lunes, 2 de octubre de 2017

ENTREVISTA A PILAR MUÑOZ ÁLAMO DE UN CAFÉ A LAS SEIS

¡Hola a todos!
Hoy quiero compartir con vosotros la entrevista que hice hace unos días a Pilar Muñoz, autora que hace unas semanas publicó su novela: Un café a las seis. Yo la leí poco después de que saliera a la venta y fue una lectura que me encantó y que desde aquí os recomiendo.
Os dejo con la entrevista: 

Hola, Pilar, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Pilar Muñoz Álamo?

Y yo, antes de contestarte, quiero decirte que es un placer estar aquí J. Gracias por tu invitación.

Pilar Muñoz es una mujer inquieta, activa y soñadora que, además de ejercer funciones de madre, ama de casa y profesionales, se dedica a leer y a plasmar en un papel, en forma de letras de ficción, aquello que ve, observa, piensa, sueña, inventa y vive a través de sí misma y de los demás, procurando construir historias que no solo entretengan, sino que sean capaces de remover al lector y hacerlo reaccionar. 

¿Cuándo supiste que querías ser escritora?

Nunca supe que quería ser escritora, por lo que nunca me lo propuse. Comencé a escribir cuentos de pequeña y después continué con los poemas propios de la adolescencia, reflexiones personales en torno a la vida, a la sociedad…, relatos cortos e incluso un par de novelas alrededor de los 17 o 18 años. Siempre he estado escribiendo, pero a título personal, sin esperar que en la madurez una casualidad tras otra, una circunstancia tras otra, terminaran llevándome a donde ahora estoy.
¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Cuentos infantiles, a los ocho años. Es lo primero que recuerdo. Los ilustraba e incluso les hacía la portada y contraportada en cartulina con el título y dibujos de colores, encuadernándolos con grapas. Ya aventuraba lo que sería la autoedición futura sin yo saberlo, ja, ja, ja.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?

No, no tiene nada que ver. Me muevo en el mundo de la administración estatal, donde los temas jurídicos y el Derecho tienen el máximo protagonismo, no hay nada literario ni de ficción en él, lamentablemente.

¿Cómo te formaste como escritora?

Creo que el proceso de formación como escritor (o escritora) no termina nunca, siempre quedan cosas por aprender, y yo estoy en plena fase de aprendizaje. Pero te diré que todos los conocimientos que pueda haber adquirido hasta ahora provienen, fundamentalmente, de leer, analizar, investigar, contrastar opiniones y puntos de vista con otros escritores y, sobre todo, practicar, corregir y reescribir.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

No, mi vida personal no me permite seguir rutinas para escribir y, por ende, tampoco me permite el lujo de tener manías. Soy camaleónica; me adapto al tiempo, al espacio, al lugar, a los medios, hasta a los ruidos para poder escribir. Lo único que sí procuro es usar unos buenos auriculares con música para evadirme y entrar en situación, pero no considero que sea una manía, sino una cuestión práctica. 

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Si puedo elegir, prefiero la noche. El lugar me da igual.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

La planifico. La inspiración la dejo para el desarrollo de cada escena, pero los hilos argumentales y la estructura de la novela los trazo de antemano, sé de principio a fin lo que va a pasar y, casi siempre, hasta cómo. Y si en algún momento, a lo largo de la misma, veo que los acontecimientos o los personajes me plantan cara y se me desmadran, paro y vuelvo a reestructurarlo todo antes de seguir. 

¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Soy práctica, valoro mucho las ventajas de las nuevas tecnologías y las aprovecho. A mano solo escribo notas.

¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?

Milimetrado, supongo que como el de muchas mujeres trabajadoras y madres de familia con hijos adolescentes de este país. Mi rutina diaria comienza con un madrugón y continúa con un trabajo de ocho horas en horario de mañana, al que sigue una tarde en la que intento acoplar todas las tareas domésticas habituales y las relacionadas con las actividades (y necesidades) de mis hijos y demás familia. Y todo eso lo compagino con la búsqueda incesante de huecos “temporales” en los que encajar las letras en sus dos vertientes: lectura y escritura. Pero esto último no siempre lo consigo, ja, ja.


