lunes, 25 de noviembre de 2013

CARE SANTOS Y ÁNGELES ESCUDERO, TENGO TANTO QUE CONTARTE




Ficha técnica: 

Título: Tengo tanto que contarte 

Autoras: Care Santos y Ángeles Escudero 

Editorial: Destino Infantil y Juvenil

ISBN: 978-84-08-11582-3

Páginas: 256 

Precio: 13,95 euros 



Sinopsis (editorial): 

«¿Conoces a Olvido Rus?» Alguien formula a Abril esta sencilla pregunta, sin darse cuenta de que destapa la caja de los recuerdos. Olvido y Abril, amigas inseparables de la adolescencia, compañeras de mil aventuras, no han evitado que el tiempo las separe.
Olvido es ahora una actriz de fama mundial y Abril acaba de encontrar el sentido de su existencia. Pero, aunque ellas no lo sepan, sus vidas siguen íntimamente ligadas...
Ahora Abril se va a casar y necesita a Olvido. Sin embargo, nada es fácil: rivalidades, envidias, cariño incondicional, el paso inexorable de la vida… esta novela habla del poder de la amistad, pero también del paso del tiempo, del sentido de la existencia y de las cosas por las que merece la pena luchar.



Mi opinión:

Me gustan las novelas juvenil que tratan a los adolescentes y jóvenes como personas con cabeza y no como niños grandes a los que dar todo masticado y no hablarles de ciertas cosas, no siendo que vayan a traumatizarse o quedarse tarumba o tomar ideas... o yo qué sé. Por eso me gustan las novelas juveniles que no lo parecen y que introducen a los lectores en las que (en teoría) van dirigidas en un mundo y una literatura de adultos. Son novelas puente, noveles que tienden nexos entre el universo que se les va quedando pequeño y el que está por venir o, como dicen los entendidos, "crossovers", libros que pueden ser leídos (y disfrutados) por públicos de cualquier edad.

Por eso me ha gustado tanto esta novela, en teoría juvenil, pero que encantará a lectores de todas las edades. Me gusta porque habla de muchos temas (algunos muy duros) y porque trata el lector con inteligencia, proponiendo asuntos sobre los que reflexionar, tendiéndole los cabos de los que él luego puede o debe tirar. De hecho, muchos de ellos han dado bastante que hablar en el club de lectura que las autoras y la editorial han organizado en Facebook. 

Porque sobre la mesa, Santos y Escudero ponen temas tan controvertidos como la maternidad, el aborto, la amistad incondicional, el amor y, sobre todo, las consecuencias de la fama, propia o ajena. Todo ello como condimento a una historia construida en un presente postal (narrado, en primera instancia, a través de los emails entre el secretario de Olvido y Abril) desde el que se recuerda un pasado a modo de diario o de textos adjuntos capaces de devolver una vida entera a las dos amigas, escritora y destinataria, respectivamente, de esos textos. Pero vayamos por partes, que hay mucha tela que cortar.



CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y/O EL DEBATE



La historia comienza con una Abril a punto de casarse que hace todo lo posible para que su amiga del alma, Olvido, acuda a su boda. Sin embargo, tras años de amistad, la relación se ha ido enfriando por lo que, en principio, Abril se las tendrá que ver con el secretario de Olvido, quien será, en realidad, el que vaya respondiendo sus mensajes. A través de los flashbacks que nos proporcionan los textos que Abril va incluyendo en esos mails con los que trata de convencer a Olvido para que acuda a su boda, vamos descubriendo la historia de las dos amigas desde sus complicados comienzos, cuando las dos eran adolescentes problemáticas, iba a decir por diferentes motivos, pero en realidad hay un único motivo para las dos: la falta de atención de sus respectivos padres.

Olvido y Abril irán creciendo y viviendo momentos compartidos o de separación que forjarán una amistad sólida y duradera. Todos esos tiras y aflojas, los momentos de crisis, la confianza, las trampas... van sembrando en el lector la reflexión sobre qué es la amistad, su importancia en nuestras vidas, el alejamiento (a veces involuntario) que se produce entre los amigos y cómo, en ocasiones, un enfriamiento en la relación no significa una merma en el cariño mutuo. Los lectores más jóvenes tendrán, sobre este tema, una visión muy diferente a la de los lectores de más edad, pero quizá unos y otros sepan o puedan ponerse en el lugar del otro y reflexionar sobre cómo ha cambiado su concepto de amistad a lo largo de los años o cómo espera mantener a sus amigos a pesar del paso del tiempo.

