¡Hola a todos!
Como sabéis, el próximo lunes empezamos a publicar las reseñas de la lectura conjunta que hemos organizado conjuntamente con el blog O meu cartafol de La bilbiotecaria de Auschwitz. Así que hemos creído que hoy sería un momento genial para compartir con vosotros la entrevista que recientemente hicimos a Antonio G. Iturbe, su autor.
Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotras haciéndola.
Hola Antonio, antes de comenzar con la entrevista,
además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que
nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Antonio G. Iturbe?
Don Quijote decía “Yo sé quién soy” y justo en ese momento
iba delirando fragmentos de libros de caballerías creyéndose un extraordinario
héroe de la caballería. Nadie sabe quién es en realidad.
¿Cuándo y cómo supiste que querías ser escritor?
No hay un momento determinado. Es algo que fluye desde muy
pequeño, antes de que los recuerdos se ordenen en la cabeza. Tengo retazos de
recuerdos de muy pequeño como el de esconderme debajo de la mesa del comedor a
escribir cosas que no quería que nadie leyera.
¿Qué fue lo primero que escribiste?
Lo que recuerdo con más nitidez son las redacciones del
colegio. El día después de volver de vacaciones de Navidad o verano siempre
tocaba “Redacción”. Los compañeros resoplaban agobiados, a mí me encantaba.
¿Cómo te ha ayudado tu vida profesional en tu faceta
como escritor?
Ser periodista te hace vivir pegado a un teclado muchas
horas al día escribiendo y te hace ser ágil resolviendo textos. Valle-Inclán
decía que escribir periodismo avillana el estilo. Tal vez algo de razón tuviera,
pero eso también te hace tener los pies en el suelo redaccional.
¿Cómo te formaste como escritor?
Leyendo. Y después escribiendo. Con el sistema
prueba-error.
¿Sigues algún ritual a la hora de ponerte a escribir?
¿Eres un escritor maniático?
Soy de poco ritual. Pero cuando me pongo por las tardes me
preparo una taza de té. A veces ni me lo tomo, pero mientras lo preparo y el en
esos dos minutos que el té se disuelve ya me voy poniendo en situación, tomando
el hilo. Yo también me voy impregnando.
¿Cómo te organizas para ponerte a escribir?
Mal. Tengo el trabajo en la revista, los libros infantiles
del Inspector Cito, dos hijos a los que quiero con locura, las tareas de
casa... voy a salto de mata.
¿Escribes a mano o a ordenador?
En ordenador.
¿Cómo escribes tus novelas? ¿Te haces una planificación
previa o te dejas llevar por la inspiración?
Tengo una idea general en la cabeza, pero suelo improvisar
mucho sobre la marcha. Y a la que cambias algo en un capítulo eso ya te obliga
a ir en cierta dirección inicialmente no prevista. Con La bibliotecaria de
Auschwitz, en el proceso final, (el último medio año de escritura) tuve
que hacerme un esquema porque empezaba a liarme con entradas y salidas de
personajes.
¿Cómo es un día normal en tu vida como escritor?
A las 07:00 estoy en pie. Despierto al mayor y arranco
para la revista a trabajar. Cuando llego a casa por la tarde, hay que recoger
niños en alguna actividad, preparar cena o supervisar los deberes. Cenamos
todos juntos siempre, después hay que animar la lectura antes de acostarse, tal
vez algún último repaso de algún examen. Cuando se hace el silencio, a partir
de las diez de la noche, es la hora de sentarse en el escritorio o leer un
rato.
¿Cómo te definirías como escritor?
No me siento escritor. Me siento un periodista que a
ratos, cuando ya no hay ruido en casa, escribe algo.
¿Eres aficionado a la lectura? ¿Cuántas horas lees al
día?
La lectura ha sido y es muy importante en mi vida. Siempre
estoy leyendo varios libros a la vez, en parte por mi trabajo en una revista de
libros. Aprovecho los trayectos que tengo en tren para leer, lo que me asegura
un mínimo de hora y media diaria de lectura. Y los días que no escribo, leo
antes de acostarme otra horita.
¿Qué tipo de literatura lees?
Uno tiene etapas. Ahora me interesan más los libros de
prehistoria, de indagación cultural y de Física que las novelas. También las
historias reales, vividas.
¿Eres lector de ebooks o prefieres los libros de papel?
Papel.
¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han
influenciado como escritor?
Supongo que todo lo que lees te influye. Unos más que
otros, claro. Es difícil decir cuál más. Tengo la impresión que me ha influido
el tono moral de narrar de Saint-Exupéry. Probablemente Muñoz Molina. Ojalá me
hubiera influido también Joseph Conrad...
¿Cuál es tu escritor favorito? ¿Nos podrías recomendar
una obra de él?