¿Eres aficionada a la lectura?¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Soy muy aficionada a la lectura, no solo porque me gusta, sino porque considero que para aprender a escribir bien hay que leer. Pero como he dicho antes, el tiempo me viene tan corto que no puedo dedicarle todo el tiempo que quisiera.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

El mismo que escribo, intimista, realista, reflexiva, emotiva, que me sacuda, que me estimule, que me haga pensar. Pero también leo otro tipo de géneros, aunque no sea de una forma tan frecuente.

¿Eres lectora de libros de papel o también lees ebooks?

De los dos, los voy alternando.

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

No tengo un solo autor favorito, pero si tengo que nombrar solo uno diré que Víctor del Árbol, por su capacidad para desnudar, desgranar y exponer el alma de sus personajes con sus virtudes y sus miserias, aunque algunas de sus historias resulten un poco crudas. De él, me quedo con “Un millón de gotas”.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

“Edad prohibida” de Torcuato Luca de Tena. Más que de mi infancia, fue de mi adolescencia. Esa novela marcó mi paso de una etapa a otra a nivel de lectura y me impactó la forma en que me sentí identificada con muchos detalles de la historia que contaba y de sus personajes.

¿Qué estás leyendo ahora?
“Patria”, de Fernando Aramburu.

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

Imposible limitarme a una, son muchas las que se me vienen a la mente por diferentes razones. Decantarme por una u otra dependería de la persona a la que fuera dirigida mi recomendación.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?

En la juventud, para escribir relatos, Hitchcock. Ahora, en la madurez, creo que ninguno, o al menos no tengo conciencia de ello. No tengo un referente claro al que pretenda imitar, ni en cuanto a la temática ni a la forma de hacerlo. Observo y analizo para captar aspectos formales de unos y otros, pero cuando me siento a escribir, fluye un estilo propio que me cuesta asemejar con alguien.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

Sí, mi pasión por la Psicología, no solo en referencia a lo cognitivo, sino también a lo conductual. Los sentimientos, las emociones, las distintas formas de resolver conflictos, de reaccionar, de actuar ante determinadas situaciones  son aspectos que siempre están presentes en lo que escribo.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

La música, me apasiona tanto como las letras. Alguna vez he dicho que, si pudiera, le pondría hilo musical a la vida.

Hablemos ahora sobre tu novela, Un café a las seis:

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

Me invitaron a participar con un relato en una antología benéfica y, bastante después de haberlo escrito, sentí que se me habían quedado en el tintero muchas cosas por decir. Me encantó cómo había quedado la historia y el perfil de los personajes, y fueron estos los que pidieron algo más de espacio para explicarse, para confesarse, para expresar sus temores, sus sueños, sus expectativas de vida, para exponer las razones que los llevaron a actuar como lo hicieron y analizar, de paso, hasta qué punto eran felices con su forma de vivir. Así es que decidí concederles lo que me pedían. Utilicé ese relato como guión y lo amplié lo justo y necesario, sin aditivos superfluos, hasta conseguir una novela con una historia intensa, profunda, emotiva, íntima, de las que calan.  

¿Cómo te organizaste para escribirla?

No me puse metas, límite, ni objetivo alguno, tan solo me propuse que no hubiera un solo párrafo en la novela que no cumpliera una función dentro del único hilo argumental que iba a tener. Dividí el relato en capítulos y analicé lo que faltaba, los aspectos sobre los que había que profundizar y qué debía añadir para que la historia contara, además, con múltiples reflexiones en torno a la consecución de la felicidad, al amor primero y al de la madurez, a las expectativas de vida, a las renuncias, a la influencia de las decisiones prematuras en nuestro futuro. A partir de ahí comencé a escribir de nuevo, dejando que fluyera prácticamente sola.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

Apuesto a que sí, a que existe más de una historia por ahí muy semejante a la que yo he contado, con un primer amor y una primera relación surgida en unas circunstancias y en una sociedad –de hace 25 años- que difiere bastante de la actual, a pesar de que no haya pasado demasiado tiempo; con carencias que a los jóvenes de ahora les costaría entender y con una manera de sentir y vivir el amor de pareja también distinta de la actual, por lo que yo he podido comprobar a través de mis hijos.


