 2013

JESÚS SÁNCHEZ ADALID, EL CAMINO MOZÁRABE






Autor: Jesús Sánchez Adalid
Título: El camino mozárabe
Editorial: Martínez Roca
503 páginas














AUTOR

Según la editorial Planeta Jesús Sánchez Adalid (1962) es de Villanueva de la Serena (Badajoz). Se licenció en Derecho por la Universidad de Extremadura y realizó los cursos de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció de juez durante dos años, tras los cuales estudió Filosofía y Teología. Además se licenció en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca.
Su amplia y original obra literaria ha conectado con una variada multitud de lectores gracias a la veracidad de sus argumentos y a la intensidad de sus descripciones, que se sustentan en la observación y la documentación. Sus novelas constituyen una penetrante reflexión acerca de las relaciones humanas, la libertad individual, el amor, el poder y la búsqueda de la verdad.
La obra de Sánchez Adalid se ha convertido hoy en un símbolo de acuerdo y armonía entre Oriente y Occidente, entre las religiones, razas y pueblos que forman la humanidad. Porque su ideario se sostiene sobre la base de que cualquier cultura necesita de la mezcla de muchas influencias. Sobre todo, en un mundo desgarrado por la intolerancia y el fanatismo.
Ha publicado con gran éxito La luz del Oriente, El mozárabe, Félix de Lusitania, La tierra sin mal, En compañía del sol, El cautivo, La sublime puerta, El caballero de Alcántara, Los milagros del vino y Galeón. En 2007 ganó el premio Fernando Lara por su novela El alma de la ciudad.
En Extremadura ha sido distinguido con la Medalla de Extremadura y el premio Extremeños de Hoy.
Jesús Sánchez Adalid ha colaborado en Radio Nacional, en el diario Hoy y en las revistas National Geographic Historia y Vida nueva.

Argumento proporcionado por la editorial

Los lectores que quedaron fascinados con El mozárabe volverán a disfrutar en estas páginas con legendarios episodios, como la épica batalla de Simancas, donde Abderramán III perdió su precioso ejemplar del Corán; la peligrosa misión llevada a cabo por la reina Goto, viuda del último rey de Gallaecia, para rescatar las reliquias de san Paio, que reposan en tierra infiel, algo que muchos intentaron antes y ninguno logró; o la delicada tarea de las embajadas enviadas por Abderramán III y el rey Radamiro, las cuales se cruzan en la vieja ruta hispana, presa de guerras y batallas desde tiempos inmemoriales.

Poder, prestigio, intrigas y anhelos de paz se encuentran en una espléndida novela que rescata los olores y aromas de la maravillosa Córdoba del califato, nos pasea por la bucólica Galicia y nos aproxima de manera sencilla y a la vez apasionante a una época importantísima de nuestra historia. Todo ello en torno a la vía que unió Norte y Sur —el Al-ándalus y el mítico «Fin de la tierra», donde está el sepulcro de Santiago—, conocida hoy como «Camino Mozárabe».

Impresiones

Llegué a este libro gracias a la iniciativa de redactores del blog Momentos de silencio compartido.

Se trata de una novela histórica ambientada en el S. X; da comienzo con la batalla de Simancas que supuso la primera derrota del califa de Córdoba Al Nasir, más conocido como Abderramán III. Derrota que se tornó más humillante si cabe por la traición y huida de su ejército y la consiguiente pérdida de sus objetos personales, entre los que se haya un valioso ejemplar del Corán.

Como personajes principales nos encontramos con el propio Al- Nasir, que se nos presenta como un hombre cruel, atormentado por la batalla y por las leyendas que le contaba su abuela sobre el fin del mundo. Muy dado a la pompa y el lujo. Quizá es cuando nos cuenta su relación con su abuela y las historias que le narraba, cuando más cercano y humano se nos hace el personaje. Al tener sangre cristiana, tiene el pelo y los ojos claros, lo que le lleva a teñírselo para que desaparezca cualquier vestigio que le aparte de lo musulmán.
También en Córdoba nos encontramos con el monje Justo Hebencio, erudito con grandes conocimientos sobre los profetas que habían vaticinado el fin del mundo y que recibe la orden de Al- Nasir de acudir al Norte junto con la embajada de paz que se intercambian el Califa y el rey Radamiro, para empaparse de las leyendas y profecías que allí se transmiten.
Por su parte en Gallaecia nos encontramos como personajes al propio rey Radamiro, que aunque no es tratado como principal, sí que se deja entrever su carácter combativo con los musulmanes.

Como principales tenemos a Musa Aben Rakayis, quizá uno de los personajes que más me han gustado, cristiano de origen árabe, consejero del rey Radamiro, persona que rehúye de la confrontación y apuesta siempre por la paz y la diplomacia. Podríamos decir que un adelantado de su tiempo. Encabezará la embajada de paz que viaja hacia el califato de Córdoba.

Y por último la reina Goto, actualmente abadesa. Viuda del rey Sancho, hermano de Radamiro. Mujer de fuertes convicciones y carácter que no dudará en acudir junto a la embajada a Córdoba para restituir los huesos del santo Paio a Gallaecia.   
El libro se divide en dos partes, la primera narra las vicisitudes de la batalla de Simancas y sus posteriores consecuencias y la segunda que se centra en la labor de las embajadas de paz intercambiadas por ambos dirigentes.

En cuanto al estilo del autor, tengo que decir que es un estilo muy rico en descripciones, cuida al máximo el detalle, hasta el punto que te traslada por completo a las escenas, como si pudieras ver lo mismo que los personajes ven.

Lo único que señalaría como pequeña crítica es que algunos pasajes se me han hecho un tanto lentos por el exceso de información. Se nota que el autor además ha pretendido realizar una labor didáctica con el libro y ello le ha llevado, a mi modo de ver, a incluir muchísima información que en algunos momentos puede hacer que el capítulo se haga lento. Si bien, haciendo justicia, tengo que decir, que posteriormente a estos pasajes el autor alivia la lectura con muchos diálogos, consiguiendo así que la novela no resulte aburrida. Quizá sea una impresión personal, hacía mucho que no leía novela histórica, a pesar de ser uno de los géneros que más disfruto. Por eso igual he perdido un tanto la costumbre, y a cualquier otro lector no se le harían pesados.

Por último señalar el gran acierto de incluir un anexo con todos los datos históricos que ayudan a perfeccionar el conocimiento de la época histórica y social.

En conclusión, si te gusta la novela histórica, lo disfrutarás.

Gracias a la Editorial Martínez Roca por  facilitarme el ejemplar.

Carax
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