martes, 30 de abril de 2013

CARE SANTOS, HABITACIONES CERRADAS





Ficha técnica:
Título: Habitaciones cerradas     
Autora: Care Santos
Editorial: Círculo de lectores                                         
Género: novela                              
Páginas: 495
Publicación:  2011   
ISBN: 978-84-672-4424-3
Precio: 18,90 euros

Sinopsis (editorial):
  «Antes de empezar a escribir la primera línea de un libro necesito saber el título, y el de Habitaciones cerradas me evocaba las historias familiares y la presencia femenina, que es muy importante en la novela.»
   
Violeta Lax se ha propuesto convertir el palacete familiar junto al barcelonés Paseo de Gracia en un museo dedicado a su abuelo, Amadeo Lax, que fue un renombrado pintor modernista. Tras años de abandono, la casa se encuentra en un estado lamentable, aunque afortunadamente sigue en pie el mural donde el pintor retrató a su esposa, quien lo abandonó para fugarse con un amante. Pero toda familia esconde sus secretos y toda casa vieja alberga sus fantasmas. Durante las obras de reforma del palacete aparece, tras una falsa pared, el cadáver momificado de una mujer, entre escobas, recogedores y plumeros. A partir de la investigación de esta muerte se desgrana la historia de una poderosa familia burguesa de la Barcelona de principios del siglo XX, con sus amores, mentiras y sueños rotos.

  Mi opinión:

  Hacía mucho tiempo que tenía ganas de leer esta novela, pero por diferentes motivos, no había llegado su momento. Su título siempre me ha atraído y me ha desanimado a partes iguales, casi igual que cualquier puerta cerrada y desconocida (real o metafórica) que te encuentras frente a ti: el miedo a lo que pueda haber dentro se mezcla con la curiosidad y las ganas de saber, y abrirla o no depende, en muchos casos, del momento de tu vida en el que te encuentres. Este era mi momento para abrir la puerta de esta novela y lo que he encontrado dentro me ha dejado cautivada.
   Aunque no suelo escribirlas, sí tengo historias dentro de mi cabeza. Historias que se hinchan como un globo cuando cualquier libro, canción, película, comentario, anécdota... las inspira y las va haciendo crecer pero que, abandonadas en el fondo de mi mente, se van desinflando hasta quedar arrugadas y fofas en el rincón de las historias perdidas. Habitaciones cerradas es la historia que a mí me hubiera gustado escribir. De hecho, ya escribí un relato sobre una casa misteriosa y un pintor demasiado solitario y trastornado hace mil años y, de un tiempo a esta parte, me ronda otra historia sobre otra casa y otra pintora, que no descarto convertir en algo, sea lo que sea, porque últimamente todo me lleva a ella. Como esta novela, tan sugerente como fascinante.
   Me rindo a los pies de Care Santos. No había leído nada suyo pero este mes he descubierto El aire que respiras y Habitaciones cerradas y no puedo por menos que manifestar mi admiración y mi fascinación por ella, por su modo de contar, por su forma de documentarse, por todo lo que transmite y por sus historias.
   Habitaciones cerradas presenta al lector las vivencias de la familia Lax, desde Rodolfo y Maria de Roser Golorons, en el final del siglo XIX y principios del XX, hasta Violeta, en el albor del siglo XXI, pasando por Amadeo (el gran protagonista de la novela) y Modesto, hijo de este y padre de Violeta. Vivencias llenas de altibajos, de felicidad y tragedias y de un progresivo alejamiento entre sus miembros, cada vez menos integrantes de ese núcleo familiar que, como todas las familias, guarda secretos inconfesables.
   Estos más de cien años de historia familiar, pero también social, geográfica, política y económica, no discurren por la novela con un orden cronológico. Todo lo contrario: los saltos temporales son continuos, yendo y viniendo a través de la línea del tiempo, adelantando sucesos y completando los puntos más destacables de la historia que Care Santos quiere contar. Este ir y venir, esta maleabilidad el tiempo, está relacionado con el narrador o narradores, sobre los que no diré nada, porque me parecen uno de los guiños más particulares de la autora (presente, también, en El aire que respiras) y porque da una magia a la novela que no quiero destripar a quien aún tenga por delante el inmenso placer de descubrirla. Solo diré que, como explican en la propia obra, "lo sencillo sería dejar correr el tiempo en el sentido de las agujas del reloj", o sea, contar la historia en orden cronológico, pero "estamos acostumbrados a las emociones fuertes. Preferimos transgredir el calendario", ordenando, de este modo, los acontecimientos no desde un punto de vista temporal sino desde un punto de vista literario, sorprendente, atractivo y adictivo para el lector.
   Me ha encantado esta forma de reconstruir la historia, de armar el puzle, que obliga al lector a hacer el esfuerzo de dar un lugar a cada suceso, de poner en orden los detalles para construir con sus manos el armazón que sostiene la trama. En él está la habilidad para colocar cada pieza certeramente y que el conjunto no se derrumbe como la escalera central de los almacenes El Siglo tras el incendio que acabó con él.
   Una de las cosas que más me gustan de Care, además del hecho de valorar la inteligencia del lector, es su capacidad para urdir las tramas históricas reales y las de ficción de manera que encajen en un engranaje perfecto. La labor de documentación (que se presupone ardua y descomunal) se nota pero no cobra protagonismo, no le roba importancia al argumento literario, no se convierte en un alarde de conocimiento del autor sino que ofrece al lector la posibilidad de descubrir mil detalles que no conocía sin hacer más esfuerzo que el que supone mover el brazo para pasar de hoja.
    La variedad temporal en la narración, en los sucesos y en los personajes se completa con una variedad documental mostrada explícitamente en la novela a través del uso de diferentes tipos de soportes informativos que van completando la historia. A la narración puramente literaria, Santos añade extractos de informes artísticos, de noticias, de blogs, de cartas personales, de mails, de atestados policiales, de folletos pictóricos... sumando así voces a las ya numerosas voces que pueblan la novela. Suma voces, enfoques y perspectivas (unas subjetivas y otras objetivas) que enriquecen el conjunto, dan más pistas al lector a la hora de reconstruir la historia, muestran la variedad de fuentes que hay que manejar para edificar una novela y dan buena cuenta de la multiplicidad de puntos de  vista  y testimonios a los que cada día nos enfrentamos para construir la realidad.
  Solo puedo añadir que me ha encantado el estilo narrativo pero también la forma de construir la historia de Care, que me ha atrapado la historia y las reflexiones que encierra y que puede contar con una seguidora fiel más desde ya mismo.
  Nos seguimos leyendo. 



Lidia Casado


Encuentro Literario: Care Santos: "Mis novelas surgen como las montañas, por sedimentación de obsesiones"





25 años reuniendo a diferentes grupos de personas todas las semanas para charlar de libros son muchos años. Por eso, la Biblioteca Almudena Grandes de Azuqueca de Henares ha querido celebrar el vigésimo quinto aniversario de sus Clubes de Lectura con un programa de lujo entre el que se encontraba Care Santos. Habitaciones cerradas había sido uno de los libros leídos y disfrutados por los clubes y compartir un rato con la autora para comparar puntos de vista, solucionar cabos sueltos e intercambiar opiniones fue todo un regalo para las habituales a estas reuniones. Y, a juzgar por su entusiasmo y sus palabras finales, para la autora también.

