miércoles, 6 de febrero de 2013

ENTREVISTA A ENRIQUE OSUNA




Hola Enrique, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti. ¿Quién es Enrique Osuna?

Soy una persona muy sencilla, como cualquier otra, que un día decidió hacer algo distinto y comenzó a escribir una novela.

¿Cuándo te diste cuenta que querías ser escritor?

Un día lees un libro, ves una película o escuchas una historia y te sientes fascinado, con ganas de hacer algo similar. No sabría ubicar en qué momento de mi infancia quedé preñado de ganas de escribir.

¿Qué fue lo primero que escribiste? ¿A qué edad lo hiciste?

Lo primero que escribí con cierto contenido fue el regreso de mi familia a casa tras varios años de emigración. Tenía apenas seis años y solo eran las impresiones de un niño plasmadas en una libreta.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritor?

No, no guarda ninguna relación, ya me gustaría.

¿Cómo te formaste como escritor?

No tengo más formación que la que te da la lectura, el amor a nuestra lengua, la imaginación y la ilusión de crear una historia que suscite emociones.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Me gusta escribir solo y en silencio, pero eso no parece ninguna manía.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

En líneas generales considero que por las mañanas se está más descansado y es el momento propicio para la documentación, o incluso para la prosa descriptiva o de poca trascendencia. Ahora bien, escribir, en su sentido técnico, es algo que hago cuando las circunstancias lo permiten. Pero como las ideas no entienden de limitaciones y aparecen cuando menos las esperas, debes estar preparado para cazarlas, de igual forma que los personajes van a hablarte cuando ellos estimen oportuno. Sentarte y forzar puede resultar frustrante y poco productivo. Escribir es llevar durante las veinticuatro horas del día una doble vida: la real y la ficticia de la propia novela.

¿Cómo te organizas para escribir?

La idea principal está en la cabeza, pero para que el escrito tenga alma no puedes ser un narrador desde la distancia; tienes que convivir con los personajes. Varios días a la semana salgo a caminar durante una hora. Es un momento ideal para departir con los personajes, ponerme en su lugar, reír y llorar con ellos.

¿Eres un escritor de los que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

A mano solo cuando anoto una idea, una palabra o una frase que no quiero que se me escape

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

Cuando comienzo a escribir la primera página ya tengo en mente, en un 90 %, cuál será la trama. La improvisación no forma parte de mi metodología; las pequeñas historias que aparecen y que no tenía previstas me las van dictando los propios personajes, a medida que los voy conociendo.

¿Cómo es un día en la vida de un escritor como tú?

No hay nada especial: trabajo, familia, quehaceres, aficiones… y cuando hay un hueco libre intentar avanzar con la novela. Para escribir El eterno olvido prescindí de muchas cosas; ahora me lo tomo con más clama, aunque hace un par de meses que sacrifiqué la siesta, para ganar unos minutillos.

¿Eres aficionado a la lectura?¿Le dedicas muchas horas?

No soy un gran lector. Solo leo de noche y si el sueño llega pronto apenas avanzo. Mi media de lectura es de unos dos libros al mes.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Me gusta que el libro mantenga el suspense y la emoción hasta el final, y para ello cualquier género puede valer. Sin embargo, no me atraen nada el chick-lit, lo vampiresco o la literatura épica.

¿Eres lector de libros de papel o también lees ebooks?

Desde que utilizo mi lector digital es que ni me paro a curiosear los libros en formato papel. Lo único que echo un poco en falta es el aroma de las hojas, pero son tantas las ventajas del formato digital…

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

Siempre que me preguntan por “algo favorito”, en cine, literatura, música..., me cuesta dar una respuesta, porque hay mucho donde elegir y yo no me encasillo en nada en concreto. Además, he descubierto que lo que durante una época me gusta muchísimo en otra ya no me apasiona con la misma intensidad.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

El primer libro que me encandiló fue ¿Por quién doblan las campanas?, de Hemingway, pero le guardo un especial carriño a Miguel Strogoff, de Julio Verne, porque lo gané en un concurso infantil de literatura.