¿Qué fue lo más complicado de la escritura de Un café a las seis?

Transmitir lo que sienten los personajes, que es mucho. No es difícil narrar o  describir hechos, acontecimientos, sucesos…, pero describir en su justa medida los estados emocionales y los sentimientos de los personajes para conseguir que el lector los perciba en propia piel y se emocione a la par de ellos no es nada fácil.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

Sí, sabía lo que quería conseguir y cómo hacerlo.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Complicado y, a la vez, emocionante. Como lanzarte a una nueva aventura sabiendo que, a pesar de haberte preparado a conciencia, corres el riesgo de no terminar llegando a puerto de la forma que tú querías, cumpliendo tus aspiraciones y todas las expectativas que tenías en mente.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

En comparación con las demás, muy poco. Cuatro meses.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?

No hace mucho me hicieron esta misma pregunta, por qué el lector debería leer mi novela, así es que contestaré igual que lo hice entonces:

Porque detrás de su bonita portada se esconde una novela con magia. Con mucha magia. La historia de Raquel te cautiva y te atrapa porque, a medida que vas leyendo, te das cuenta de que esa historia también podría ser la tuya. Raquel te hace cómplice desde la primera página, desde esas primeras palabras que articula desde la cama. Conforme la escuchas, tus sentimientos despiertan al mismo tiempo que tus recuerdos y es probable que comiences a formularte las mismas preguntas que se hace ella y que tú no te hiciste nunca. Y llorarás, te reirás, sentirás nostalgia, despertarán tus deseos dormidos, te detendrás a reflexionar… En una palabra, vivirás al compás de Raquel, su vida y la tuya. Y cuando llegues al final de esta intensa historia, apuesto a que lo harás con una sonrisa de satisfacción en los labios. Por ella y por ti. Porque desearás que en tu vida también ocurra algo así de bonito. Pero no pienses que solo será por un momento; esa sensación perdurará mucho más, porque Raquel se quedará atrapada dentro de ti, haciéndote cómplice para siempre de su pequeña gran revolución.

Y ahora hablemos del futuro:
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?
Terminé una novela (bastante más compleja en cuanto a trama y estructura que “Un café a las seis”), en las pasadas Navidades, después de casi dos años de trabajo, y sin pausa alguna comencé a escribir esta. Ahora estoy dándome un tiempo de respiro hasta que una nueva historia me llame. Porque yo no suelo buscarlas, son ellas las que vienen a buscarme a mí J

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Que se armen de paciencia y que no desesperen. El mundo editorial pasa por un momento complicado. Hay buenos escritores con muy buenas obras escritas que, sin ser noveles y habiendo sido incluso publicados por editoriales convencionales con anterioridad, no parecen tener cabida ahora en el panorama editorial. No es nada fácil conseguir que te publiquen a la primera, pero eso no debe hundirte, porque esto es una carrera de fondo en la que hay que ir conquistando metas poco a poco y manteniéndolas. Y mientras llega esa oportunidad de oro, lo único que cabe es trabajar, trabajar y trabajar para mejorar lo más posible.  

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Sí. Quiero darles las gracias por haberme acompañado, por acercarse a mí, por haberse interesado en cuanto tenía que decir. Y si a raíz de haberme leído se animan a acercarse también a mis letras, les doy las gracias doblemente y les confieso mi enorme deseo de conquistarlos.

Muchas gracias, Pilar, y mucha suerte con Un café a las seis y tus proyectos futuros.

Gracias a ti, ha sido un placer ;)

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2 comentarios:

  1. Estupenda entrevista que acerca aún más a Pilar y su libro que me encantó.
    Besos

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  2. Fantástica la entrevista! Me ha gustado mucho saber más de Pilar. Y su última novela, muy recomendable.
    Besotes!!!

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