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martes, 3 de octubre de 2017

SORTEO DE 'UN CAFÉ A LAS SEIS' DE PILAR MUÑOZ ÁLAMO ( @Pilarmuozalamo )

¡Hola a todos!


Ayer mismo publiqué la entrevista de Pilar Muñoz Álamo y hoy os traigo el sorteo de su novela Un café a las seisgracias a la colaboración de la autora.
Si quieres participar en el sorteo, sólo has de dejar un comentario en esta entrada y rellenar el cuestionario de Rafflecopter que encontrarás abajo.
Este sorteo estará activo desde hoy hasta el próximo 22 de octubre de 2017 y el fallo del sorteo lo publicaré el 29 de octubre como máximo.
¿Te animas a participar?

¡Suerte a todos!

a Rafflecopter giveaway

lunes, 2 de octubre de 2017

ENTREVISTA A PILAR MUÑOZ ÁLAMO DE UN CAFÉ A LAS SEIS

¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que hice hace unos días a Pilar Muñoz, autora que hace unas semanas publicó su novela: Un café a las seis. Yo la leí poco después de que saliera a la venta y fue una lectura que me encantó y que desde aquí os recomiendo.
Os dejo con la entrevista: 

Hola, Pilar, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Pilar Muñoz Álamo?

Y yo, antes de contestarte, quiero decirte que es un placer estar aquí J. Gracias por tu invitación.

Pilar Muñoz es una mujer inquieta, activa y soñadora que, además de ejercer funciones de madre, ama de casa y profesionales, se dedica a leer y a plasmar en un papel, en forma de letras de ficción, aquello que ve, observa, piensa, sueña, inventa y vive a través de sí misma y de los demás, procurando construir historias que no solo entretengan, sino que sean capaces de remover al lector y hacerlo reaccionar. 

¿Cuándo supiste que querías ser escritora?

Nunca supe que quería ser escritora, por lo que nunca me lo propuse. Comencé a escribir cuentos de pequeña y después continué con los poemas propios de la adolescencia, reflexiones personales en torno a la vida, a la sociedad…, relatos cortos e incluso un par de novelas alrededor de los 17 o 18 años. Siempre he estado escribiendo, pero a título personal, sin esperar que en la madurez una casualidad tras otra, una circunstancia tras otra, terminaran llevándome a donde ahora estoy.
¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Cuentos infantiles, a los ocho años. Es lo primero que recuerdo. Los ilustraba e incluso les hacía la portada y contraportada en cartulina con el título y dibujos de colores, encuadernándolos con grapas. Ya aventuraba lo que sería la autoedición futura sin yo saberlo, ja, ja, ja.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?

No, no tiene nada que ver. Me muevo en el mundo de la administración estatal, donde los temas jurídicos y el Derecho tienen el máximo protagonismo, no hay nada literario ni de ficción en él, lamentablemente.

¿Cómo te formaste como escritora?

Creo que el proceso de formación como escritor (o escritora) no termina nunca, siempre quedan cosas por aprender, y yo estoy en plena fase de aprendizaje. Pero te diré que todos los conocimientos que pueda haber adquirido hasta ahora provienen, fundamentalmente, de leer, analizar, investigar, contrastar opiniones y puntos de vista con otros escritores y, sobre todo, practicar, corregir y reescribir.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

No, mi vida personal no me permite seguir rutinas para escribir y, por ende, tampoco me permite el lujo de tener manías. Soy camaleónica; me adapto al tiempo, al espacio, al lugar, a los medios, hasta a los ruidos para poder escribir. Lo único que sí procuro es usar unos buenos auriculares con música para evadirme y entrar en situación, pero no considero que sea una manía, sino una cuestión práctica. 

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Si puedo elegir, prefiero la noche. El lugar me da igual.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

La planifico. La inspiración la dejo para el desarrollo de cada escena, pero los hilos argumentales y la estructura de la novela los trazo de antemano, sé de principio a fin lo que va a pasar y, casi siempre, hasta cómo. Y si en algún momento, a lo largo de la misma, veo que los acontecimientos o los personajes me plantan cara y se me desmadran, paro y vuelvo a reestructurarlo todo antes de seguir. 

¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Soy práctica, valoro mucho las ventajas de las nuevas tecnologías y las aprovecho. A mano solo escribo notas.

¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?

Milimetrado, supongo que como el de muchas mujeres trabajadoras y madres de familia con hijos adolescentes de este país. Mi rutina diaria comienza con un madrugón y continúa con un trabajo de ocho horas en horario de mañana, al que sigue una tarde en la que intento acoplar todas las tareas domésticas habituales y las relacionadas con las actividades (y necesidades) de mis hijos y demás familia. Y todo eso lo compagino con la búsqueda incesante de huecos “temporales” en los que encajar las letras en sus dos vertientes: lectura y escritura. Pero esto último no siempre lo consigo, ja, ja.


¿Eres aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Soy muy aficionada a la lectura, no solo porque me gusta, sino porque considero que para aprender a escribir bien hay que leer. Pero como he dicho antes, el tiempo me viene tan corto que no puedo dedicarle todo el tiempo que quisiera.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

El mismo que escribo, intimista, realista, reflexiva, emotiva, que me sacuda, que me estimule, que me haga pensar. Pero también leo otro tipo de géneros, aunque no sea de una forma tan frecuente.

¿Eres lectora de libros de papel o también lees ebooks?

De los dos, los voy alternando.

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

No tengo un solo autor favorito, pero si tengo que nombrar solo uno diré que Víctor del Árbol, por su capacidad para desnudar, desgranar y exponer el alma de sus personajes con sus virtudes y sus miserias, aunque algunas de sus historias resulten un poco crudas. De él, me quedo con “Un millón de gotas”.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

“Edad prohibida” de Torcuato Luca de Tena. Más que de mi infancia, fue de mi adolescencia. Esa novela marcó mi paso de una etapa a otra a nivel de lectura y me impactó la forma en que me sentí identificada con muchos detalles de la historia que contaba y de sus personajes.

¿Qué estás leyendo ahora?
“Patria”, de Fernando Aramburu.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

Imposible limitarme a una, son muchas las que se me vienen a la mente por diferentes razones. Decantarme por una u otra dependería de la persona a la que fuera dirigida mi recomendación.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?

En la juventud, para escribir relatos, Hitchcock. Ahora, en la madurez, creo que ninguno, o al menos no tengo conciencia de ello. No tengo un referente claro al que pretenda imitar, ni en cuanto a la temática ni a la forma de hacerlo. Observo y analizo para captar aspectos formales de unos y otros, pero cuando me siento a escribir, fluye un estilo propio que me cuesta asemejar con alguien.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

Sí, mi pasión por la Psicología, no solo en referencia a lo cognitivo, sino también a lo conductual. Los sentimientos, las emociones, las distintas formas de resolver conflictos, de reaccionar, de actuar ante determinadas situaciones  son aspectos que siempre están presentes en lo que escribo.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

La música, me apasiona tanto como las letras. Alguna vez he dicho que, si pudiera, le pondría hilo musical a la vida.

Hablemos ahora sobre tu novela, Un café a las seis:

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Me invitaron a participar con un relato en una antología benéfica y, bastante después de haberlo escrito, sentí que se me habían quedado en el tintero muchas cosas por decir. Me encantó cómo había quedado la historia y el perfil de los personajes, y fueron estos los que pidieron algo más de espacio para explicarse, para confesarse, para expresar sus temores, sus sueños, sus expectativas de vida, para exponer las razones que los llevaron a actuar como lo hicieron y analizar, de paso, hasta qué punto eran felices con su forma de vivir. Así es que decidí concederles lo que me pedían. Utilicé ese relato como guión y lo amplié lo justo y necesario, sin aditivos superfluos, hasta conseguir una novela con una historia intensa, profunda, emotiva, íntima, de las que calan.  

¿Cómo te organizaste para escribirla?

No me puse metas, límite, ni objetivo alguno, tan solo me propuse que no hubiera un solo párrafo en la novela que no cumpliera una función dentro del único hilo argumental que iba a tener. Dividí el relato en capítulos y analicé lo que faltaba, los aspectos sobre los que había que profundizar y qué debía añadir para que la historia contara, además, con múltiples reflexiones en torno a la consecución de la felicidad, al amor primero y al de la madurez, a las expectativas de vida, a las renuncias, a la influencia de las decisiones prematuras en nuestro futuro. A partir de ahí comencé a escribir de nuevo, dejando que fluyera prácticamente sola.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

Apuesto a que sí, a que existe más de una historia por ahí muy semejante a la que yo he contado, con un primer amor y una primera relación surgida en unas circunstancias y en una sociedad –de hace 25 años- que difiere bastante de la actual, a pesar de que no haya pasado demasiado tiempo; con carencias que a los jóvenes de ahora les costaría entender y con una manera de sentir y vivir el amor de pareja también distinta de la actual, por lo que yo he podido comprobar a través de mis hijos.


¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Un café a las seis?

Transmitir lo que sienten los personajes, que es mucho. No es difícil narrar o  describir hechos, acontecimientos, sucesos…, pero describir en su justa medida los estados emocionales y los sentimientos de los personajes para conseguir que el lector los perciba en propia piel y se emocione a la par de ellos no es nada fácil.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

Sí, sabía lo que quería conseguir y cómo hacerlo.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Complicado y, a la vez, emocionante. Como lanzarte a una nueva aventura sabiendo que, a pesar de haberte preparado a conciencia, corres el riesgo de no terminar llegando a puerto de la forma que tú querías, cumpliendo tus aspiraciones y todas las expectativas que tenías en mente.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

En comparación con las demás, muy poco. Cuatro meses.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?

No hace mucho me hicieron esta misma pregunta, por qué el lector debería leer mi novela, así es que contestaré igual que lo hice entonces:

Porque detrás de su bonita portada se esconde una novela con magia. Con mucha magia. La historia de Raquel te cautiva y te atrapa porque, a medida que vas leyendo, te das cuenta de que esa historia también podría ser la tuya. Raquel te hace cómplice desde la primera página, desde esas primeras palabras que articula desde la cama. Conforme la escuchas, tus sentimientos despiertan al mismo tiempo que tus recuerdos y es probable que comiences a formularte las mismas preguntas que se hace ella y que tú no te hiciste nunca. Y llorarás, te reirás, sentirás nostalgia, despertarán tus deseos dormidos, te detendrás a reflexionar… En una palabra, vivirás al compás de Raquel, su vida y la tuya. Y cuando llegues al final de esta intensa historia, apuesto a que lo harás con una sonrisa de satisfacción en los labios. Por ella y por ti. Porque desearás que en tu vida también ocurra algo así de bonito. Pero no pienses que solo será por un momento; esa sensación perdurará mucho más, porque Raquel se quedará atrapada dentro de ti, haciéndote cómplice para siempre de su pequeña gran revolución.

Y ahora hablemos del futuro:
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Terminé una novela (bastante más compleja en cuanto a trama y estructura que “Un café a las seis”), en las pasadas Navidades, después de casi dos años de trabajo, y sin pausa alguna comencé a escribir esta. Ahora estoy dándome un tiempo de respiro hasta que una nueva historia me llame. Porque yo no suelo buscarlas, son ellas las que vienen a buscarme a mí J

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Que se armen de paciencia y que no desesperen. El mundo editorial pasa por un momento complicado. Hay buenos escritores con muy buenas obras escritas que, sin ser noveles y habiendo sido incluso publicados por editoriales convencionales con anterioridad, no parecen tener cabida ahora en el panorama editorial. No es nada fácil conseguir que te publiquen a la primera, pero eso no debe hundirte, porque esto es una carrera de fondo en la que hay que ir conquistando metas poco a poco y manteniéndolas. Y mientras llega esa oportunidad de oro, lo único que cabe es trabajar, trabajar y trabajar para mejorar lo más posible.  

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Sí. Quiero darles las gracias por haberme acompañado, por acercarse a mí, por haberse interesado en cuanto tenía que decir. Y si a raíz de haberme leído se animan a acercarse también a mis letras, les doy las gracias doblemente y les confieso mi enorme deseo de conquistarlos.

Muchas gracias, Pilar, y mucha suerte con Un café a las seis y tus proyectos futuros.

