viernes, 13 de junio de 2014

ALEJANDRO PALOMAS, UNA MADRE




Título: Una madre

Autor: Alejandro Palomas

Editorial: Ediciones Siruela

Colección: Nuevos Tiempos

Género: ficción, contemporánea

Páginas: 248

Publicación: 2014

ISBN: 978-84-16120-43-7

Precio: 17,95 euros 






Es noche cerrada y Amalia prepara junto a su hijo Fer la mesa para la cena del último día del año. A este lado los de su sangre, Emma y Silvia, y también el tío Eduardo. Al otro lado los demás, esta vez tan solo Olga, la novia de Emma. Y la prometida silla de las ausencias, por supuesto. Porque Amalia sabe, ha aprendido y enseña a sus hijos, que a veces todavía hay personas que resultan imprescindibles y que su ausencia puede paliarse con el ejercicio de la memoria. Como la abuela, que supo preguntar hasta el final, y Sara, que no llamó. Es noche cerrada y todos están a punto de llegar, la familia de Amalia, sus supervivientes, como ella misma, los que se quedaron, los que han tenido que aprender a vivir de nuevo. Como ella misma, que ensaya ruido aunque no pueda escaparse, esta vez no, a la mirada inquisitiva de Fer.



"-Pues la semana pasada fui con Ingrid a ver Los miserables (...) Está llena de miserables que sufren mucho todo el rato. Y a veces hasta lloras muy a gusto. O sea, un poco como el telediario, pero en París y sin los deportes. Y luego termina y te vas a cenar. Y ya está."



"Mamá había dicho que ella misma compraría las flores, pero con tanto ajetreo se le ha olvidado pasar esta tarde por la floristería y nos hemos quedado sin."



La primera frase de Una madre arranca con ese simpático guiño a la señora Dalloway de Virginia Woolf como un toque de aviso al lector más despistado: en esta novela transcurre la vida pero sobre todo transcurren las emociones y quiénes las habitan. Y aunque durante la novela volvemos a encontrarnos con la gran Virginia (aquí una frase de Las horas, allá un faro...), Alejandro Palomas brilla por derecho propio y sin necesidad de antecedentes en esta prosa tan suya y tan extraordinariamente hermosa.



En un tiempo verbal presente, tan vibrante y conmovedor en esta historia llena de incursiones, Alejandro Palomas viste con paciencia y mucha ternura, el elenco de personajes que rodea a Amalia, la madre, siempre desde el punto de vista del hijo, Fer. Incluso antes de sentarlos todos alrededor de la mesa en esa cena de fin de año, el autor dibuja a los protagonistas en un constante vaivén entre pasado y presente que toma de la mano al lector y le acompaña en el arte de tejer el precioso tapiz de sus historias. Y es ese ir y venir entre pasado y presente de los personajes el corazón de la historia, la llave que abre el cofre del tesoro que anuncia su título; porque ahí, en medio de todos los hilos que tejen y destejen, está Amalia. A veces auténtica (su cara B, que diría Fer), a veces ruidosa, a veces fragmentada y otras absoluta, pero siempre ella, la que sabe, la que comprende a los supervivientes aunque "la voz de una madre es, en muchos casos, la voz que menos cuenta".



Con permiso de sus personajes, y sin ánimos de desvelar ya nada más (espero haber sido lo bastante discreta, discúlpeme el lector, porque todos sabemos qué nos pasa cuando una lectura nos ha entusiasmado en esta medida), solo hay dos protagonistas absolutos en esta historia: la delicada belleza de la prosa de su autor y tú, lector, único navegante de este mar literario que Alejandro Palomas tan gentilmente nos ofrece. 



"Creímos cosas que se creen porque alguien, en algún rincón de nuestras historias, nos dibuja mapas del tesoro con pistas falsas. Luego, cuando esos mapas nos llevan al cofre prometido, saltan los candados y con ellos la sorpresa. Con el tiempo aprendemos que los mapas son de quien los dibuja, no de quien los persigue, y que en la vida sonríe más quién mejor dibuja, no quien más empeño pone en la búsqueda."



Lector, a veces quien más ciego parece es quien más ve. Un libro para reír, para llorar, para sentir y para emocionarse, pero sobre todo un libro para disfrutar.



Gracias a editorial Siruela por el envío del ejemplar.



Y gracias a Alejandro Palomas por haber escrito la novela que siempre había querido leer.





Mónica-serendipia



2 comentarios:

  1. Tengo unas ganas tremendas de leerlo. Creo que es de esos libros que debe "doler". Lo tengo apuntadísimo y con tu reseña, más aún ;-)

    Besotes!!

    ResponderEliminar
  2. Veo esta novela por todos los sitios y no termina de llamarme. Una pena ya que todas son buenas críticas.

    Besos.

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails