Autor: María José Moreno
Título: La Caricia de los Tánatos
Editorial: El desván de la memoria //Amazon
(Kindle)- Digital
Páginas: 451
Precio: 1€ (¡increíble!)
Sinopsis:
Mercedes Lozano Rivera es una especialista en
psicoterapia interpersonal adicta al trabajo. Hace diez años su novio la dejó a
las puertas de la iglesia para casarse con su mejor amiga. Desde entonces trata
de llevar una apacible existencia personal y profesional lejos de la familia y
de los hombres hasta que una serie de acontecimientos ponen su vida boca abajo.
De pronto, Mercedes se enfrenta a un grave caso clínico de maltrato psicológico sufrido por una de sus pacientes: Marina. Sin saber cómo, se verá inmersa en una vorágine de acontecimientos, y quedará atrapada en la tupida tela de araña de la maldad".
Personajes marcados desde su infancia que intentan sobrevivir como pueden, una partida a dos bandas entre el bien y el mal, lobos disfrazados de corderos, víctima y verdugo, engaños y mentiras…
De pronto, Mercedes se enfrenta a un grave caso clínico de maltrato psicológico sufrido por una de sus pacientes: Marina. Sin saber cómo, se verá inmersa en una vorágine de acontecimientos, y quedará atrapada en la tupida tela de araña de la maldad".
Personajes marcados desde su infancia que intentan sobrevivir como pueden, una partida a dos bandas entre el bien y el mal, lobos disfrazados de corderos, víctima y verdugo, engaños y mentiras…
Opinión personal:
Tenía muchas ganas de leer La Caricia de los Tánatos
y desde luego no me ha defraudado, es una de esas novelas bien construidas de
las que consiguen hacer “remover” el interior de lector. La autora se está convirtiendo en un sólido
referente literario a nivel digital.
EL punto fuerte de la novela es la construcción de los personajes,
hacía mucho tiempo que no leía una trama en la que la mayoría de los personajes
principales tenían tanto peso, sobre todo a nivel psicológico.
Está narrada en primera persona por dos personajes antagónicos:
Mercedes y Marcos (En el segundo prefiero no entrar para no destapar parte
fundamental de la trama). Aún así, la que lleva el mayor peso y la protagonista
indiscutible es Mercedes, una psicóloga que se ve envuelta en una trama que
romperá todos sus esquemas y que tendrá que superar todos los obstáculos que se
van materializando en su camino para llegar a un punto más allá en su
crecimiento personal. Mercedes es un personaje entrañable, le gusta su profesión
y sus pacientes ocupan la mayor parte de su tiempo, pero como todas las
personas es humana; y la interacción
con el mundo, amigos y familiares la ha ido desgastando de la misma forma que
lo ha hecho con sus pacientes. El lector empatiza inmediatamente con ella, con
su forma de actuar, pero sobre todo con su forma de pensar.
Desde luego, la Caricia de los Tánatos me ha
hecho meditar, pensar mucho en las interacciones externas sobre las personas;
pero muy especialmente en la influencia que unas personas ejercen sobre otras.
Todos hemos tenido “arañas” en la vida, personas que te van absorbiendo hasta
anular gran parte de tu personalidad. Yo también tuve mi araña y estuve pegada
a su tela (Nada en comparación con los personajes de la novela,
afortunadamente). Es muy difícil detectar
a simple vista a estas “arañas” puesto que en todas las relaciones todos
cedemos hasta sintonizar con nuestra pareja y todos influimos en todos.
Pero en la novela, la autora no trata de esas simples “arañas”
sino de algo mucho más fuerte, unos asesinos invisibles, los “tánatos”.
¿Pero que es un Tánato? Lo he buscado y la wikipedia
nos dice lo siguiente:
En la mitología griega, Tánato1 o Tánatos2 (en griego antiguo su
significado era ‘muerte’) era la personificación de la muerte sin violencia. Su toque era
suave, como el de su gemelo Hipnos, el sueño. La muerte violenta era el
dominio de sus hermanas amantes de la sangre: las Keres, asiduas al campo de batalla.
Era una criatura de una oscuridad escalofriante
usualmente representada como un joven alado con una tea encendida en la mano
que se le apaga o se le cae.
En la teoría psicoanalítica, Tánatos es la pulsión de muerte, que se opone a Eros, la pulsión de vida. La «pulsión de
muerte» identificada por Sigmund Freud, que señala un deseo de
abandonar la lucha de la vida y volver a la quiescencia y la tumba. No debe
confundirse con el impulso parecido del destruido.
Me encanta el título de la novela, tiene algo
de terroríficamente poético.
Me ha sorprendido, gratamente, reconocer el
estilo de “Bajo los Tilos” en la novela. Creía que iban a ser novelas de
estilos diferentes (quizás por la portada, título y sinopsis), pero no es así,
tienen muchos puntos en común. La familia, el pasado familiar y las personas
son el eje central de la historia, al igual que en su otra novela. Mercedes, la
protagonista también tiene que ir limpiando capas de polvo para obtener la
verdad. Sin embargo esta novela es mucho más completa, compleja y profunda; ya
que son varios frentes los que se abren ante la protagonista, personal
(interiores), pacientes, amigos y familia. La novela está plagada de
reflexiones, que personalmente me han calado, así que he disfrutado mucho. He
tenido la sensación de haber estado tumbada en el diván de Mercedes, como si
hubiera estado haciendo terapia.
Os dejo algunos extractos de personajes
diferentes que dan prueba del gran peso que tienen las impresiones y la
subjetividad en la novela:
“La felicidad es algo subjetivo. Aunque en
general, la mayoría la equipara al bienestar absoluto, para mí la felicidad se
compone de pequeños instantes vividos día a día”
“(…) Algo contradictorio, pienso que el
hombre es infiel por naturaleza, a la larga sé que me traicionará, es mejor no
atarse a nadie. La verdad es que en el fondo estoy deseando a alguien con quien
compartir mi vida”
“Algo en mi interior me impulsaba a desconfiar
de lo que me había contado Alicia (Paciente de
Mercedes) .Un entramado de temores se tejía a mi alrededor cubriéndome como
tela de araña, dando al traste como mi objetividad. Era innegable mi obligación
de distanciarme para recuperarla”