Si sólo hubiera de escoger uno, Joseph Conrad. Mi favorita
es “Victoria”, pero claro, “Lord Jim” también.
¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Estoy fascinado con un libro de Joseph Campbell que se
titula “La imagen del mito”. Pero a la vez estoy leyendo la nueva novela de De
Prada que se publicará dentro de unas semanas y le voy dando tientos a un libro
de cartas de Thoreau.
¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?
No es fácil, cada lector es distinto. Pero diría “Los
enamoramientos” de Javier Marías.
¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial
cariño? ¿Cuál es?
“A través del desierto” de Sienkiewicz. Fue mi primer
libro un poco más “adulto” después de haber devorado los de Enyd Blyton y todos
sus pasadizos secretos. Aún me dura la fascinación que me produjo.
¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos
podrías hablar un poco de ellas?
Me gustaban las artes marciales y navegar en barco, pero
son cosas que tengo muy abandonadas. Cuando hay tiempo para hacer algo más que
bistec a la plancha y macarrones con tomate, me gusta cocinar.
¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías ha
cambiado al lector actual? ¿Por qué?
La opulencia informativa ha hecho que cada vez los
lectores sean más hábiles en la multi-tarea y les cueste más concentrarse en
una sola cosa. A mí me agrada brujulear un rato por internet, ir de aquí para
allá, picotear... pero al final prefiero despanzurrarme en una butaca con un
libro gordo.
Hablemos ahora sobre La bibliotecaria de Auschwitz:
Comencemos por el título ¿Por qué decidiste ponerle
este título?
Pues porque como a mí no se me ocurría ninguno que
realmente me convenciese ni a mí mismo ni a Planeta, la editorial propuso éste.
¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?
Inicialmente quería hacer un reportaje, después un libro
de no ficción y al final decidí que necesitaba escribir una novela para
transmitir la emoción que a mí mismo me producía la historia.
¿Cómo te organizaste para escribirla?
Pues no me organicé. Acumulé documentación, escribí
folios, tiré folios (cientos, versiones enteras)... y fue saliendo.
¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente
de la que acabas explicando en tu novela?
Está basada en hechos reales: la biblioteca de los ocho
libros existió, el barracón 31 convertido en escuela clandestina existió,
Hirsch, Dita, Ota, mengele, Rosenberg, Pestek... todos son personajes reales.
La ficción reconstruye diálogos y crea situaciones ficticias para visualizar de
una vez la complejidad de lo que allí aconteció.
¿Qué fue lo más complicado de la escritura de la
novela?
Dar con el tono. Ficcionar sin engañar al lector.
¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la
novela?
No, he tirado a la papelera no menos de 500 folios.
¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera
frase de la novela?
En relaidad cuando te sientas al ordenador, ya tienes
escrito, al menos la idea de cómo será el arranque, en la cabeza. Pero sí, ese
momento de poner la primera piedra de la casa es especial. Uno de los más
desasosegantes y a la vez felices.
¿Te llevó mucho tiempo escribirla?
Han sido más de 4 años.
¿Y todo el trabajo de documentación que tiene esta
novela?
Libros de historia, novelas, testimonios, viajes... y el
testimonio de la verdadera Dita.
Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de
ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Es una historia de gente que en el peor lugar del mundo
nunca perdió la sonrisa, un relato en el que los libros se convierten en una
ventana por la que respirar. Es un homenaje a una gente que no quiso que unos
niños dejasen de tener una escuela.
Además de La bibliotecaria de Auschwitz, ¿tienes otras novelas publicadas? ¿Nos
puedes hablar un poco de ellas?
He publicado “Rectos torcidos”, una novela de humor sobre
un don nadie que tiene la idea de comercializar El Quijote en forma de rollos
de papel higiénico. Y también “Días de sal”, una novela introspectiva
ambientada en el barrio portuario de mi infancia sobre la libertad, la soledad,
y el valor de verdaderamente importante de la vida...
De todas tus novelas, ¿cuál recomendarías a un lector
que no haya leído nunca nada de ti?¿por qué recomiendas una y no alguna de las
otras?
Yo he dado algunas pistas... ¡que cada uno elija!
Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para
que el lector la conozca?
Ir a donde me llaman y responder a cuestionarios como este
con el mayor de los entusiasmos.
Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser
publicada?
No. El par de novelas que hay en el cajón no deben ser
publicadas... ¡son malísimas!
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes
contar algo sobre él?
Ahora tengo que entregar el 10º volumen de mi serie
infantil “Los casos del Inspector Cito”, que será un “especial misterio”.
¿Qué consejos darías a los escritores noveles que
desean que sus novelas sean publicadas?
Que tengan paciencia y resignación. Está muy complicado publicar.
Suele ser útil encontrar un (una) agente.
Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de
esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.
Que muchas gracias por la paciencia de leer estas líneas. Leer
es un acto que excluye la indiferencia.