Otro de los temas importantes tratados en la novela es el de la maternidad. Tanto Olvido como Abril son chicas que, por motivos diferentes, viven en familias desestructuradas que no les prestan la atención debida. En el caso de Abril, su madre murió y su padre se ha dedicado a salir con una mujer tras otras, cada una de ellas más joven que la anterior. Olvido, por su parte, es hija de una famosísima actriz que no ha querido compartir esa maternidad con el padre pero que tampoco ha sabido ser una buena madre para ella. Los compromisos, el egoísmo, la fama... la han separado de Olvido hasta el punto de que son dos extrañas. La propia Olvido habla directamente de la cuestión en la novela, cuando dice que ella es tan egoísta que ni se plantea ser madre, precisamente porque sabe las consecuencias que ese egoísmo tendría en su hipotético hijo.

Olvido se define a sí misma como una persona sin corazón, o con un corazón de piedra, que solo entiende la amistad consigo misma y que no se siente cómoda con ningún otro ser humano alrededor, sobre todo en sus momentos de mayor debilidad. Más que egoísta, Olvido es una persona herida, incompleta, que ha creado una coraza a su alrededor para defenderse de un amor que no recibió de pequeña y para el que cree no estar preparada y, además, quizá ya sea demasiado tarde. Cinco matrimonios fracasados, una amiga a la que hace años que no ve y los únicos cuidados de su secretario durante la convalecencia de un grave accidente parecen darle la razón. Pero, afortunadamente, nunca es demasiado tarde para darse cuenta de lo que realmente importa en la vida.

Abril, por su parte, ha sabido rehacerse antes que Olvido de las consecuencias de esa paternidad a distancia. Tras una adolescencia problemática, se ha convertido en una adulta madura que trata de ayudar a otros jóvenes conflictivos. Y, sobre todo, Abril es el perdón, es la comprensión, es la ausencia del orgullo que nos impide acercarnos a quien nos ha herido, por mucho daño que nos haya hecho.

Dos caracteres, pues, muy diferentes, que inciden en la reflexión sobre la amistad y todo lo que ocurre en su seno.

Finalmente, otro de los grandes temas de la novela es el de la fama, las consecuencias que tiene en quienes la ¿disfrutan? ¿la padecen? y en quienes les rodean. La cara y la cruz de la fama tienen su espacio en una novela que intenta profundizar en la cuestión, más allá de los destellos dorados del dinero, el lujo y el triunfo.



UNA NARRACIÓN Y UNA ESTRUCTURA FRAGMENTADAS 



La estructura externa de la obra no es simétrica. Hay dos partes (además de un epílogo) pero la primera de ella consta de seis capítulos y un "entreacto" mientras que la segunda solo tiene uno. En la primera parte, la voz cantante la lleva Abril. Ella es la que dirige sus mails al secretario de Olvido y va desgranando sus recuerdos sobre su amistad en primera persona en unos textos que también envía al secretario, o a Olvido, porque ella los leerá y contestará en la segunda parte. Así pues, ambas toman la voz de la narración y ocurre una cosa curiosa: aunque podría pensarse que el peso de Abril es mayor, puesto que es ella en primera persona (o en segunda, en los mails) la que va reconstruyendo la amistad para los lectores (nosotros, pero también el secretario y la propia Olvido), no ocurre así. La presencia de Olvido es absoluta, invasiva... casi como su propia fama, de modo que, en realidad, al final una tiene la sensación de que ella es la gran protagonista de la historia, que su personalidad, sus fracasos, lo que esconde y su deslumbrante fama han eclipsado a Abril en la narración de la novela, tal y como ocurre en su contenido.

Las autoras utilizan en esta novela la técnica narrativa que más gusta a Care Santos: la fragmentación de la narración, tanto temporalmente como por los tipos de textos que utiliza. Así, como hemos dicho, la historia viaja en el tiempo gracias a los mails que Abril envía en la actualidad (aunque la narración está construida en pasado) y el recuerdo de los inicios y la evolución de su amistad con Olvido que rescata en los textos que adjunta a esos mails. Y esos son, precisamente, los diferentes tipos de textos que las autoras incluyen en la novela: el relato directo a través de las voces de Abril, en primer lugar, y de Olvido, en la segunda parte, y los correos electrónicos entre Abril y el secretario de Olvido, que van dando cuenta de la vertiente más actual de la historia.

En definitiva, me ha gustado esta novela que esboza tantos temas sobre los que reflexionar, capaz de transportar en el tiempo a los lectores de más edad y de revivir en ellos el recuerdo de esa amiga o ese amigo que fueron tan importantes en su adolescencia y primera juventud y que luego, por avatares de la vida, se fueron quedando atrás, aunque siempre permanezcan en nuestro corazón y en nuestra memoria. Abril y Olvido consiguen reponerse a la distancia física y emocional que las aleja durante años: un canto al "retomemos el contacto" y al "hagamos todo lo posible para que lo que fue siga siendo". 

Nos seguimos leyendo. 



Lidia Casado






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