Care Santos, en el centro, junto a la concejala de Cultura de Azuqueca (izda.) y la directora de la Biblioteca Almudena Grandes (dcha.)
    Care Santos comenzó el encuentro con una pequeña historia sobre la novela antes de dar inicio al coloquio. Así, contó que Habitaciones cerradas “existe de milagro. Lo más probable es que no se hubiera editado jamás. Si salió adelante fue gracias a la intervención de un par de ángeles que, por lo que se ve, velaban por ella”. Según contó la escritora, tenía clara la historia, comenzó a escribir... pero cuando llevaba unas 200 páginas se dio cuenta de que no le gustaba. Coincidió con su cuadragésimo cumpleaños “y uno piensa que a los 40 años ya no se pueden hacer tonterías, es hora de hacer cosas serias” así que la arrojó a la papelera. Pero dos de sus lectores de confianza, esos que leen las obras mucho antes de ser publicadas y van dando su opinión a los autores para ir corrigiendo posibles fallos y enderezar el rumbo de la historia, no conocían ni una palabra de aquella obra frustrada. Aunque estuviera en la papelera de reciclaje, le pidieron a Care que se la enviara, aún sabiendo que no era lo mejor que había salido de su pluma. Y esos dos lectores cambiaron el rumbo de la Historia: uno de ellos le vio el potencial comercial y el otro valoró la trama aunque creía que los personajes eran “medusas”, es decir, que no hacían nada, que había demasiada reflexión y poco acción. Care leyó lo que tenía escrito desde esas nuevas perspectivas y decidió resucitar Habitaciones cerradas hasta convertirla en lo que hoy es, en la novela de éxito internacional que en este momento, tal y como desveló la autora, está en proceso de convertirse en una miniserie para televisión.
   “He llegado a sentir una satisfacción enorme que me compensa con creces el tremendo esfuerzo de volver a escribir lo ya escrito de forma diferente, de volver a trabajar en ella y acabarla, de resucitarla”, explicó, con emoción, Care Santos.
   Contada esta pequeña (pero fundamental) anécdota, la primera pregunta no podía ser otra: ¿cómo surgió la historia de Habitaciones cerradas? “Mis novelas surgen como las montañas: por sedimentación. En ellas voy plasmando algunas de mis obsesiones, unas más antiguas y otras más recientes. Entre las antiguas que dieron lugar a esta novela está mi interés por el mundo de las cupletistas, que conozco de mi etapa como periodista cultural y siempre me había llamado la atención, y mi obsesión por los almacenes El Siglo. En realidad, quería que todo pivotara en torno a ellos. Eran unas galerías muy modernas, inspiradas en el modelo comercial americano que aún no había llegado a España. Llevaba años guardando información, catálogos antiguos (que son una delicia, no tenían fotos, estaban pintados a plumilla) y no sabía muy bien para qué, hasta que les di salida en la novela. Y entre mis obsesiones más recientes estaba El Santito. Tropecé con él en su propia tumba y vi que había trabajado en El Siglo. Hay veces que la vida nos ayuda a escribir una novela y esta fue una de esas veces. Es una incorporación de última hora, un personaje que estaba en el banquillo pero que salió en el último minuto a jugar y metió el gol, porque ha sido un éxito”, explicó la autora, quien señaló divertida que la fama de El Santito ha crecido después de su novela y que, según le han contado, hay mucha gente que se acerca al Cementeri de l'Est de Barcelona, Habitaciones cerradas en mano, para pedir algo a Francesc Canals Ambrós, el Santet del Poblenou,  porque, según dicen, cumple todo lo que se le pide.
   Respecto a la presencia de la pintura en la novela, Care confesó que es una de las disciplinas artísticas que le interesan y de la que disfruta especialmente. Además, le permitía introducir una la obra “una reflexión que no es muy evidente, pero que está ahí: la reflexión sobre la verdad en el arte. Violeta cree que puede llegar a conocer a su abuelo porque ha estudiado su obra... y no es así. Cualquier obra artística es un disfraz, una fachada que el artista pone ante sí para que sea vista por los demás. El arte siempre miente. La creación artística jamás puede contener la verdad”.
    Mencionar la pintura condujo al personaje central de la novela, Amadeo Lax, y el debate se encendió. La propia autora quiso escuchar las opiniones y valoraciones de las lectoras sobre un personaje controvertido, complejo, que no despierta simpatías aunque hay quien salva su conducta (justificándola en su falta de cariño durante la infancia) frente a quienes le condenan sin mayores miramientos. Encantada con la discusión sobre su personaje (“antes no existía más que en mi mente pero ahora estáis hablando de él como si le conocierais, como si fuera real”, justificó la autora) Care contó algunas de las anécdotas que ha vivido respecto a Amadeo. Y es que mucha gente ha creído que se trataba de un personaje real, histórico, y son muchísimos los lectores que le han preguntado por qué sus cuadros no aparecen en Google. “Porque no existe”, aduce Santos. Una respuesta que se ha convertido en frecuente y que tuvo que dar ya desde el primer momento: antes de salir a la venta, Planeta publicó un pequeña edición solo para libreros y ya entonces tuvo que hacer frente a reproches del tipo “te van a matar porque sacas todos los trapos sucios del pintor”, como si fuera un artista real sobre el que la investigación literaria hubiera descubierto todos sus secretos. Por eso, hasta tuvo que cambiar la nota final para dejar bien claro que se trata de un personaje de ficción, no de un pintor real. Sea como fuere, los recovecos del destino son sorprendentes y, según contó la autora, ahora mismo hay un pintor que, basándose en las profusas descripciones de la novela, está trasladando al lienzo la imaginaria obra de Amadeo Lax.
   Mezclar personajes históricos y de ficción es ya una característica de las novelas de Care, que ha vuelto a repetir en su nueva novela, El aire que respiras. “Me interesa mucho la historia y escribir sobre ella”, justificaba la autora, “pero lo que más me interesa es la historia desde la reflexión del presente: somos las consecuencias de lo que pasó. Por eso en mis novelas siempre hay dos planos temporales: alguien, desde el presente, cuenta o reconstruye lo que ocurrió o lo que pudo ocurrir. Me apetece escribir sobre Historia para recuperar historias olvidadas pero también para recordar de dónde venimos”. En este sentido, Care ironizó sobre lo poco que hemos cambiado en los últimos dos siglos: no es que seamos hijos de nuestros antepasados... es que, en algunos aspectos, somos iguales, no hemos evolucionado. “Una de las mayores sorpresas que te llevas al bucear en bibliotecas, hemerotecas, etc. es que descubres que siempre somos iguales. Se ve muy bien, por ejemplo, con el debate independentista. Tiene momentos más enconados y momentos más relajados, pero ahí lleva durante siglos. Y hoy nos creemos muy modernos pero rebuscas un poco en hemerotecas y ves que lo que se dice hoy ya se decía hasta dos siglos. Las mismas declaraciones, casi palabra por palabra. El debate independentista, como tantas cosas, no avanza... ni retrocede”.
   Si seña personal es la mezcla de Historia y ficción, no menos característico de Care Santos es la presencia de lo sobrenatural en sus obras. “Me ha interesado desde siempre y desde muchos de vista”, explicaba. “En unas obras está más presente que en otras. En esta, es un hilo sutil. Lo que me interesa destacar con todo esto es lo pronto que olvidamos, lo poco que queda de la gente que nos ha precedido. ¿Cuántas de las aquí presentes lograrías recordar el nombre de vuestros bisabuelos? Tenemos ocho... ¿cuántas sois capaces de recordar? Y hablo solo de los nombres, quizá de los apellidos. No hablo ya de conocer qué hicieron, a qué se dedicaron, si fueron felices, si hicieron algo grande. Si lo supieran, romperían a llorar al ver que los hijos de sus nietos ya ni recuerdan sus nombres. Lo que me interesa es la reflexión sobre lo rápido que pasamos página, sobre la velocidad a la que olvidamos. En la vida real, no tenemos tiempo para estas minucias. Pues para eso está la literatura, para rendir culto a los muertos y a sus posesiones”.
  
