miércoles, 12 de febrero de 2014

PRESENTACIÓN DE EL JUEGO DE RIPPER DE ISABEL ALLENDE





¿Por dónde empiezo esta crónica? ¿Por el cerrado aplauso que recibió Isabel Allende al hacer su entrada? ¿Por las risas y carcajadas que se escucharon durante toda la tarde? ¿Por las lágrimas emocionadas de algunas de sus incondicionales incapaces de contenerse al hablar con ella?

Mejor empiezo por el principio. Fue mi hija Teresa la que se enteró, a través de un sorteo de un lote de libros de Isabel Allende, de que la autora iba a estar presente en Madrid para presentar su última novela: El juego de Ripper.

Dicha presentación tenía lugar el miércoles día 22 en la Fundación, al lado del Retiro madrileño. Y allí nos presentamos los dos en una extraña tarde en la que mientras el sol caía por el horizonte dificultando la visión, el cielo nos “obsequiaba” con un tremendo chaparrón.

El evento tenía lugar en la Fundación Bestessaler, que abrió sus puertas con antelación, para permitir que nos pudiéramos refugiar dentro ante el agua que caía, si bien es verdad que el aguacero duró poco.

Pasadas las siete de la tarde, hizo su entrada triunfal (no puede catalogarse de otra manera ante la cerrada ovación de los asistentes) Isabel Allende. 

Primera sorpresa: ¿Cómo es posible que esta mujer tenga más de setenta años? Genes aparte, ella con un gran sentido del humor, nos reconoce tener más de setenta años y que me veo muy bien porque me cuesta mucho dinero y disciplina.

A quién único le quita años es a su perro, que por más que esté ya hecho una pena de puro viejito, desde hace muchos años tiene cinco años.

En la mesa, junto a Isabel Allende están Nuria Tey y Pepa Fernández. Tas una brevísima presentación de Nuria Tey (Directora editorial de la división comercial de Random House Mondadori España), comienza la presentación, que en realidad está preparada a modo de entrevista entre la periodista Pepa Fernández e Isabel Allende.

Una entrevista tan bien llevada que más bien parece una conversación entre amigas, pasando de un punto a otro, siempre con El juego de Ripper como eje central.

Inevitablemente la conversación giró en buena parte en torno a la novela negra. Inevitable porque El juego de Ripper es el debut de Isabel Allende en el género.

Pero claro, Allende después de tantos años escribiendo, no va a cambiar lo que ha sido un estilo propio. Un escritor de novela negra, suele comenzar por el final, cuando ella lo que hace es comenzar a contar una historia y ver dónde le lleva el río de dicha narración.

¿Un escritor de novela negra sin guión previo? ¡Qué difícil parece! Solamente nos confesó Isabel Allende escribió con un guión y fue cuando escribió El Zorro, que por estar bajo derechos, querían asegurarse los propietarios del mismo que Isabel Allende no se saliera con cosas extrañas.

¿Cómo se hace una novela negra? Mete un muerto en la primera página y consigue un comienzo impactante, le decía su marido (escritor de novela policiaca)

Total que Isabel decidió escribir una novela de las suyas y meterle unos cuantos muertos. Allende nos avanzó quién no muere en esta novela: el perro.

Para saber cuál es el resultado, habrá que leer la novela. Una novela en la que al igual que Cervantes se propuso reírse de las novelas de caballería imperantes en la época, Allende quiere también tomarse a broma la novela negra, demasiado brutal y pesimista para la autora. En palabras de la autora, ha pretendido escribir una burla del género negro.

¿Y qué hay del realismo mágico de Allende en esta novela? Pues que evidentemente uno no abandona sus hábitos ni su estilo, y dicho realismo está presente. Aunque Allende se pregunta qué es eso del realismo mágico.

Porque como nos cuenta, en California hay clínicas de aromaterapia, acupuntura, astrología... Según la autora a eso en California se le llama esoterismo y en Chile “realismo mágico”

Una novela que promete que es muy divertida, en la que hablaba con su marido de cómo matar a gente sin que te pillen. En principio iba a escribir la novela con su marido, escritor de novelas policiacas, pero cuando llegó el día 8 de Enero, esa fecha mágica en la que empieza a escribir todas sus novelas y vio que él no se ponía, decidió que para bien o para mal, todo el éxito o el fracaso sería de ella y empezó a escribirla sola.

Y empezó a escribir a partir de una idea que le provocó su nieta de diecisiete años, vegetariana y lectora voraz (con todos los peligros que eso entraña, decía Isabel) que jugaba en línea un juego: Ripper (sobre Jack el Destripador), de ahí el título de esta novela.

Fue muy reconfortante escuchar a una mujer con más de setenta años, que ha viajado tanto, con tanta experiencia de vida y que lo que transmitía era un gran optimismo. ¿Crisis? Sí, pero hemos estado en otras mucho peores. Y siempre el hombre ha sido capaz de salir de ellas. Además, Isabel Allende ve la historia como una espiral, que no se repite, pues siempre avanza un poco frente a la situación anterior.

Y acabo la presentación con unas palabras de Isabel Allende que me llamaron profundamente la atención, ella que ha sido una permanente exiliada, que ha tenido que vivir en muchos sitios diferentes:

Mi tierra es mi memoria. Por eso escribo.



Reseña realizada por Pedro de El Búho entre libros (http://elbuhoentrelibros.blogspot.com.es/) para Momentos de silencio compartido.




1 comentario:

  1. Me hubiera gustado mucho estar presente, soy una gran admiradora de Isabel Allende, a la que considero, con gran cariño y respeto, mi maestra, porque es la autora de la que más libros he leído. Ella es mi inspiración. No suelo leer novela negra, pero está claro que con Isabel haré una excepción. Gracias por compartir este excelente texto.

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