miércoles, 26 de septiembre de 2012

ENTREVISTA A LUZ GABÁS


¡Hola a todos!

Una semana más tenemos la suerte de poder compartir una rato con una (en este caso también es mujer) de las escritoras más reconocidas actualmente en el panorama literario español, ella es Luz Gabás autora de la archiconocida Palmeras en la nieve

Os dejo que disfrutéis de la entrevista:

¡Hola Luz! Antes de empezar, me gustaría agradecerte que te hayas brindado a responder esta entrevista para mi blog de forma totalmente desinteresada.

Bien, comencemos:

Si todavía hay algún lector que no sepa quién es la autora de Palmeras en la nieve, ¿nos podrías decir quién es Luz Gabás?

¡Vaya comienzo difícil! ¿Quién soy yo? Pues nací en Monzón, en la provincia de Huesca, de padres oriundos de la montaña, de Cerler y de Serrate. Siempre he vivido a caballo entre los pueblos y la ciudad, en concreto Zaragoza, donde estudié la carrera de Filología Inglesa después de vivir un año en San Luis Obispo, California. Saqué la oposición de profesora titular en la Universidad de Zaragoza, con destino ingeniería. Cosas de la vida, tras muchas vueltas, conocí al que sería mi marido en el mismo valle de Benasque adonde nos mudamos a vivir hace unos años para que nuestros hijos crecieran en la montaña y en el campo. Me cogí una excedencia, cambié de vida, me monté un pequeño negocio para seguir cotizando y me lancé a cumplir el sueño de escribir mi novela. Soy físicamente grande, me contento con poco, y soy feliz  con mi familia y tomando cañas con los amigos...

¿Tu vida profesional tiene que ver con el oficio de escritora?
Siempre he estado ligada al mundo de las letras, sobre todo de la docencia, y siempre me ha gustado escribir, desde pequeñita, así que de alguna manera la respuesta es sí. Cosas de la vida, rebuscando en la casa de mi madre objetos de la infancia encontré la redacción con la que gané un premio en segundo de EGB y me hizo mucha ilusión. Por otro lado, hace un año, cuando entonces era impensable que Palmeras en la nieve pudiera tener tanta repercusión, resulté elegida alcaldesa de mi pueblo, así que ahora mi vida profesional no tiene que ver mucho con el oficio de escritora, aunque enseña mucho y el saber no ocupa lugar.

¿Tienes alguna formación específica como escritora?
La normal en el mundo académico, útil para saber en que tierra teórica camina uno al enfrentarse a los géneros literarios y sus estrategias de creación. Otra cosa es sentarse y diseñar una novela escrita por ti.

¿Qué te llevó a ponerte a escribir?
Tenía una buena historia, el tiempo para escribirla sin agobios, el deseo de cumplir una promesa hecha a mi padre, y un marido que me animaba a hacerlo. Supe que si no lo hacía entonces ya no lo haría nunca y me lancé.

¿Qué consideras que es lo más gratificante de escribir? ¿y lo menos?
Lo más gratificante es el acto de creación en soledad, el hecho de que imaginas algo y le das vueltas hasta que atinas a la hora de plasmarlo en un papel. Es excitante porque eres como un detective en busca de la información necesaria y de la palabra o expresión adecuada. Lo menos gratificante es, por un lado, el sufrimiento que esa misma intensidad genera a veces, ya sea por una frustración puntual o por una revisión de momentos de tu propia vida. También es frustrante la búsqueda del editor que te quiera una vez terminado el manuscrito. Cuando al final te sale bien, como me ha sucedido, es una alegría tremenda, pero el proceso es desalentador. Pero no hay que perder la esperanza nunca, lo digo con conocimiento de causa.

¿Cómo es el día a día en la vida de una escritora como tú?
Ahora es muy complicado. Por la mañana voy al ayuntamiento donde tengo decenas de citas, reuniones y decisiones, algunas más que difíciles. Por la tarde leo, tomo notas y escribo gracias a que entre semana mi marido se hace cargo de todo lo que tiene que ver con los niños. Después de cenar, reviso el correo y leo más. Me acuesto tarde. Los viernes y sábados suelo tener presentaciones. La verdad es que tengo poco tiempo libre para descansar y el que consigo rascar lo dedico a la familia y amigos cercanos.

¿Eres una escritora disciplinada, es decir, de aquellas que se sientan ante el ordenador cada día unas horas determinadas en un lugar determinado?
Soy muy, muy disciplinada en todo. De otro modo no podría atender todas las obligaciones. Mi despacho es mi santuario y en él paso las horas dedicadas a la escritura. Cuando escribí Palmeras en la nieve, dedicaba entre 8 y 10 horas diarias.

¿Ser una escritora conocida ha cambiado tu vida? ¿Cómo? ¿Qué te permites hacer ahora que antes no hacías?
Ha cambiado porque tengo muchos viajes. Igual hacía diez años que no cogía un tren y ahora lo hago casi cada semana. De febrero a julio me recorrí media España y ahora en otoño seguiré y probablemente toque ir al extranjero. Así es la vida... Cuando vivía en la ciudad no viajaba mucho porque entre el trabajo y los gemelos pequeños no tenía tiempo y ahora que vivo a dos horas de la estación de tren más cercana ¡venga a hacer kilómetros! En cuanto a la segunda pregunta, no tengo tiempo para permitirme nada. Espero que esto cambie porque necesito descansar.

¿Cómo te definirías como escritora?
Creo que me cuesta desligarme de mi faceta docente; me gusta entretener e instruir a la vez. Eso hace que me guste cuidar la prosa pero presentarla de manera sencilla para que entre fácilmente aunque se esté contando algo profundo y serio.

¿Eres aficionada a la lectura? ¿Le dedicas muchas horas?
Mucho, desde pequeña. Y leo todas las horas que puedo, parte para documentarme de aquello que me interesa (por la tarde) y parte por placer o estar al día (por la noche). Ahora esto debe suponer unas cuatro horas al día, o sea, poco.

¿Qué tipo de literatura lees?
De todo, desde los últimos best-sellers a los clásicos, desde las románticas hasta las más intimistas y/o sesudas. Depende del momento.

¿Cuál es tu escritor favorito?
De best-sellers, Ken Follet, sin duda, seguido de Rebeca Gablé. De literatura española, me vienen a la memoria los clásicos de siempre, pero de los actuales, más que uno en concreto me gustan obras concretas. Por ejemplo, me encanta la Historia del Rey Transparente de Rosa Montero. De poesía, Whitman.

¿Qué autores te han influenciado como escritora?
Sobre todo ingleses y americanos, por la carrera. Me gustaban mucho Steinbeck, Faulkner, Salinger, Shakespeare, las Brönte, Huxley... Y los románticos, todos. De españoles, recuerdo con especial cariño a Julio Llamazares.

Si tuvieras que recomendar una novela, ¿cuál sería?
Siempre me viene a la cabeza El arte del placer de Goliarda Sapienza. Tiene algo diferente y cautivador. Sólo escribió esa novela y muchos años después de morir fue considerada una de las obras maestras de la literatura italiana, qué ironía.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Misión Olvido de María Dueñas.

¿Prefieres los libros en papel o los nuevos ebooks?
Me da igual, pero cuando un libro me gusta mucho lo quiero en papel para verlo y sentirlo cerca.

¿Utilizas las redes sociales, blogs y otras webs para promocionar tu novela?
Supongo que la editorial sí. Yo me limito a responder a los amables lectores que me localizan y a mantener información en facebook de mis andanzas.

¿Crees que Internet ha cambiado al lector actual? ¿Por qué?
Quizás porque nos ha convertido en lectores rápidos e insaciables. Lo queremos todo y lo queremos ya. Y mejor si no requiere mucha concentración.


Hablemos ahora sobre tu novela Palmeras en la nieve:

¿Cómo surgió la idea de escribir esta novela?
La llevaba dentro desde hacía lustros porque está inspirada en muchos del Valle de Benasque que fueron a trabajar a las plantaciones de cacao de la isla de Fernando Poo, actual Bioko, en la Guinea Ecuatorial.

¿Cómo surgieron los protagonistas de Palmeras en la nieve? ¿Te inspiraste en algún personaje real?
Mi padre, mis abuelos y mi tío fueron cuatro de los muchos que viajaron allá, así que la inspiración la tenía cerca. Pero no cuento la historia concreta de ninguno de ellos, sino la común a tantos como ellos. Por eso creo que en la otra punta de España, por ejemplo, en Galicia, está gustando tanto.

Al final de la novela explicas que varios miembros de tu familia más directa vivieron varios años en la Isla Fernando de Poo, ¿cómo te ayudó esta experiencia vital para trazar la historia de tu novela?
Me ayudó a sentir de cerca esa sensación de amor, nostalgia y pérdida que conservan quienes vivieron esa experiencia. Pero también me sirvió para profundizar en la historia de quienes sufrieron la colonización.

Esta es una novela con una documentación histórica detrás importante ¿nos podrías explicar cómo la hiciste? ¿te llevó mucho tiempo?
Dos años los dediqué a documentarme más allá de las anécdotas de mis cercanos. Después diseñé la estructura, los personajes y la acción en escenas y me senté a escribir sin tregua durante 18 meses. Luego me lancé a la búsqueda del editor y antes de salir al mercado, le di un repaso y pulido final que me costó unos seis meses más.