No pude por menos que preguntarle sobre otra de lo que yo considero son sus marcas identidad: el extremo cuidado de la edición. En los dos libros que he leído (Habitaciones cerradas y El aire que respiras) las guardas son preciosas, hay cambios de tipografía, pequeños dibujos... Son detalles mínimos que, para mí, hablan mucho (y muy bien) del amor de la autora por los libros, como meros objetos, como regalo al lector. Care se mostró agradecida a Planeta porque permite incluir este tipo de guiños y por poder sumar belleza física, material, a la belleza intangible que dibuja con sus palabras.
   Estos cambios de tipografía están propiciados por otra de las señas de identidad de la autora: la introducción de diferentes documentos dentro de la narración. “Soy deudora de la novela decimonónica pero reconozco que hoy no se pueden escribir folletines, porque el lector es otro y la mirada es otra. Una de las mayores diferencias es cómo nos ha educado la imagen, el cambio que ha producido en nuestra manera de ver el mundo y, claro, de narrar. Un lector del siglo XIX se volvería loco con una novela actual, con la manera en la que saltamos en el tiempo. Sin embargo, mis lectores están hechos a la velocidad de la imagen, a sus cambios, de ahí que incluya diferentes documentos, para cambiar de tercio. Hoy no tiene sentido ninguno la lentitud narrativa ni las larguísimas descripciones. Hoy no necesitas 25 páginas para que te cuenten cómo es la catedral de Oviedo, porque o la has visto con tus propios ojos o buscas en internet y te aparecen tropecientas mil fotos. De ahí lo fragmentario de mis novelas, la mezcla de voces, de formatos, de tipografías... que, además, dan apariencia de verdad. Y de eso va la literatura: si el lector no me cree, ya puedo yo contar la historia maravillosa del mundo, que si no hay apariencia de verdad, no hay nada”.
   Otros muchos personajes de la obra fueron analizados durante el debate, así como el título. La autora explicó que lo eligió como guiño a la teatralidad de la obra: “la referencia a las habitaciones, a la casa, tiene algo de escenografía”. Otros lectores han comentado a Care que entienden el título como referencia a las mujeres de la obra. Para mí, es una gran metáfora del personaje central: las habitaciones cerradas están en el corazón de Amadeo, selladas, inhabitables, y, al mismo tiempo, Amadeo es la casa, en cuyo corazón, convertido en un sucio cuarto de escobas, late el recuerdo de un cadáver.
   Lectoras y autoras salimos felices de este encuentro en el que pudimos compartir tanto con la cabeza que ideó la historia que nos conmovió durante horas. Compartimos cosas grandes, como todo lo que he contado, o pequeñas, como cuando la autora confesó que se había divertido muchísimo escribiendo el episodio del vahído del rey. O cosas entrañables, como la amistad que mantiene, a raíz de la documentación del libro, con la familia fundadora de El Siglo o como el guiño que hace a su marido (y, desde hace poco, también a su hijo) cada vez que un Lax tropieza con la balaustrada de la escalera. Un guiño tierno que hace aún más grande a una autora maravillosa.
    Nos seguimos leyendo.

Lidia Casado


lunes, 29 de abril de 2013

GRÉGORY DELACOURT, LA LISTA DE MIS DESEOS

¡Hola a todos!
Hoy queremos compartir con vosotros una nueva vídeo reseña. Hoy es el turno de La lista de mis deseos de Grégory Delacourt de Ediciones Maeva. Si queréis saber cuál es mi opinión...
¡Dadle al Play!



Gracias a la Editorial Maeva por habernos proporcionado este ejemplar para la reseña.

FALLO DEL SORTEO: LA DIETA ESPIRITUAL DE FRANCESC MIRALLES

 
 

¡Hola a todos!

De nuevo ya tenemos a los tres ganadores de los ejemplares de La dieta espiritual de Fancesc Miralles, este sorteo se ha podido realizar gracias a la colaboración de la Editorial Grijalbo  La dieta espiritual.

Y los ganadores son...!!!!



ISABEL MACIAS
 
 



BLANCA SERRANO
 
 
 
NEREA GONZALEZ
 
 
¡¡FELICIDADES A LOS TRES!!
 
Recuerda que debes ponerte en contacto con nosotros durante las 48 horas posteriores a la publicación de esta entrada con el fallo del sorteo en: lectoradetot@gmail.com

Y los que no habéis sido agraciados... habrá más suerte la próxima vez!!!


ÉRASE UNA VEZ...(38)




¡Hola a todos!


Empezanos una nueva semana con lecturas frescas, para esta semana tenemos previsto leer...


¡Por cierto antes de que se nos olvide! Estamos muy contentas de teneros a much@s de vosotr@s en el Saloncito de Momentos de Silencio Compartido, comentado vuestras lecturas y dando opiniones. Gracias!

NORA BOSCO


Acabé la semana con la lectura de MEMENTO MORI, un libro genial. Me sorprendió tanto el argumento como sus personajes.

Esta semana cambio de género y empiezo:

LO QUE MOJA LA LLUVIA de ADRIANA ABENIA





Es una de las novedades de la Editorial Espasa. Trata sobre la historia de Cecilia, que decide aceptar una oferta laboral ( el tema no está para hacerle ascos a nada) y se desplaza a París.


Ya os iré contando durante la semana.




LECTORA DE TOT

Por suerte, llevo unas semanas de bastante buena racha y ritmo lector, así que espero continuar así durante mucho tiempo... La semana pasada acabé En la bahía de la luna verde, una novela landscape (que he leído, ya que, como sabéis, el el blog hemos organizado para el próximo mes de mayo el 'Mes de la novela landscape' junto con Laky de Libros que hay que leer) y también he leído La bibliotecaria, una novela erótica de la que en breve os hablaré.

Para la semana que hoy empieza tengo planeado leer:


Ojos de hielo de Carolina Solé






Leo esta novela dentro de la iniciativa de Lectura simultánea organizada por Cruce de Caminos. Es la primera vez que participo en algo por el estilo, seguro que será una experiencia divertida. Si queréis participar aquí os dejo el enlace.




Os recordamos que algunas bloggeras compartimos nuestras impresiones sobre lo que vamos leyendo en #leoycomparto y, si os animáis, también podéis hacer vuestro #retodeestasemana. Es muy divertido compartir opiniones sobre lo que más nos gusta, leer y los libros, con otras personas que comparten tu misma pasión.
¿Y vosotros qué estáis leyendo?

ÁLVARO BERMEJO, EL LABERINTO DE LA ATLÁNTIDA



FICHA TÉCNICA

Autor: Alvaro Bermejo
Título: El laberinto de la Atlántida 
Editorial: Algaida
Páginas: 646

AUTOR

Escritor, periodista e historiador español, Álvaro Bermejo Marcos es conocido por sus cuentos y relatos -siendo ganador de premios como el Ciudad de San Sebastián o el Max Aub- y como novelista ha recibido el Pío Baroja, el Ateneo de Sevilla y el Luis Berenguer.

Además, Bermejo es colaborador de diversos medios y revistas y también se ha interesado por el mundo del teatro.