¿Qué estás leyendo ahora mismo?

El medallón de la magia, de Mayte Esteban



¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

Es que hay tantas… Si nos centramos un poco en lo más reciente, me gustó mucho un libro que leí el año pasado, porque tiene algo especial: La gárgola, de Andrew Davidson.



¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritor?

Todos en general y ninguno en especial. Creo que cada lectura te aporta algo y eso queda ahí, aunque no lo notemos.

¿Tienes más aficiones además de la literatura? ¿Nos podrías hablar un poco de ellas?

Mi afición principal es el ajedrez. Esa es mi verdadera pasión y la verdad es que tengo este mundillo un tanto abandonado por mi incursión en la literatura. Luego me gusta viajar, oír música, el cine, salir de tapas…

¿Crees que Internet y las nuevas tecnologías han cambiado al lector actual? ¿Por qué?

Las nuevas tecnologías siempre traen cambios. El lector tradicional ha encontrado un medio excelente para descubrir libros y ahorrar espacio y dinero. Creo que ahora se lee más, sobre todo los lectores ocasionales, porque todo es más sencillo y económico. Son muchos los que aprovechan para leer tal novela, de la que todo el mundo habla, porque no les costará nada. Sin embargo, no saldrían de casa con la intención de gastarse veinte euros.

Hablemos ahora sobre El eterno olvido:
Comencemos por el título ¿Por qué decidiste ponerle este título?


El olvido basa su existencia en la inexistencia. No existe nada en el olvido, al menos nada que podamos recordar. El olvido es eterno y utilizo este epíteto para reforzar la crudeza del que debería ser un pecado capital y de los más importante. Por lo demás, encaja en la historia principal de la protagonista, alguien que quiere y no puede olvidar: “El olvido solo se hace eterno cuando no lo deseamos”.

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

El epílogo de la novela justifica su existencia. Pero no seré tan inflexible: para quien no le convenza tengo otra explicación. Hubo un tiempo en que quise crear una aplicación donde se encontrara la gente que fuese resolviendo pruebas de ingenio. Ese proyecto fallido se cruzó con la necesidad de hacer algo diferente, algo que mis hijos pudiesen valorar con el tiempo. Fruto de ese enlace y como reto personal nació El eterno olvido.

¿Cómo te organizaste para escribirla?

Durante el proceso El eterno olvido acaparó todo mi tiempo libre. Prescindí de muchas cosas para centrarme exclusivamente en la novela. Escribía siempre que podía, y a escondidas de mi familia, que no se imaginaba que estaba escribiendo una novela. Quise darles una sorpresa.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

No conozco a nadie que le haya pasado lo mismo que a los personajes de esta novela, pero el epílogo guarda una última sorpresa…



¿Qué fue lo más complicado de la escritura de la novela?

Decidirme a hacerlo, a perder el miedo y a comprometer cada segundo durante un año a convivir con los personajes, como espectador privilegiado, para empaparme de su historia. En el aspecto técnico, algunos pasajes me costaron especialmente, como cuadrar la prueba número cuatro, estructurar la última prueba o imaginarme las instalaciones de RH.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela?

Sí, tenía claro la trama y lo que quería transmitir.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Fue algo increíble, un momento mágico, que me llenaba de orgullo. Me decía: “por fin lo conseguiste”, ¡cuando quedaba todo por hacer! Estaba muy contento por ese primer paso.

¿Te llevó mucho tiempo escribir El eterno olvido?

Trece meses.

¿Y todo el trabajo de documentación que tiene esta novela?