Después de hacer todo el trabajo de documentación, ¿cómo te organizaste para ponerte a escribir?
Fue cuestión de horas y horas para no perder ni el hilo ni el tono ni el sentimiento.

¿Qué fue lo más complicado de la escritura de esta novela?
El tema era muy complejo. El contexto histórico y político, muy lejano. Tenía que asimilar y comprender la información y luego disolverla y adaptarla a los diferentes personajes que ofrecen diferentes puntos de vista respecto de la colonización tanto en aquella época como en la actualidad.

¿Tardaste mucho tiempo en escribir la novela?
Cinco años en total, desde que me lo propuse hasta que salió a la venta.

¿Tuviste que pulir muchas veces la novela? ¿Cómo lo hiciste?
Para pulir hace falta dejarla reposar al menos un par de meses, retomarla y quitar aquello que en su momento te pareció sublime y que ahora te chirría. Hay que tener valor para echar tijera y ser muy consciente de lo necesario que es.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿por qué el lector debería elegirla?
Porque es una historia de amor en un momento histórico injustamente olvidado; porque habla de cómo las decisiones que tomamos están condicionadas por un contexto que nos impide ser libres; porque las huellas de las personas que caminan juntas nunca se borran.

Actualmente, el panorama editorial está muy complicado, ¿cómo lograste que una gran editorial, como es Temas de Hoy, publicara tu primera novela?
Me limité a hacer una lista con las editoriales a las que enviaba la novela total o parcial con una carta de presentación indicando de qué iba aquello e iba tachando según me la rechazaban hasta que Raquel Gisbert de Temas de Hoy se enamoró de ella justo cuando había pactado con una editorial pequeña. Fue duro todo. Nadie me conocía ni yo conocía a nadie en el mundo editorial. Descubrí tarde que existía la figura del agente literario y también contacté con alguno, sin éxito. Creo que la clave estuvo en no darme por vencida. Total, que de pronto tenía a dos editores dispuestos. Final y felizmente, la editorial pequeña cedió los derechos a Temas de Hoy y la publicaron ellos.


Y ahora hablemos del futuro:
¿Tienes alguna novela esperando a ser publicada? ¿Nos puedes decir algo sobre ella?
No. Palmeras en la nieve fue mi primer proyecto serio y completo.

¿Estás trabajando el algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes avanzar algo sobre él?
Sí, ya estoy con la documentación de la siguiente pero como pasó con Palmeras, el tema no lo sabe nadie. Saldrá cuando esté madura en mi mente y en mi corazón.

¿Qué dirías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?
Que después de repasarla bien, la dejen reposar, le den otra vuelta, se la dejen a alguien de confianza de cuyo criterio lector se puedan fiar, preparen un pequeño informe muy profesional sobre lo que han hecho y a qué lector creen que va destinado y empiecen a enviar cartas. Y que tengan paciencia, pero si perseveran y el producto es digno, todo acaba por llegar. Lo bonito es verla publicada; que sea una editorial u otra depende de muchos factores.


Para finalizar, si quieres añadir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.
Sólo me queda dar las gracias a todos los lectores que me estáis acompañando en esta aventura que no podría existir sin vosotros. Escribí Palmeras en la nieve con el corazón después de muchas horas de reflexión y siento que la estáis comprendiendo como yo la diseñé, y eso es muy reconfortante. Un abrazo muy fuerte a todos y espero algún día, sin prisa, presentaros otra novela nueva y que sigáis ahí para leerla y comentarla.

7 comentarios:

  1. ¡Qué cara de buena persona tiene esta mujer! No sabía que era la alcaldesa de su pueblo, de lo que se entera una. Me ha gustado la entrevista, muy completa, y me han entrado más ganas aún de leer su libro. Enhorabuena por traer a una escritora tan interesante. Besos.

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  2. Muy buena entrevista! Me encanta esta mujer, quizá sea porque es de por aquí cerquita, jeje.
    En cuanto a la novela la tengo pendiente, a ver si le llega su turno porque me apetece mucho.
    Besos

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  3. Cuatro horas al día dedicadas a la lectura le parece poco? Quién las pillara!
    Una entrevista muy interesante de un libro que tengo pendiente.
    Besos

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  4. Leí Palmeras en la nieve y me encantó.

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  5. Estupenda entrevista, de lo más completa. Yo aún tengo pendiente "Palmeras en la nieve" a pesar de todas las recomendaciones.

    Un beso shakiano!!

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  6. ¡Felicidades por la entrevista! Me ha gustado conocer más cositas de esta autora. Y me has dejado con más ganitas de leer su novela.
    Besotes!!!

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  7. Me ha encantado la entrevista. Unas preguntas las que haces que yo también habría hecho. Parece una persona sencilla y cercana. Jo, yo quiero leer Palmeras en la nieve. Me he quedado con las ganas :(

    Besos.

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