ARGUMENTO PROPORCIONADO POR LA EDITORIAL

¿Qué buscaban los ejércitos del Tercer Reich en Creta? ¿Por qué ha desaparecido de nuestro mundo el legendario Oricalco de los atlantes?¿Existió realmente el Rayo de Poseidón, ese catalizador de energía de magnitudes devastadoras que provocó el final de la Atlántida? Víctor Barrantes llegó a la Isla del Laberinto en plena guerra mundial. Una mujer lo estaba esperando para mostrarle a través de sus besos un laberinto aún más trastornador: como el rey Minos y su fabuloso Minotauro, como el enigmático Príncipe de los Lirios, como Fedra y Ariadna, los viejos dioses siguen encarnándose en las gentes de Creta sin que tengan conciencia de esta posesión. El mito revive una y otra vez, hasta el fin de los tiempos. Tras el éxito de el Evangelio del Tíbet, Álvaro Bermejo nos propone un nuevo Thriller arqueológico centrado en una historia apasionante. La clave del Apocalipsis está cifrada en una Cabeza de Poder. Pero entre la guerra y la pasión un misterio se abre a otro misterio. En El laberinto de la Atlántida nos esperan los dioses terribles que fuimos. Sólo ellos saben que aquello que secedió ayer puede volver a suceder mañana.

IMPRESIONES

Elegí "El laberinto de la Atlántida" en el seno de una lectura conjunta organizada por el grupo de redactores de Momentos de silencio compartido. Leerlo ha sido como una montaña rusa, a veces estaba muy arriba, disfrutando muchísimo de el, y en otras ocasiones la atención bajaba a toda velocidad. Voy a tratar de explicarme.

Cuando leí la sinopsis que prometía un thriller arqueológico no me lo pensé mucho; disfruto con los thrillers que te mantienen pegada a sus páginas así que me decanté por el. Lo cierto es que esperar un page turner entre tus manos te llevará a la decepción.

Tiene cosas muy buenas, entre ellas la historia en sí. Personalmente los mitos griegos y la existencia o no de la Atlántida siempre me han atraído, así que la premisa de la que parte actuó como buen anzuelo. La manera de contarlo también es muy buena. Sigue dos tiempos, uno situado  en el final de la Segunda Guerra Mundial y que narra la vida de Barrantes y su misteriosa desaparición, y otro situado en 1968 que narra las vivencias de Alvaro para desentrañar todos los misterios que entrañan los diarios de Víctor Barrantes y en consecuencia la Isla de Creta.

Todo el libro está narrado en primera persona, lo que acerca al lector con los dos protagonistas, haciéndole participe muchas veces de la narración, como si nos estuviera hablando directamente a nosotros. La prosa del autor es sencilla, no abundan los diálogos pero tampoco es difícil de seguir. Las descripciones son muy detalladas lo que ayuda a hacerse una composición fiel del lugar.

La trama en sí tiene muchos altibajos, no he conseguido leer el libro con la misma atención a lo largo de todas sus páginas. Comprendo que es difícil mantener la expectación  en lo más alto durante sus más de 600 páginas, pero es lo que esperaba de él. Mentiría si dijera que no me ha gustado, pero en mi opinión, no da lo que promete.

Por otro lado, no quiero dejar de señalar los errores gramaticales, y de puntuación que desconcentran mucho de la lectura, así como algún anacronismo que puede resultar chocante.

No todo iba  a ser malo. De él me ha gustado mucho la trama, que parte de un pretexto muy interesante que son los mitos y la manera que tienen de ir adaptándose a la realidad y su reencarnación en los seres humanos  a lo largo de los tiempos como un bucle continuo.

En cuanto a los personajes, nos encontramos con dos principales. Victor, español, miembro de la resistencia  y que actúa como infiltrado en el ejercito nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Este deja su testimonio a través de una especie de cuadernos diarios donde va narrando la intención de Hitler de hacerse con un arma poderosa proveniente de los Atlantes y que de un giro a la guerra.

Esos diarios llegan a manos de Alvaro en 1968. Me ha costado al principio conectar con este personaje, siempre con un escudo que no dejaba conocerle, aunque a medida que avanza el libro va desprendiéndose de el.

También destacaría el personaje de Brian, compañero de viaje de Alvaro, que en muchas ocasiones supone un alivio, marcando la nota de humor en el relato.

En conclusión si decides acercarte a este libro, hazlo sin la pretensión de que vas a encontrarte un thriller y así no sufrirás ninguna decepción. Encontrarás una novela entretenida que parte de unas premisas filosóficas y mitológicas interesantes.

Quiero agradecer a la editorial Algaida que me hiciera llegar el ejemplar para su lectura


Besines
Carax
http://asteroideb612carax.blogspot.com/2013/04/el-laberinto-de-la-atlantida29.html

domingo, 28 de abril de 2013

SORTEO DE 2 EJEMPLARES DE: PEQUEÑA HISTORIA DEL MUNDO Y PEQUEÑA HISTORIA DE LA MÚSICA




¡Hola a todos!


Hoy de nuevo estamos aquí para hacer el sorteo de 2 de los ejemplares que hoy mismo hemos reseñado en el blog. Gracias a la colaboración de Espasa, hoy podemos sortear un ejemplar de Pequeña historia de la música y otro de Pequeña historia del mundo. Si queréis conseguirlos, seguid leyendo:


Los requisitos de participación serán:

- Ser seguidor de nuestro blog.

- Dar al Me gusta de nuestra página de Facebook.

- Dar al Me gusta de la entrada creada para este sorteo en Facebook.

- Suscribirse a nuestro Canal de Youtube

-Difusión en twitter y / o vuestro muro de Facebook ( no olvidéis enlazarnos @lectoradetot y @norabosco1)


Es un sorteo estatal (España).

Debéis realizar en la entrada un comentario donde digáis que queréis participar en el concurso, adjuntando vuestro perfil de seguidor y una vez estén realizadas las tareas.

Si cumplís todos los requisitos sumaréis 1 punto únicamente (no es uno por acción).


Y si queréis sumar un punto extra, sólo debéis llevaros el Banner a vuestro blog.

¿Sencillito verdad?


El plazo para participar comienza hoy día 28 de abril y acaba el día 12 de mayo, el fallo del sorteo se publicará el día 17 de mayo.

Y por cierto, se agradecerá la difusión en twitter, facebook, Google+...

Gracias ;)

Aquí debajo os iremos poniendo la lista de participantes:

1y2 Laky
3y4 Cartafol
5 José Hervás
6y7 Pilar Méndez
8y9 Margari
10 y 11 La ratita carmen
12 y 13 Isabel Macias
14 Sandra Ferrer
15 Blanca Serrano
16 Roberto Urdiales
17y18 María Eugenia
19 Zulema
20 Tizire
21y22 Yurika
23y24 Nalehssi
25y26 Cazoleando
27y28 Porlomenix

MOMENTOS INFANTILES: PEQUEÑA HISTORIA DE LA MÚSICA, PEQUEÑA HISTORIA DEL MUNDO Y PEQUEÑA HISTORIA DE LOS EXPLORADORES






¡Hola a todos!

Hoy de nuevo os queremos hablar de unos libros que entusiasman a los pequeños lectores. Hoy os queremos hablar de: Pequeña historia de la música, Pequeña historia del mundo y Pequeña historia de los exploradores, todos de la Editorial Espasa.

Si queréis saber más sobre ellos...

¡Dadle al Play!