Gracias a ti, ha sido un placer ;)

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miércoles, 27 de septiembre de 2017

PILAR MÚÑOZ ÁLAMO, UN CAFÉ A LAS SEIS (@PilarMuozAlamo)




Ficha técnica:

Autora: Pilar Múñoz Álamo
Editorial: Autopublicación
Formato: Ebook
Número de páginas: 183
Precio: 2,99 €

Biografía de la autora:

Nacida en Pozoblanco (Córdoba), en 1967, reside en la capital cordobesa desde su infancia. Es licenciada en Psicología –Especialidad de Psicología Clínica- por la UNED y funcionaria de la Administración General del Estado (Ministerio de Empleo y Seguridad Social). Aficionada a la escritura desde corta edad y apasionada de la vida, la psique y las relaciones sociales y humanas, hace de la literatura un medio de entretenimiento con el que transmitir, además, la realidad de nuestro tiempo y las emociones, reflexiones y sentimientos que suscita en quienes la viven. 
En 2011, irrumpe en el mundo literario con una recopilación de relatos de ficción de corte intimista, Ellas También Viven. Relatos de Mujer, al que sigue la publicación en abril de 2014 de su primera novela de Ficción Contemporánea, Los colores de una vida gris. Con su segunda novela, ¿A qué llamas tú amor?(octubre 2014), se adentra en el ámbito de la literatura erótica, sin perder por ello el carácter intimista y reflexivo que hace de esta una obra que va mucho más allá del sexo. 
En octubre de 2015, se alza como ganadora del Concurso de Post Solidarios 2015, organizado por la Fundación Mutua Madrileña con motivo de los III Premios al Voluntariado Universitario, con el relato de ficción «Algo más que un buen amigo», publicado —entre otros medios— en el blog literario que administra. A lo largo de 2015 y 2016 ha formado parte de diversas antologías de relatos y microrrelatos: «Divergentes —20 miradas sobre Pedroche—», editado por el Excmo. Ayuntamiento de Pedroche (Córdoba); «Sensaciones y sentidos II» (Diversidad literaria), «Porciones del alma» (Diversidad literaria), «Deseo eres tú» (Kelonia Editorial) y «La librería más bonita del mundo» (Editorial Playa de Ákaba). 
Paralelamente, gestiona el «Blog literario de Pilar Muñoz» —en el que publica relatos cortos de su autoría—, así como la «Página literaria» de su mismo nombre en Facebook.


Sinopsis:

«No menosprecies el poder de la imaginación, también puede destruirte».

Raquel se dispone a acudir a una cita de compañeros de promoción organizada por su amiga Lourdes después de 25 años, aunque en el fondo siente que no debería ir; una parte del pasado, que no la ha dejado vivir en paz, podría estar esperándola en el hotel donde tendrá lugar la celebración. 
Ansía ese encuentro tanto como lo teme. Porque aquello de lo que ha estado alimentándose a lo largo de su vida podría dejar de ser real. O atraparla para siempre. 
Unas veces, no podemos huir del pasado. Otras, no deseamos escapar de él.

«Un café a las seis» es una historia intensa, emotiva, reflexiva, visceral. Una historia escrita con el corazón. De las que te hacen sentir.

Mi opinión:

Conocí a Pilar Muñoz Álamo por casualidad de la mano de Mayte Esteban en la Feria del Libro de Madrid y me dio la primicia de que, en breve, Pilar publicaría una nueva novela. Por supuesto, en aquel momento, ya tuve claro que en cuanto saliera a la venta Un café a las seis me haría con ella.

Leí Un café a las seis prácticamente de una sentada y no porque sea una novela con algo menos de 200 páginas y se acabe rápido, si no porque la trama me enganchó desde la primera página. Algo que me hizo disfrutar mucho de la lectura es la manera que tiene Pilar Muñoz de expresar los sentimientos y las emociones de sus personajes, y eso lo consigue especialmente con Raquel, la protagonista de Un café a las seis.

De Un café a las seis también me ha gustado mucho el estilo, que es elegante, y su prosa, que es muy cuidada, con la que la autora crea una historia plagada de sentimientos y una trama que, aunque en su inicio no lo parece, acaba siendo la correspondiente a una novela romántica.

Para acabar, me gustaría añadir algo en lo que me ha hecho reflexionar Un café a las seis y no es en otra cosa que en el paso del tiempo; en cómo el día a día y la rutina a veces acaba devorándonos una parte de nosotros, que al final damos por desaparecida o, incluso, por muerta; pero que un día, por un hecho fortuito, acaba renaciendo de sus cenizas y dándonos una segunda oportunidad para volver a ser felices o, tal vez, a vivir la vida en toda su gama de colores.
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