Trece meses en total: documentación y escritura Siempre me gustaron las pruebas de ingenio. Las tres primeras son conocidas. De las seis restantes, algunas fueron confeccionadas años atrás, por motivos distintos a la novela, y luego adaptadas. Pero la novela requería de mucha más documentación. Conozco personalmente la mayoría de escenarios por los que se mueven los personajes, aunque eso no me exoneraba de la tarea de documentación. A veces, describir una pequeña escena requiere de un enorme trabajo de investigación. Como ejemplo, confieso que antes de escribir El eterno olvido apenas había oído hablar del aikido. Tuve que leer abundante material sobre el tema y ver numerosos combates para las contadas ocasiones en que aparece en la novela.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿Por qué el lector debería elegirla?

El eterno olvido es una novela de sentimientos y pasiones, camuflada bajo el ritmo de un thriller. No parece elegante que sea yo quien diga por qué el lector debería elegirla; si te parece, aguardamos el comentario de algún seguidor de tu blog.

Respecto a la promoción de tu novela ¿qué haces para que el lector la conozca?

Desesperarme. En este mundo, todo lo que no se conoce no existe. Empecé de cero, sin ningún contacto ni nadie que hubiese oído mi nombre. Poco a poco me he ido ganando un sitio, pero es complicadísimo darse a conocer. La autopromoción requiere mucho tiempo, y eso se lo quitas al proceso creativo. Por eso, iniciativas como esta me parecen geniales. Gracias a ti alguien más me conocerá y dirá: “¿por qué no dar una oportunidad a esta novela, que tiene más de cuarenta reseñas positivas, seguida por tres mil lectores y que lleva más de un año en el top10 en las listas de romance y suspense en Amazon USA?”.

Además de El eterno olvido, ¿tienes otras novelas publicadas? ¿Nos puedes hablar un poco de ellas?

De momento, El eterno olvido es mi única novela.



Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela ‘esperando en el cajón’ a ser publicada?

Nada en el cajón.

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

Cuando acabé El eterno olvido no sabía si volvería a escribir. La buena acogida me animó y retomé mi actividad con relatos cortos. En uno de ellos el personaje principal fue haciéndose fuerte y comenzó a pedirme historia y protagonismo. Esa será mi próxima novela. No es un thriller, pero habrá emoción y aventura. Está basada en un sueño que tuve hace años y quiero transmitir la angustia que sentí al despertar. Por otro lado, estoy trabajando también en otro proyecto, donde se incluirá “La verdadera historia de las pruebas de Kamduki”, cómo surgieron las pruebas de ingenio que aparecen en El eterno olvido.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

Que cuando tengan la clave me lo digan. Publicar con respaldo es muy complicado. Si eres neófito lo habitual es que ni lean tu trabajo. Pero, claro, todo escritor consagrado fue novel alguna vez. Así que perseverancia, paciencia y, sobre todo, procurar escribir de la mejor forma que uno pueda, volcando el alma en las letras.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Ante todo agradecerte la oportunidad que me brindas de darme a conocer a tus seguidores. A ellos, que pasen por mi blog y lean mis artículos o alguno de mis relatos cortos, que vean el booktrailer, alguna reseña… que no me dejen en el eterno olvido.



5 comentarios:

  1. Tremenda entrevista, muy completa, no se han dejado nada en el tintero y he disfrutado mucho leyéndola, la he devorado. Un placer conocer a este autor, le deseo muchísimos éxitos, no dudo de que los coseche.

    Besos, y gracias.

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  2. Muy buena entrevista. Me resulta curioso que no sea muy lector y en cambio sea escritor. Siempre me ha parecido que un escritor debía ser un lector voraz. Me ha gustado el comentario en que dice que los personajes le van dictanco las pequeñas historias, es como si sus propios personajes le ayudaran durante la realización de la novela.
    Muy buena entrevista.
    Un saludo.

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  3. ¡Enhorabuena por la entrevista! Me ha gustado mucho. Seguiré su recomendación y leeré La gárgola de Andrew Davidson.
    Gracias.

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  4. Tengo la novela y espero ponerme pronto con ella.

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  5. Me ha gustado mucho la entrevista. Leí esta novela el año pasado y me enganchó y me enamoré de algunos de sus personajes; Enrique puede estar seguro de que El eterno olvido no caerá en el olvido.
    Besos!

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