SERGIO VILA-SANJUÁN, ESTABA EN EL AIRE





Datos técnicos


Título: Estaba en el aire
Autor: Sergio Vila-Sanjuán
Editorial: Ediciones Destino
Año de edición: 2013
ISBN: 978-84-233-4624-0
Páginas: 240


Sinopsis


Una mujer de la alta sociedad, muy bella y muy desgraciada. Un publicitario embarcado en un programa radiofónico que busca a personas desaparecidas. Un magnate con buenos contactos políticos dispuestos a consolidar su imperio. Un joven del Norte que rastrea sus orígenes. En la Barcelona de 1960, las trayectorias de todos ellos se cruzan iluminando ambientes contrapuestos.

Estaba en el aire es una historia de sentimientos y búsqueda personal, de periodismo e intrigas empresariales, que transcurre en un momento histórico poco abordado por la narrativa actual. Un momento en el que España empezaba a salir de la negrura de posguerra para convertirse en una sociedad de consumo, animada por promociones televisivas y elegantes fiestas veraniegas a la luz de la luna, como las que frecuentan los protagonistas de esta novela.
[Sinopsis proporcionada por la editorial]

Hace poco leí Nada, de Carmen Laforet, novela que ganó la primera edición del Premio Nadal, un galardón que otorga la Editorial Destino a la mejor obra inédita. Y si Carmen Laforet inaugura el palmarés de los premiados en 1944, Sergio Vila-Sanjuán lo clausura hasta el momento con la obra que hoy os traigo: 'Estaba en el aire', Premio Nadal 2013.
Varias cosas tienen en común las obras de Laforet y Vila-Sanjuán, no sólo el Nadal. Ambas están ambientadas en Barcelona y, como si de un personaje más se tratase, podemos apreciar cómo ha ido cambiando a lo largo de los años. Si bien Laforet nos mostraba una ciudad gris, solitaria y melancólica recién acabada la Guerra Civil, Vila-Sanjuán nos traslada unos años más tarde, a principios de los 60, a una Barcelona totalmente diferente. Las heridas de la contienda, todavía sangrantes en Nada, han empezado a cicatrizar aunque su huella aún es demasiado dolorosa. La ciudad es más alegre, el claxon de los coches y el bullicio de la gente por las calles pone la banda sonora a una vida que empieza a remontar, a despertar de su letargo de décadas. Los grandes carteles publicitarios que adornan las fachadas con todo tipo de invitaciones al consumo de productos novedosos ponen la nota de color al animado ambiente. No obstante, aún quedan zonas deprimidas y atrasadas la ciudad, unas zonas que Vila-Sanjuán también nos mostrará, enseñándonos todo un heterogéneo muestrario de idiosincrasias.

"En este inicio de los años sesenta, los sábados por la noche Barcelona arde. Como siempre ha ocurrido. En una cierta Barcelona, claro, la de las clases más acomodadas. Probablemente en otros ámbitos sociales la alegría, si la hay, resulte menos expansiva. Pero en los locales frecuentados por las buenas familias de la ciudad el dinero fluye, las orquestas tocan hasta altas horas de la madrugada y los chefs se esmeran en presentar sus más apetitosas creaciones. Los hombres, vestidos de Bel o en Gales, y las mujeres, hermoseadas con modelos de Pertegaz o de la boutique Santa Eulalia, componen coloristas estampas de prosperidad y elegancia"

En esta Barcelona de principios de los 60 las vidas de varios personajes se cruzarán por diferentes motivos pero con un nexo de unión: un programa radiofónico. Juan Ignacio Varela es el publicitario responsable de Rinomicina le busca, un programa que buscan a personas desaparecidas y, de paso, hace publicidad de la marca farmacéutica patrocinadora. Más allá del bien social que supone unir a familias rotas por la guerra, en este programa de éxito confluirán multitud de intereses que harán peligrar su continuidad en las ondas. Agobiado en el trabajo por las presiones que vienen de diferentes flancos, la vida personal de Juan Ignacio se verá irremediablemente afectada.

Tona Viladomiu, amiga de la esposa de Juan Ignacio, es una mujer que ha perdido el rumbo. Su gran belleza sólo es comparable a su gran desgracia personal y en la oscuridad en la que se halla inmersa intenta desesperadamente alcanzar algún resquicio de luz. Tona se mueve tan bien entre la alta sociedad como en los garitos más canallas de la noche barcelonesa. De su mano nos vestiremos de etiqueta para las fiestas más refinadas de la Costa Brava o seremos testigos de los sustanciosos negocios que se realizan a altas horas de la noche en los locales de moda pero también padeceremos la dura carga que supone ser el centro de las habladurías, odiaremos a la encorsetada sociedad del momento y sufriremos el dolor de la ausencia y la injusticia.

Un locutor y periodista ligado al Régimen, un joven de clase humilde en busca de sus orígenes, un comisario defensor del inmovilismo y un empresario ávido de dinero son los personajes que completan esta trama en la que de una manera muy pausada Vila-Matas va haciendo un preciso retrato de una sociedad que quiere cambiar pero que aún no se ha librado de los viejos moldes.

La irrupción de la economía de mercado de mano del Plan de estabilización y la modernización que sufrió en país durante esos años se ve claramente en las campañas más agresivas de marketing, en el impulso económico que supuso la apertura de Seat en la zona franca, en las miras que ponían los empresarios en negocios internacionales. Pero esta supuesta apertura del país todavía tiene defectos, muros contra los que choca, por ejemplo, la libertad de prensa. Sergio Vila-Sanjuán transcribe piezas del programa de radio real que buscaba a personas desaparecidas, algo que le da no sólo veracidad al relato sino mucho dinamismo. Describe cómo había que omitir datos o hacer buscar perífrasis para evitar la censura. En una sociedad donde el Régimen buscaba mostrar su cara más amable con programas de televisión inocuos como "Reina por un día", remover viejas heridas no es lo más conveniente.

Todo esto nos lo nuestra el autor de una manera muy sutil, con ligeros apuntes que, sin embargo, nos dan una visión perfecta de la situación general. Es sumamente difícil hacer lo que ha hecho Vila-Sanjuán en esta novela, hacer una foto, un retrato sin artificios pero sumamente clarificador de la sociedad de los primeros años 60. Estaba en el aire es el retrato de una ciudad y de un momento histórico pero también es una historia que nos habla del amor de una madre por su hija, del abismo en el que se puede caer cuando se tiene todo o de la lucha de un hombre por encontrar su identidad y sus orígenes. Una novela que lo tiene todo.


Reseña realizada para Momentos de silencio compartido por Lu de Mi mundo con dos lunas

Gracias a Ediciones Destino por facilitarme el ejemplar.

sábado, 27 de abril de 2013

MOMENTO BLOGGER@: ENTREVISTA A BOOKWORM DE "BITÁCORA DE MIS LECTURAS"

 




¡Hola Bookworm! Antes de empezar con la entrevista, nos gustaría agradecerte que te hayas brindado a colaborar con el blog de forma desinteresada.


Gracias por proponérmelo, además es un placer participar en esta nueva sección de vuestro blog, que seguro será de las más visitadas.

 
Podríamos empezar hablando un poco de Bookworm ¿Quién hay detrás del nick de BOOKWORM?

Sobre todo hay eso un “Bookworm” o “Ratón de biblioteca”. Estoy tan acostumbrada a llamarme y que me llamen así, que era imposible no utilizar ese nick y es que disfruto estando rodeada de libros.

Tengo 42 años, vivo en Galicia, más concretamente en Cangas de Morrazo pero nací en San Sebastián. Estoy casada, tengo un hijo de 12 años (¡cómo pasa el tiempo, madre mía!) y evidentemente no me llamo Bookworm, sino Mertxe (Mer para los amigos y así acabamos antes).

 



¿En qué momento empezó tu afición por la lectura? ¿Cómo empezó con una novela concreta, es una costumbre familiar, por los libros que te hacían leer en el colegio...?


Siempre me ha gustado leer, pero en mi en casa poco movimiento de libros había, aunque recuerdo que mi padre, que era marinero, sí se llevaba libros al barco, cada vez que debían salir.

Supongo que como la mayoría de lectores de mi quinta, empezamos leyendo cómics tipo Mortadelo y Filemón, Botones Sacarino, las Hermanas Gilda, los de Esther y su Mundo, que poco a poco van reeditando y luego fui pasando a las aventuras de Los Cinco, Los Siete Secretos, Torres de Mallory, Santa Clara, étc. La verdad es que le debo mucho a Enid Blyton ahora que lo pienso.

De todos modos creo que la principal “culpable” de meterme este maravilloso vicio en el cuerpo fue una mujer llamada María Luisa Mayoral, que tenía una pequeña librería en el barrio de Rentería en el que vivíamos. Ella era una gran amiga de mi madre y cuando fui un poco mayor me dejaba leer algunos de los libros de la librería y luego yo se los devolvía. La verdad es que los cuidaba con mimo y jamás se notó que hubieran pasado por mis manos, así que le agradeceré eternamente ese detalle y sus regalos literarios.

Aún recuerdo el día en que nos vivimos a vivir a Galicia y vino con nosotras a la estación del tren. Me regaló “Diez negritos” de Agatha Christie. Ella sabía cuánto me apetecía leer esa novela en concreto y la conservo (amarillita y muy usada) como oro en paño.



Tu blog es ‘Bitácora de mis lecturas’ ¿por qué te decidiste por este nombre? ¿qué podemos encontrar en él?

Bueno, la verdad es que no se me ocurría qué nombre ponerle al blog y cuando creía tener uno original en mente, resulta que el nombre no estaba disponible, aunque en mucho casos no hubiera un blog activo con ese nombre, así que al final opté por lo de Bitácora, que es un término muy marinero y muy de estos lares. Además tanto mi familia directa como política han estado o están relacionados con el mar, así que me siento identificada con ese término.


En el blog escribo mi opinión, por supuesto muy personal, de los libros que voy finalizando, aunque no de todos. En muchas ocasiones hay tantas reseñas del mismo libro, que si no voy a aportar algo diferente a lo que ya se ha dicho no la escribo, o si lo hago, la dejo “en borrador” para cuando me parezca el momento adecuado.

 


Como seguidoras de tu blog sabemos que lees de todo, pero desvélanos qué tipo de novelas son las que más te llaman, las que siempre te convencen.


Creo que con las que más disfruto son las de novela negra y últimamente con la narrativa en general, pero procuro alternar géneros porque de otro modo me llego a aburrir. Me gustan las historias de terror, pero de esas que den mucho miedo, aunque casi nunca consiguen asustarme como yo espero. Reconozco que el cine lo logra con mayor facilidad.

La novela histórica también me gusta mucho y ya menos, la novela romántica, aunque es cierto que hace años leía bastante. Otros libros a los que me he aficionado muchísimo son los álbumes ilustrados. Me encantan y los disfruto de principio a fin.

Además, ahora también intento leer todo lo que le mandan de forma obligatoria en el instituto a mi hijo y la mayoría de lo que deben leer para el club de lectura, pero reconozco que también hay géneros que no me llaman nada, como la Fantasía, Ciencia Ficción, o la Poesía.


¿Cuántos libros lees a la semana? y ¿en qué formato prefieres leerlos papel o digital?


Eso depende de mil cosas. Para empezar no me propongo un número concreto ni de libros, ni de hojas. Un libro de 800 hojas me puede durar 3 días y uno de 300 a veces una semana. Depende del tiempo que le pueda dedicar, de lo interesante de la historia y del tiempo que me ocupen cosas personales que nada tienen que ver con el blog y que a veces se llevan la mayor parte de las horas del día, pero es raro que no lea al menos uno a la semana. Lo que no me gusta demasiado es leer más de un libro a la vez, porque al final siempre hay uno que gana terreno al otro, así que es raro que “mezcle” lecturas.

En cuanto al formato, pues gana estrepitosamente el papel.

Confesaré (creo que solo lo comenté con una bloguera amiga) que compramos un kindle el pasado verano, pero nuestra relación es básicamente de indiferencia.


No soy capaz de empezar un libro en formato digital. Acabo uno y me voy a la biblioteca a por otro. Es cierto que en el kindle tengo muchos libros que también tengo en papel y es en ese caso cuando lo uso. Que me estoy leyendo un libro en casa y tengo que salir, pues continúo leyendo fuera pero en el lector, pero al regresar a casa, vuelvo al papel.

Total que todavía no me he leído ni un solo libro entero digital.


¿Tienes algún autor o autora fetiche?

Me gusta muchísimo como escribe Marta Rivera de la Cruz. No diré que me leo sus novelas de tirón, pero casi casi. Me da igual sobre lo que escriba, en cuanto saca libro, lo compro sin dudar.


¿A qué autor o autora te gustaría tener la oportunidad de entrevistar en persona?

Pues sinceramente soy muy poco curiosa para esas cosas. Es cierto que leo entrevistas online con distintos autores, pero no son lo que más me importa, además nunca se me ocurre qué preguntar. No tengo madera de periodista, del mismo modo que tampoco corro a un evento en el que esté presente un escritor para que me firme un libro. Si coincide bien y si no también.


¿Cómo y cuándo decides qué libro vas a leer?


Nunca sé qué libro voy a leer. Cuando termino una lectura, subo a la biblioteca y empiezo a dar vueltas hasta que me decido. A veces coincide que cuando estoy acabando un libro leo una reseña muy buena de alguno que tengo en casa y entonces aprovecho y elijo ese, pero me gusta manosear unos cuantos antes de decidirme.

Hasta no hace mucho colaboraba con algunas editoriales, e incluso lo hice durante un tiempo con el blog “Libros y Literatura”, pero decidí dejar de hacerlo para no sentirme agobiada con las reseñas de novedades. Tengo decenas de libros comprados por mí todavía sin leer y me sentía obligada a reseñar en muchos casos libros que no había solicitado y que no me interesaban, así que prefiero leer lo que me apetezca, aunque lleve 10 años esperando en mis estantes y no sea una novedad.


Yo fui la primera sorprendida cuando empecé en este mundillo, al ver que algunas editoriales y autores contactaban con los bloggers y les enviaban libros para reseñar y para mí fue una sorpresa enorme la primera vez que me ofrecieron uno. Poco a poco fueron más las editoriales que contactaron conmigo para añadirme a su base de datos y enviarme novedades. Siempre dije que no, que prefería que me enviaran los boletines de novedades y elegir una novela de mi gusto, antes que recibir libros que no iba a leer y jamás me pusieron una pega. El problema para mí ha sido que cada vez que elegía un libro, me llegaban, además dos o tres que no había pedido y la pila iba creciendo y mis remordimientos también, aunque he de decir que nadie me ha puesto nunca una fecha tope de lectura, pero es de suponer que si te envían una novedad no es para leerla el año que viene, así que decidí cortar por lo sano y ahora es muy raro que acepte lecturas de nadie. Si un libro me interesa lo compro, lo leo cuando quiero y si me apetece lo reseño o no.



¿Te arriesgas a decirnos qué lectura fue tan insufrible que tuviste que abandonarla y todavía hoy la recuerdas?

Una novela que abandoné porque me estaba revolviendo el estómago mientras la leía fue “American Psycho” de Bret Easton Ellis. Recuerdo que la compré el año que estrenaban la película y mientras la leía me imaginaba al psicópata Patrick Bateman con la cara de Christian Bale, el actor que la protagonizó y ¡pobrecito!, me costó un montón desencasillarlo de ese papel y es que lo hacía muy bien, aunque la película me pareció una versión muy “light” de la novela. La verdad es que han pasado unos cuantos años desde que la intenté leer, y a estas alturas ya he leído de todo y seguramente cosas más fuertes, pero en su momento fui incapaz de continuar metida en la vida de Bateman.


Otro con el que no pude, fue con “Los versos satánicos”. No sé si algún día lo volveré a intentar, pero desde luego en este momento no está en mi agenda.

¿Qué libro siempre recuerdas o recomiendas?

Pues dependiendo del lector, a mí por ejemplo, me encanta regalar…

En narrativa:

“En tiempo de prodigios” de Marta Rivera de la Cruz, ¡cómo no!

“El informe de Brodeck” de Philippe Claudel

En romántica-histórica:

“Forastera” de Diana Gabaldon

En novela negra:

Los libros de Domingo Villar

O cualquier álbum ilustrado por Rébecca Dautremer o Benjamin Lacombe

 
¿Cuándo empezaste y por qué te decidiste a iniciar un blog?


Antes de crear el blog, tenía un espacio en Windows Live, que funcionaba fatal, la verdad, y al que tenían acceso mis amigos más directos. Se llamaba (atentos al original nombre) “El rinconcito de Mer”, pero los comentarios de mis amigos brillaban por su ausencia. Creo que eso fue lo que me animó a pasarme a Blogger, no sólo el compartir mis opiniones lectoras, sino también la curiosidad de saber si otros lectores opinaban como yo o no.


¿Qué blogs visitas más asiduamente?


Uf! Soy seguidora de cientos del blogs, el 99% de ellos solamente literarios y la verdad es que aunque he bajado muchísimo el ritmo de comentarios, intento leer la mayoría. Es muy complicado, porque solo leyendo actualizaciones se van las horas como el agua por las cañerías, pero lo cierto es que este mundillo blogueril es adictivo.


¿Además de leer, cuáles son tus otras aficiones?

Me gusta mucho el cine, aunque vamos poco, la verdad. Además de que es un disparate de caro, para que haya consenso a la hora de elegir la película en casa hace falta un milagro. Yo estoy hasta la coronilla de películas donde lo que prima son los efectos especiales (super héroes, batallas, enanos y elfos, pitufos gigantes, o chinos voladores, étc.) así que es una afición que disfruto poco, la verdad.

También me gusta mucho (aunque ahora lo he dejado de lado) hacer punto de cruz. Hasta hice una exposición el pasado verano en Cangas. Para mi sorpresa fue todo un éxito de visitas.

Os dejo un enlace donde podéis ver los cuadros por si queréis usarlo:

http://bitacoradetodolodemas.blogspot.com.es/2009/06/punto-de-cruz.html


¿Tu vida profesional tiene algún tipo de relación con la literatura y el mundo de los libros?

Pues no, como no sea con el nombre del blog y es que aunque ahora no trabajo fuera de casa, mi vida laboral también tuvo mucho que ver con el mar, puesto que fui durante años secretaria de dirección en un Astillero en Marín. Guardo muy buenos recuerdos de esos años, sobre todo de los compañeros y alguno menos bueno, supongo que como todo el mundo.


¿Cuántas horas dedicas al blog semanalmente?

Prefiero no contarlas, aunque muchas menos que al principio. Creo que todos los blogueros hemos pasado por esa primera etapa en la que estamos “absorbidos” por el blog y se nos ocurren mil cosas que escribir y contar y todas las horas parecen pocas.

Yo reconozco que me he sentido superada en varios momentos y sobre todo el último año ha sido muy flojo, pero necesitaba alejarme de mi Bitácora (que no de las lecturas) y volver con otra perspectiva.


Esto no es un trabajo. Nadie me obliga a reseñar todo lo que leo y lo fundamental es sentirse cómodo con el ritmo que cada uno elija. Que a los seguidores les gusta cómo reseñas, se quedarán sin preocuparse de si publicas 1 ó 3 reseñas a la semana, que no, pues se irán a otros blogs, porque otra cosa no habrá pero blogs literarios, hay unos cuantos para elegir.


¿Cuál es el retorno personal de tener tu blog para ti que consigue que le dediques tu tiempo y esfuerzo?


Imagino que lo principal, además de compartir lecturas y convencer a alguien de que lea un libro y lo disfrute tanto como yo, es el haber hecho amigos virtuales que de otro modo nunca hubiera conocido.

No sé si a algunos los llegaré a conocer en persona en algún momento (seguro que sí), pero es una de las cosas que más disfruto. Tengo unos cuantos amigos virtuales con quienes las conversaciones van ya mucho más allá de los libros. ¿No es genial?


¿Cuál es el futuro del blog? 

¡Ah! Qué gran pregunta sin respuesta…

Hace 6 meses hubiera dicho que mi blog estaba muerto y ahora aquí estoy de nuevo. Creo que si no me marco metas específicas podré disfrutar con mi Bitácora durante una buena temporada todavía.


En cuanto a los blogs en general, creo que seguirán creciendo y que, al menos los que a libros se refieren, seguirán siendo una referencia para los lectores antes de decidirse a leer un libro. En cuanto llevas un tiempo moviéndote entre blogs y bloggers acabas sabiendo con quien tienes más afinidad y con qué libros vas a acertar.


¿Te has puesto alguna meta como blogger?

Seguir al pie del cañón siempre y cuando disfrute haciéndolo. De otro modo es una tontería seguir.

¿Nos cuentas alguna situación "comprometida" en la que te hayas visto envuelta por tu afición a la lectura?


Bueno, pues la verdad es que no he llegado a padecer ninguna. Como mucho en estos tres años y medio he tenido un par de comentarios de esos “anónimos” en los que se escudan cuatro gatos que deben estar aburridos sin nada mejor que hacer.


Uno me dejó un comentario en la entrada de resumen de lecturas del 2010 que decía literalmente “Querida Bookworm, tienes un gusto literario que es para cortarse las venas. Incluir a María Dueñas o Andrés Pérez Domínguez como lo mejor del año es como decir que tus programas favoritos son "Sálvame" o "Gran Hermano". Por su puesto le pedí que me dejara la dirección de su blog para que me aconsejara lecturas, pero nada, solo se explayó a gusto en otro par de comentarios.


Y en otra ocasión otro “anómino” me preguntaba si no era hora de dejar de leer bestsellers, bla, bla, bla y leer a los clásicos. Mi elaborada y argumentada respuesta fue: NO, y no me replicó.







Hasta aquí llega nuestra entrevista, pero si quieres utilizar este espacio para decirnos algo más, estas líneas son tuyas.

Pues agradeceros una vez más que hayáis pensado en mi Bitácora para colaborar en vuestro espacio y muchas gracias también a todo aquel que se pare a leer todo esto. Ha sido un placer contestar a vuestras preguntas y saciar vuestra curiosidad.



Un abrazo a tod@s

viernes, 26 de abril de 2013

“La aldea de F.”, de Las Microlocas: descubriendo la extraordinaria ciudad del tren descarrilado



Ficha técnica:
Título: La aldea de F.     
Autoras: Las Microlocas
Editorial: Edición Kindle            
Género: microrrelatos Páginas: 180 (aprox.)
Publicación:  Enero 2013   
ASIN: B009NY1CKG


Sinopsis (editorial):
  Un desierto inhóspito, lleno de secretos y criaturas de leyenda. Un tren cargado de viajeros que se extravía, que penetra en la arena infinita y desgasta sus ruedas hasta los ejes, dejando a sus pasajeros abandonados en ese extraño limbo. Pasajeros que convierten las charlas incómodas del vagón en amistades y odios eternos; miradas furtivas que se transforman en romances imposibles y desgraciados.
   Todos ellos fundarán en el desierto la Aldea de F., donde los niños juegan al escondite con el esqueleto oxidado del tren y las historias surgen en los rincones más insospechados.
   En este libro de microrrelatos hemos podido encerrar más de un centenar que sin duda servirán para esbozar la historia de esta aldea llena de amor y sangre, de magia y muerte, en la que las dunas ocultan lo impensable; los dioses se disputan a los vivos, los espectros burlan las leyes de la naturaleza y la muerte se esconde en una carta de tarot.

            Hay veces en las que un libro te absorbe. No porque la trama te mantenga en vilo (o no solamente por esa razón) sino porque abrir sus páginas es como hacer un viaje, como transportarte al mundo que ha creado el autor. Aunque sea, como en este caso, un libro escrito a ocho manos y el destino sea la Aldea de F., punto geográfico literario en el que descarriló un tren hace muchos muchos años.
            Las Microlocas o, lo que es lo mismo, Eva Díez Riobello, Isabel González, Teresa Serván e Isabel Wageman, parten de un relato de Arreola para dar cuerpo a la aldea en la que descarriló el tren del autor, creando personajes que la habiten, sueños que la hagan crecer, costumbres que la normalicen, muertes que la entristezcan, amores que la perpetúen, fantasías que la llenen de vida.
            Dividido en cuatro partes, los microrrelatos contenidos en este libro reconstruyen los andamios sobre los que se asienta la colectividad de F. Así, en la primera parte, titulada “La Aldea”, las autoras nos ponen en contacto con los peculiares seres que la habitan: los que bajaron del tren averiado, los que han ido llegando, los que se han ido, los que se quedaron atrapados en el esqueleto de hierro y carbón. Conocerlos es enamorarse de ellos, es descubrir sus costumbres, sus creencias, su modo de vida. Conocerlos es mudarse con ellos a la Aldea de F.
            La segunda parte, “Uno de esos accidentes”, indaga en la reacción de los habitantes ante una de las grandes preocupaciones del ser humano: la muerte. Con ironía, con cierto surrealismo, con paradojas, pero con la verdad por delante, las cuatro autoras ofrecen hechos y propuestas alternativas, reflexiones y preguntas sobre un suceso que, en F., hasta se puede rehuir, siempre y cuando la invites a unos cuantos tragos en el bar.
            En “Terreno impracticable”, la tercera parte de la obra, Las Microlocas continúan descubriendo tradiciones y sucesos ocurridos en la Aldea de F., con especial hincapié en las historias de pareja, las historias de amor o de desamor, las rivalidades, las decepciones, los pequeños logros, el día a día de quienes tejen la vida de la aldea con sus actividades cotidianas.
            La cuarta parte, “Traviesos”, está dedicada a los niños de la aldea. Esos que dejan volar la imaginación para salir del desierto en el que se ubica F. y que son capaces de crecer dentro de cohetes espaciales o de encontrar oasis entre las arenas que rodean a la aldea.
            Las Microlocas sumergen al lector en un universo propio habitado por unos seres a los que vamos conociendo sin pausa y con la prisa propia del cuento que acaba en un suspiro. La ternura, el amor, la amistad caminan de la mano de la brutalidad o de ciertas descripciones y narraciones truculentas para pintar el lienzo por el que discurre la vida misma, con sus dichas y sus miserias. Mientras, las paradojas y las sorpresas van construyendo los relatos e involucrando al lector en una obra en la que los objetos, las frases y las imágenes caminan de relato en relato, creando una senda que seguir, dando lugar a un itinerario que va de autora en autora, de micro en micro, de personaje en personaje, unificando esta construcción a ocho manos.
            Mención especial merecen, para mí, tres de las constantes del libro que más me han gustado: el léxico asociado al mundo de la costura (que, en asociaciones inesperadas, sorprendentes y maravillosas, sirve hasta para construir y destruir edificios, trenes, vías y personas), la exploración del terreno de la infancia y, ligado a él, la deconstrucción de cuentos tradicionales, imaginando situaciones diferentes (chocantes, paradójicas, alternativas, deliciosas) para las historias o personajes de los que hemos oído hablar toda la vida.
            Este diálogo interliterario no se produce solo con los cuentos tradicionales. Como he dicho al principio de la reseña, al hilo del origen de la obra, las referencias, influencias y transgresiones se establecen con prácticamente toda la historia de la literatura, especialmente, con los autores y cuentistas latinoamericanos. Esa influencia latinoamericana, ese tipo de realismo (mágico, extraño, diferente) o de surrealismo, esa manera de contar, esa dulzura que hiere o esa verdad escupida a la cara que te hace temblar el corazón están muy presentes en todos los microrrelatos de La Aldea de F. Como explica Clara Obligado (coordinadora de la obra y, a la sazón, fundadora del grupo, por cuanto fue ella quien presentó a las cuatro integrantes de Las Microlocas), se trata de un homenaje, sí, pero también de un entrecruzamiento, de una asimilación: somos lo que leemos y escribimos lo que somos. “No hay otra manera de leer que no sea a través de los autores que veneramos, ni otra manera de escribir que no sea vampirizándolos”, explica Obligado, en una cita que me parece que explica a la perfección las influencias de la obra y que es tan certera como maravillosa.
            También habla Obligado en la nota final del libro del proceso de creación de los microrrelatos, de la variedad de voces que se acaban unificando, de la coherencia dentro de la diferencia, de los estilos personales de cada una de las autoras que se van contagiando de unas a otras como un extraordinario virus de creatividad y encanto.
            Los micros de Las Microlocas son como las pipas: empiezas y no puedes parar. Son pequeños, ágiles, se leen tan bien, que cuando quieres darte cuenta ya formas parte de los habitantes de F. y cuando más estás disfrutando con las travesuras de los niños, llega la última página. Me han gustado y emocionado tanto tanto tanto que, desde aquí, quiero responder a las palabras que las autoras dedican al lector al final de la obra: volveré, seguro. Volveré a tomar el tren que me lleve a la Aldea de F. porque creo que se convertirá en mi lugar de vacaciones, mi lugar de recreo, mi lugar de reflexión. Ese rincón del universo en el que te sientas, con todo el tiempo del mundo por delante, a observar, a mirar, a pensar, a conocer, a sentir y a disfrutar. Y, por supuesto, recomiendo esta obra que se lee en unas horas a todo el que quiera pasar un rato con nosotros, los habitantes de F. Viajando de lector en lector, de estación en estación, quizá su tren también descarrile en nuestra aldea, en la que todos son bienvenidos, en la que la vida gira alrededor de un tren sin destino, en la que todo pasa porque alguien se salió del camino marcado.
   Nos seguimos leyendo.


Lidia Casado



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